La primera edición reunió a 12 hamburgueserías, propuestas dulces, música en vivo, clases magistrales y actividades para toda la familia. Impulsado por Natalia Dávalos Goiriz y Bruno Brusquetti, el festival nació con la intención de consolidarse como una cita anual y ampliar las oportunidades para restaurantes y marcas vinculadas a la cultura gastronómica.
La cultura hamburguesera paraguaya tuvo su propio punto de encuentro el sábado 17 y domingo 18 de octubre con la primera edición de Burger Fest. El Complejo Barrail Costanera se convirtió en escenario de una propuesta que integró gastronomía, música, entretenimiento y experiencias al aire libre, con una organización concebida para reunir a restaurantes, marcas, familias y aficionados a uno de los platos más populares del mercado local.
El festival marcó el debut de una iniciativa que comenzó a gestarse aproximadamente un año antes y que busca dar mayor visibilidad a la escena hamburguesera nacional. La propuesta fue impulsada por Natalia Dávalos Goiriz, especialista en marketing, comunicación y experiencias gastronómicas y Bruno Brusquetti, chef y propietario de La Burguesa, quienes combinaron sus experiencias para desarrollar un formato que reúne distintas expresiones de la cultura burger en un mismo espacio.
La convocatoria gastronómica tuvo como protagonistas a 12 hamburgueserías, cada una con dos opciones para el público. La variedad permitió recorrer diferentes estilos y propuestas en un solo predio, con una oferta pensada para quienes buscaban probar nuevas combinaciones y descubrir el trabajo de referentes del sector.

Entre los participantes estuvieron Bernardino, Billy Smash, Landder Burger, La Burguesa, Burgero, Ed’s House, Gula y Bacon, junto con otros exponentes de la escena local. A esta propuesta se sumó una selección de opciones dulces, con marcas como Franui y Almacén del Plata, que ampliaron el recorrido gastronómico más allá de las hamburguesas.
Una experiencia que fue más allá de la gastronomía
Uno de los principales atributos del Burger Fest fue su programación complementaria. Durante las dos jornadas, el público pudo combinar la experiencia culinaria con música en vivo, actividades especiales y propuestas recreativas para distintos públicos.
La agenda musical incluyó presentaciones de Mente Nativa y La Tindolla, además de un espectáculo de Cami González inspirado en Taylor Swift y un cierre anunciado con The Kills. Las clases magistrales en escenario también formaron parte de la programación, con el objetivo de acercar al público a distintos aspectos del universo hamburguesero.
El festival incorporó además una zona infantil con actividades para los más pequeños y una propuesta pet friendly, que permitió a los asistentes acudir con sus mascotas. Globos, pororó, algodón de azúcar y otras opciones recreativas completaron la experiencia, mientras que la presencia de Juan Valdez sumó una alternativa de café y Almacén del Plata acompañó la oferta dulce con su cheesecake.
La organización también contempló opciones vegetarianas y sin gluten, ampliando las alternativas para personas con diferentes preferencias y necesidades alimentarias.
La combinación de gastronomía y entretenimiento respondió a una premisa definida desde la concepción del proyecto: que el público no acudiera únicamente a comer, sino que encontrara motivos para permanecer en el predio, compartir con amigos y familiares y disfrutar de una programación diversa.
Un año de preparación y una apuesta a largo plazo

La primera edición fue el resultado de un proceso de planificación que comenzó alrededor de un año antes. La idea surgió a partir de una experiencia de Brusquetti en Buenos Aires, donde conoció el formato de un festival dedicado a las hamburguesas. A partir de esa referencia, Dávalos Goiriz y el chef comenzaron a desarrollar una propuesta adaptada al mercado paraguayo.
“Queremos que Burger Fest sea mucho más que un festival de hamburguesas. Queremos crear un punto de encuentro para toda la comunidad burger, donde las marcas puedan conectar con miles de personas y donde el público pueda descubrir, probar y disfrutar nuevas propuestas”, había señalado Brusquetti al presentar la iniciativa.
La organización también planteó una dimensión comercial para el encuentro. Además de ofrecer un espacio de exposición a las hamburgueserías, el festival reunió a empresas de distintas categorías que acompañaron el desarrollo de la experiencia.
Munich y Coca-Cola participaron como presentadores, mientras que el grupo AXA se sumó con Langüesto y Nitonadita. También formaron parte de la propuesta Juan Valdez, Franui, Pelpita, PEMM, NewPak, Bauducco y otras marcas que contribuyeron a la puesta en marcha del evento.
Esta diversidad de participantes refleja una de las oportunidades que ofrece el formato: reunir en una misma plataforma a negocios gastronómicos, empresas de consumo masivo, proveedores y marcas interesadas en conectar con el público mediante experiencias presenciales.
Una primera edición con proyección a 2027
Durante el desarrollo del festival, Dávalos Goiriz destacó la respuesta inicial del público y señaló que la convocatoria observada superaba sus expectativas. Antes del evento, la organización había proyectado una asistencia de alrededor de 5.000 personas por jornada.
La cocreadora también adelantó que la intención es dar continuidad al proyecto y convertirlo en una cita anual. Una vez concluida la primera edición, el equipo prevé retomar la planificación de Burger Fest 2027, con la posibilidad de ampliar la propuesta e incorporar nuevas marcas.
“En 15 días retomamos Operativo 2027 con todas las marcas y ya será algo mucho más grande con el éxito de esta primera edición”, expresó Dávalos Goiriz durante la jornada.
La apuesta, por tanto, no se limita a organizar un evento puntual. Sus impulsores buscan construir una plataforma que acompañe el crecimiento de la cultura hamburguesera paraguaya y genere nuevas oportunidades de exposición, vinculación comercial y contacto con los consumidores.
Con su debut, Burger Fest sumó una nueva propuesta al calendario de experiencias gastronómicas del país. La combinación de restaurantes, marcas, música y actividades familiares estableció las bases de un formato que ahora tendrá el desafío de consolidar su convocatoria, ampliar su participación empresarial y convertir el interés generado en una plataforma de crecimiento para las próximas ediciones.

