La comunidad nikkei, compuesta por unas 10.000 personas, fue clave en la modernización agrícola, la innovación productiva y el fortalecimiento del vínculo económico con Japón.
Las celebraciones de este aniversario incluyen una agenda nacional de actividades culturales y económicas, además de la posible visita de las altezas imperiales del Japón.
Paraguay conmemora los 90 años de la inmigración japonesa, un proceso histórico que dejó una profunda huella en el desarrollo productivo, la modernización del agro y la cooperación económica entre ambos países. Actualmente, cerca de 10.000 japoneses y descendientes nikkei forman parte activa del tejido social y económico nacional.
La agenda conmemorativa fue presentada en la Cancillería por la Federación de Asociaciones Japonesas y Nikkei del Paraguay. El presidente de la Comisión Ejecutiva de los festejos, Eduardo Higaki, destacó que el aniversario honra el legado de los pioneros que llegaron en 1936 y lograron integrarse plenamente a la sociedad paraguaya, impulsando el crecimiento agrícola y el trabajo comunitario.
La historia de esta inmigración tiene como punto central a la colonia La Colmena, fundada en 1936 con la llegada de 130 familias japonesas dedicadas al cultivo de la tierra. Con el paso de los años, nuevas olas migratorias y acuerdos bilaterales, como el firmado en 1959 entre Paraguay y Japón, consolidaron el desarrollo agrícola y permitieron el crecimiento de las exportaciones, especialmente de soja.
La influencia japonesa también transformó la producción agropecuaria mediante la incorporación de técnicas innovadoras de cultivo, planificación a largo plazo y trabajo cooperativo. Además, introdujo nuevos alimentos y prácticas gastronómicas que hoy forman parte de la dieta paraguaya, mientras que productos como soja, maíz y sésamo mantienen un activo intercambio comercial con Japón.
En paralelo, Japón ha fortalecido su presencia económica en Paraguay mediante inversiones en la industria manufacturera, particularmente en autopartes bajo el régimen de maquila. Este vínculo podría reforzarse con la eventual visita al país del príncipe Fumihito y la princesa Kiko, prevista para agosto en el marco de las celebraciones, declaradas de interés turístico nacional por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).
