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El gasto mundial en I+D batirá récord en 2026 por la IA, la tecnología y la defensa

Ginebra, 29 sep (EFE).- El gasto mundial en investigación y desarrollo (I+D) alcanzará la cifra récord de 3,4 billones de dólares en 2026 tras acelerar su crecimiento hasta el 3,6 %, con respecto a un 3,3 % en 2025, impulsado por la inversión empresarial en compañías tecnológicas y de inteligencia artificial, así como en la defensa.

Según el Índice Global de Innovación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), la inteligencia artificial y una nueva generación de empresas de ciencia profunda («deep science») -centradas en innovaciones disruptivas en el ámbito físico, material y biológico- están reactivando fuertemente el interés del capital de riesgo en la I+D.

En cifras, la financiación de capital riesgo para nuevas empresas emergentes innovadoras creció un 28 %, hasta alcanzar los 510.000 millones de dólares en 2025, lo que fue el mayor incremento anual desde 2021, con una tendencia clara a la concentración de la inversión en IA (53 % del valor global de las operaciones de capital riesgo el año pasado y el 77 % en el primer semestre de 2026).

Suiza encabeza el ‘ranking’

En este contexto, el índice de la OMPI volvió a estar encabezado por Suiza, seguida de Suecia, Estados Unidos, Corea del Sur y Singapur como economías más innovadoras del planeta este año y con la característica común de saber combinar la inversión pública en ciencia con un tejido empresarial capaz de transformar la investigación en productos comerciales.

Una novedad de este último índice de innovación es que estrena una herramienta que rastrea más de 30.000 startups de ‘ciencia profunda’ dedicadas a áreas como la robótica, la biotecnología, la energía limpia o la computación cuántica, un sector valorado en 7,6 billones de dólares, pero que sufre un severo «embudo de financiación» en sus fases intermedias de expansión comercial, según se explica.

De otra parte, los datos de la OMPI muestran que más allá del liderazgo de las potencias tradicionales, la innovación se expande hacia economías de ingresos medios e incluso bajos, como lo muestra el hecho de que las ‘startups’ africanas hayan recaudado unos 3.200 millones de dólares en 2025 (+ 40 % interanual).

China se consolida en el puesto 10 del ‘ranking’ mundial, mientras que países como India (38ª), Turquía (45ª), Vietnam, Egipto y Malasia avanzan a paso firme.

En el ámbito europeo, España se ubica en el puesto 28 de la clasificación mundial, en un contexto en el que el gran desafío del continente sigue siendo convertir su fortaleza científica en empresas de rápido crecimiento y productividad real, opinan los expertos de la OMPI.

Por su parte, América Latina y el Caribe registran un incremento del 71 % en la creación de firmas de ciencia profunda desde 2020, con Brasil que lidera la región en el puesto 50 a nivel global y representa la única economía latinoamericana que rinde por encima de lo esperado para su nivel de desarrollo económico.

Como consecuencia de estos rápidos cambios y de la concentración del capital en las tecnologías disruptivas también hay sectores para los que obtener financiación se hace más difícil, como las industrias tradicionales, la química, la farmacéutica,, la aeroespacial o la construcción, según identificó el investigador de la OMPI, Acha Wunsch-Vincent, en una rueda de prensa en el que se presentó el índice.

Asimismo, reveló que según la información reunida, entre las áreas concretas en la defensa a las que se dirige el capital destaca la de sistemas de aeronaves no tripuladas. EFE

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