La Superintendencia de Valores explicó que los fondos mutuos poseen un patrimonio propio, separado del de sus administradoras y de las entidades en las que invierten. En el contexto del proceso de resolución de ueno bank, el organismo señaló que la suspensión transitoria aplicada a algunos fondos busca garantizar un tratamiento equitativo a los inversores mientras se determina el valor de las inversiones vinculadas al banco.
Según el comunicado, un fondo mutuo reúne recursos de distintos inversores y los distribuye entre varios instrumentos, de modo que cada participante posee una parte proporcional del patrimonio total. La Superintendencia remarcó que estos recursos pertenecen a los inversores y no pueden ser utilizados por la administradora ni por sus acreedores.
El organismo también explicó que los fondos deben cumplir límites de inversión y diversificación establecidos por reglamento, lo que impide concentrar todos los recursos en un solo emisor o grupo empresarial. De esta manera, un problema relacionado con una inversión específica afecta únicamente la porción del fondo expuesta a esa entidad y no necesariamente al patrimonio total.
En relación con ueno bank, la Superintendencia sostuvo que la pausa transitoria en determinados fondos permite valorar las inversiones vinculadas a la entidad mientras se preserva la igualdad de condiciones entre los inversores. Aclaró además que las demás inversiones de esos fondos no fueron afectadas y que la normalización continuará de manera gradual, fondo por fondo.
La Superintendencia de Valores indicó que mantiene una supervisión permanente sobre el patrimonio, los límites de inversión, la liquidez, el cálculo diario del valor de las cuotas, la información a los inversores y la prevención de conflictos de intereses, con el objetivo de preservar la integridad y transparencia del mercado.

