Por Óscar Cristaldo, director de Solar Banco SA.
La reciente emisión de bonos soberanos por un valor equivalente a US$ 1.000 millones en guaraníes, realizada en febrero de 2026, representa un importante voto de confianza y respaldo internacional hacia la economía paraguaya.
Esta operación constituye la primera emisión internacional del país tras la obtención del doble grado de inversión, lo que evidencia la consolidación de Paraguay en los mercados financieros internacionales.
La tasa de colocación, fijada en 8,5%, establece una nueva curva de rendimientos de referencia para las empresas paraguayas que busquen captar capital en guaraníes en los mercados internacionales. Además, el hecho de haber conseguido financiamiento en moneda local en el exterior a tasas inferiores a las del mercado doméstico genera una presión competitiva sobre los bancos y actores financieros locales, al tiempo de establecer una nueva tasa de referencia que podría incidir en la formación de tasas dentro del sistema financiero del país.
Otro aspecto relevante es que, al emitir deuda en moneda local, el Estado transfiere el riesgo cambiario al inversor. La fuerte demanda registrada, que alcanzó US$ 1.500 millones, refleja que los inversionistas internacionales están dispuestos a asumir ese riesgo debido a la estabilidad de la moneda y a la confianza en la economía paraguaya.
Asimismo, esta operación se alinea con la estrategia del Gobierno de desdolarizar progresivamente la deuda pública, que en determinados momentos llegó a representar entre el 80% y 90% en moneda extranjera. Incrementar el peso de la deuda en moneda local permite fortalecer la posición del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) frente a eventuales shocks externos, contribuyendo a una mayor estabilidad macroeconómica en el largo plazo.
