Con una inyección histórica de US$ 12.000 millones, respaldada por firmas de Silicon Valley como Founders Fund, el proyecto Iguazú AI City se instala en el Alto Paraná, de la mano de Araico, para erigir el centro de datos más grande de América Latina.
“El país dará un salto colosal: dejará atrás la exportación de energía como materia prima, para posicionarse en la vanguardia global de la tecnología y el cómputo avanzado”, señaló Alejandro Zuccolillo, director y cofundador.
A través de un anuncio, la firma Araico, liderada por los empresarios y cofundadores paraguayos Alejandro Zuccolillo y Nicolás Arréllaga ha puesto oficialmente en marcha Iguazú AI City. Con una proyección de inversión privada de US$ 12.000 millones en los próximos tres años, este desarrollo no solo representa la mayor apuesta de capital privado en la historia del país, sino que deja de lado todos los registros previos de Inversión Extranjera Directa (IED) para un solo período, instalando a Paraguay de lleno en la cadena global de suministro tecnológico.
Señalaron que, para comprender el alcance, esta inversión puede compararse con lo que hace medio siglo ocurría con la construcción de Itaipú Binacional, que reescribió el destino económico del Paraguay, transformando la inmensa fuerza del caudal del Río Paraná en el motor eléctrico que impulsó al país y a la región.
En contexto, desde Araico sostienen que en un mundo donde la economía global demanda vorazmente un recurso muy diferente, Paraguay vuelve a protagonizar un punto de inflexión histórico. Ya no se trata únicamente de generar kilovatios, sino de convertirlos en el activo más codiciado de la era moderna: la capacidad de procesamiento e inteligencia artificial.
De exportar energía a exportar inteligencia
Desde la firma afirmaron que, durante décadas, la crítica económica en Paraguay ha girado en torno a un modelo equiparable al sector primario tradicional: exportar energía en bloque a precios bajos, renunciando al valor agregado de transformarla internamente, y que con Iguazú AI City, este paradigma se disuelve por completo.
“Paraguay tiene lo que el mundo entero está buscando: energía limpia y abundante que hasta hoy vendíamos como materia prima. Ahora la propuesta es transformarla en el producto más valioso de la economía actual”, mencionó Zuccolillo.
Este salto encuentra sustento en tres pilares macroeconómicos, que hoy diferencian a Paraguay a nivel internacional: una economía estable, la reciente conquista del codiciado grado de inversión y un superávit energético verde que constituye su mayor ventaja competitiva. Lejos de competir con el suministro interno de los hogares paraguayos, el gigantesco campus tecnológico se posiciona como el gran cliente ancla de largo plazo que el sistema eléctrico necesitaba para consolidar inversiones, modernización y expansión de su capacidad de generación.
Un ecosistema de alto impacto y retención de talento
Ubicado estratégicamente en la ciudad de Yguazú, departamento de Alto Paraná, el impacto del campus trasciende largamente la infraestructura digital. “A su alrededor se gestará un polo industrial sin precedentes en la región, dinamizando sectores clave como la construcción civil, la ingeniería eléctrica especializada, sistemas de refrigeración de alta complejidad, redes de fibra óptica, telecomunicaciones, logística avanzada y servicios corporativos”, a decir de Zuccolillo.
Asimismo, el desarrollo de Araico abre las puertas para la llegada de corporaciones tecnológicas globales, startups, centros de investigación y alianzas con universidades locales; así, Iguazú AI City promete una transformación sociolaboral profunda: ingenieros, físicos, matemáticos y programadores paraguayos podrán liderar proyectos en la frontera de la tecnología mundial, sin necesidad de migrar, creando a su vez un imán poderoso para el retorno de talentos.
El respaldo financiero y los estándares internacionales del proyecto
La elección de Paraguay como sede de Iguazú AI City está vinculada, entre otros factores, al respaldo de inversores y entidades financieras internacionales que participan en la iniciativa. Araico cuenta con el apoyo de Founders Fund, fondo de inversión de Silicon Valley que ha participado en compañías como SpaceX, Facebook, Spotify, Airbnb y Nubank.
También forman parte del esquema de respaldo BID Invest y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (DFC), junto con inversores regionales con experiencia en empresas de alcance internacional.
De acuerdo con la información proporcionada por la compañía, Araico estructuró el proyecto bajo estándares internacionales de transparencia y criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), aspectos que resultan relevantes para iniciativas de infraestructura de gran escala y para el acceso a capital institucional.
Por su dimensión y orientación tecnológica, Iguazú AI City podría tener un impacto significativo en el posicionamiento de Paraguay dentro del ecosistema regional de infraestructura digital e inteligencia artificial. Más que consolidar desde el inicio al país como una potencia tecnológica, el proyecto abre la posibilidad de ampliar su participación en una industria de alto crecimiento y atraer nuevas inversiones vinculadas al procesamiento de datos, energía e infraestructura tecnológica.

