La apreciación de la moneda nacional frente al dólar estadounidense y los sobrecostos logísticos asociados a las bajantes de los ríos presionan al sector exportador paraguayo. Según la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), esta combinación reduce en un 26% los ingresos en guaraníes de las empresas y compromete su competitividad en los mercados internacionales.
El gremio advierte que el escenario no solo dificulta la conquista de nuevos destinos comerciales, sino que también pone en riesgo la permanencia de empresas paraguayas en mercados cuya apertura demandó años de trabajo e inversión. Ante esta situación, planeta medidas para modelar la caída del dólar, simplificar los trámites de exportación y exigir el cumplimiento del Acuerdo de la Hidrovía por parte de los países signatarios.
“El principal desafío que está atravesando el sector exportador, asociado o no a la Capex, es la apreciación de la moneda nacional frente al dólar estadounidense. Esto, sumado a los costos derivados de las bajantes del rio y de la salida al mar, que nuestra competencia regional no tiene, nos está sacando de muchos mercados, porque nos volvimos menos competitivos” afirmó Pablo Cuevas, gerente general de Capex.
Uno de los principales problemas señalados por el sector es la diferencia entre los ingresos obtenidos por las ventas al exterior y los gastos que las empresas deben cubrir en el mercado local. De acuerdo con Cuevas, la reducción del 26% en los ingresos en moneda nacional afecta los recursos disponibles para afrontar costos de producción, materias primas, energía, insumos, logística interna y otros servicios.
Esta presión se suma a las dificultades logística que enfrenta el país por su condición de país sin litoral marítimo. Los costos asociados al transporte fluvial, las bajantes de los ríos y la salida al mar inciden en la estructura de costos de los exportadores y, según el gremio, restan competitividad frente a empresas de otros países de la región.
Medidas cambiarias y acceso al financiamiento
Capex sostiene que viene advirtiendo sobre los efectos de la apreciación del guaraní desde septiembre del año 2025. Según Cuevas, la entidad planteó el problema en distintos espacios de discusión y ante autoridades del Banco Central del Paraguay (BCP), con el objetivo de visibilizar sus consecuencias para los productores, la industria y las empresas exportadoras.
El gremio considera prioritario moderar la caída de la cotización del dólar y sostiene que las autoridades deberían intervenir para contener movimientos pronunciados del tipo de cambio, de manera similar a las actuaciones que se producen cuando la cotización aumenta.
La entidad también exploró alternativas de cobertura mediante compras de dólares a futuro, con tipos de cambio más favorables que los vigentes. Sin embargo, Cuevas señaló que estas herramientas todavía no están beneficiando al exportador de mediano porte, lo que limita las posibilidades de algunas empresas de proteger sus ingresos frente a las fluctuaciones cambiarias.
La preocupación del sector se centra en que la reducción de los ingresos convertidos a guaraníes, mientras se mantienen los compromisos operativos locales, afecte los márgenes de las empresas y limite su capacidad de inversión y expansión comercial.
Menos burocracia y cumplimiento de la Hidrovía
Además del frente cambiario, Capex propone revisar los procedimientos vinculados al comercio exterior, desde la registración de los productos hasta el desaduanamiento de las cargas. El objetivo es reducir las trabas administrativas que inciden en los tiempos y costos de las operaciones de exportación.
En materia logística, el gremio reclama una posición firme para exigir el cumplimiento del Acuerdo de la Hidrovía por parte de todos los Estados signatarios. La aplicación de los compromisos asumidos por los países involucrados es considerada relevante para mejorar las condiciones de navegación y el acceso de la producción paraguaya a los mercados internacionales.
La agenda planteada por Capex combina así tres frentes: el comportamiento del tipo de cambio, los costos del transporte y la eficiencia de los trámites de exportación. Para el sector, la evolución de estas variables incide directamente en la capacidad de las empresas para sostener sus operaciones y competir en el exterior.
Frente a este escenario, Capex también busca ampliar la participación de las empresas exportadoras y fortalecer la coordinación entre los gremios empresariales. La intención es construir propuestas comunes que contemplen las necesidades del sector y permitan mantener un diálogo con las autoridades.
“Este es un momento que exige una unión sincera entre los gremios, con una visión país por encima de los intereses sectoriales o particulares. Necesitamos trabajar juntos, aunar esfuerzos y construir propuestas que contribuyan a mejorar las condiciones para producir y exportar desde Paraguay”, remarcó Cuevas.
El gerente general invitó a más exportadores a incorporarse a la entidad y participar de las iniciativas de representación sectorial. Según sostuvo, una posición más amplia y cohesionada puede contribuir a defender los intereses de las empresas y presentar alternativas ante las dificultades que enfrenta la actividad.
La advertencia del gremio pone el foco en un desafío para la economía paraguaya: sostener la competitividad de las exportaciones en un contexto en el que la apreciación de la moneda nacional reduce los ingresos en guaraníes, mientras los costos logísticos y operativos continúan condicionando el acceso a los mercados internacionales.
