La obra que unirá Carmelo Peralta con Puerto Murtinho continúa con ajustes estructurales y terminaciones en ambas márgenes del río Paraguay. Con una inversión prevista de G. 684.615 millones, la infraestructura es una pieza central del Corredor Vial Bioceánico, aunque su impacto económico dependerá también de las conexiones viales, los servicios logísticos y la capacidad de convertir el tránsito regional en actividad para el Chaco.
La construcción del puente de la Bioceánica, que conectará Paraguay con Brasil sobre el río Paraguay, continúa con trabajos estructurales y de terminación en ambos extremos de la obra. El proyecto, ubicado entre Carmelo Peralta, en el departamento de Alto Paraguay, y Puerto Murtinho, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, busca consolidar un paso estratégico para el transporte de mercancías entre el Atlántico y el Pacífico.
Las tareas actuales se concentran en componentes técnicos de la estructura principal y en obras complementarias para completar los accesos. Aunque se trata de trabajos específicos de la etapa constructiva, su ejecución es clave para avanzar hacia la conclusión de un puente que tendrá implicancias para el comercio fronterizo, el transporte terrestre y la integración logística del Chaco paraguayo.
Del lado brasileño, los equipos trabajan en la instalación de plataformas para el retensado de los tirantes, los cables que sostienen el tablero y se conectan con los mástiles. También se coloca un tubo telescópico en el lado izquierdo del apoyo P14 y se inyecta lechada en las vainas de postensado del vano central, un procedimiento destinado a proteger los elementos de acero y contribuir a la durabilidad de la estructura.
En territorio paraguayo, las labores incluyen la construcción de cordones de hormigón en el tramo lateral comprendido entre las dovelas D1′ y D21′, además del montaje de estructuras auxiliares para ajustar los cables de sostenimiento. A esto se suma la instalación de electroductos debajo de la ciclovía del viaducto de acceso.
Paralelamente, continúan el desmontaje de andamios y las terminaciones en ambos lados de los mástiles P13, correspondientes al tramo 3. También se ejecutan pilotes para instalar las barandas peatonales en la rampa de acceso vial, como parte de los elementos de seguridad previstos para la infraestructura.
Una pieza clave del Corredor Bioceánico
El puente tendrá una longitud total de 1.294 metros, de los cuales 632 metros corresponderán a la estructura atirantada. Su vano principal será de 350 metros, una configuración que permitirá mantener la navegabilidad del río Paraguay y el paso de embarcaciones de gran porte.
Su relevancia va más allá de la conexión fronteriza. La estructura forma parte del Corredor Vial Bioceánico, una iniciativa que busca conectar los puertos brasileños del Atlántico con las terminales chilenas del Pacífico mediante rutas que atraviesan Paraguay y Argentina.
Para el comercio exterior, esta conexión podría ampliar las alternativas para transportar productos hacia mercados internacionales, diversificar rutas y reducir la dependencia de determinados corredores logísticos. Sin embargo, las ventajas efectivas en tiempos y costos dependerán de la continuidad y calidad de las carreteras, la infraestructura fronteriza, los procedimientos aduaneros y la disponibilidad de servicios de transporte.
El puente, por tanto, constituye una infraestructura habilitante: abre la posibilidad de una conexión más directa, pero no garantiza por sí solo una reducción de costos logísticos ni un aumento automático de las exportaciones.
El desafío de convertir el tránsito en actividad económica para el Chaco
Para Paraguay, uno de los principales objetivos es aprovechar el corredor para dinamizar la economía chaqueña. La conexión puede generar oportunidades para empresas de transporte, depósitos, estaciones de servicio, talleres, alojamientos, servicios de alimentación y otras actividades vinculadas al movimiento de cargas y personas.
También podría favorecer el desarrollo de centros logísticos y nuevas inversiones en zonas próximas al corredor. No obstante, el impacto sobre el empleo y las empresas locales dependerá de cuánto valor económico quede en el territorio y de la capacidad de los negocios chaqueños para integrarse a las cadenas de suministro.
Otro aspecto relevante será la infraestructura complementaria. La competitividad de un corredor internacional no se mide únicamente por la existencia de un puente, sino por la eficiencia de todo el trayecto, desde el origen de las mercancías hasta los puertos de destino. Los accesos viales, los pasos fronterizos y la coordinación entre los países serán determinantes para que la obra alcance su potencial logístico.
Una inversión superior a G. 684.000 millones
El proyecto contempla una inversión de G. 684.615.904.566, equivalente a aproximadamente US$ 103 millones, financiada con recursos correspondientes a la margen paraguaya de Itaipú Binacional. La ejecución está a cargo del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Los trabajos son realizados por el Consorcio Binacional PYBRA, integrado por Tecnoedil S.A., Paulitec Construções y Construtora Cidade Ltda.
Por la magnitud de la inversión y su importancia para la conectividad regional, el seguimiento del proyecto no se limita al avance físico de la estructura. También resulta relevante conocer el cronograma actualizado de finalización, los costos definitivos, las condiciones de habilitación y el estado de las conexiones viales que permitirán utilizar el puente como parte de un corredor operativo.
La construcción avanza con tareas técnicas en ambas márgenes del río Paraguay. El próximo desafío será completar la infraestructura y asegurar que la conexión se integre de manera eficiente al sistema logístico regional, para que su impacto trascienda el tránsito internacional y se traduzca en oportunidades concretas para la producción y los servicios del Chaco paraguayo.
