La generación eléctrica, la diversificación de la matriz energética y la posibilidad de incorporar energía nuclear forman parte del debate sobre cómo responder al crecimiento de la demanda en Paraguay.
Durante una visita a Itaipu Binacional junto al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, el presidente Santiago Peña planteó la necesidad de impulsar nuevas obras y explorar alternativas para garantizar el abastecimiento energético en las próximas décadas.
El mandatario señaló que la central hidroeléctrica, concebida hace cinco décadas, representa un desafío para pensar en las fuentes de generación que necesitará el país dentro de otros 50 años. Entre las alternativas mencionó la energía solar, la construcción de nuevas represas en ríos internos y la posibilidad de desarrollar proyectos hidroeléctricos sobre el río Paraná en conjunto con Argentina.
Peña también afirmó que Paraguay podría incorporar pequeñas centrales nucleares modulares en el futuro. Según indicó, una empresa estadounidense cuenta actualmente con derechos de exploración de uranio en el país, una actividad que vinculó con las posibilidades de avanzar hacia la generación de energía nuclear. No obstante, no precisó plazos, inversiones ni la capacidad que podrían tener eventuales proyectos de este tipo.
La necesidad de ampliar la oferta energética responde, según el presidente, al crecimiento previsto de la demanda, especialmente por parte de las industrias y las actividades vinculadas con la tecnología. Peña sostuvo que el país necesitará más electricidad para atender esos requerimientos, lo que pone sobre la mesa el desafío de planificar nuevas fuentes de generación y reducir la dependencia de la infraestructura existente.
Diversificar la matriz energética
Por su parte, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, planteó la conveniencia de avanzar hacia una matriz energética más diversa. Entre las opciones mencionó la instalación de paneles solares sobre el embalse de Itaipu y la posibilidad de alcanzar acuerdos con Argentina para desarrollar un gasoducto que permita generar energía térmica.
Riquelme también vinculó la disponibilidad de electricidad con el impulso a la electromovilidad. Bajo la premisa de que la energía eléctrica constituye el principal recurso energético del país, sostuvo que el Ministerio de Industria y Comercio trabaja en políticas para incentivar el uso de vehículos eléctricos.
El planteamiento abre un debate que va más allá de identificar nuevas fuentes de generación: Paraguay deberá definir qué proyectos pueden concretarse, qué inversiones requieren y en qué plazos podrían aportar energía al sistema. La expansión de la demanda industrial y tecnológica convierte la planificación energética en un asunto estratégico, mientras que alternativas como la energía solar, la generación térmica y la nuclear todavía requieren precisiones sobre su alcance y viabilidad.
