La Bolsa de Valores de Asunción registró un crecimiento de 3,1% en el primer trimestre del 2026, muy por debajo del dinamismo alcanzado el año anterior, en un contexto marcado por la incertidumbre.
Factores globales y locales enfriaron la actividad bursátil, reduciendo la participación del sector financiero y afectando tanto al mercado primario como secundario.
En la foto: César Paredes, presidente de CADIEM Fondos.
Asunción (Paraguay), 13 abril (PLUS).- El primer trimestre del 2026 estuvo marcado por una desaceleración del dinamismo en el mercado de valores, en un contexto de incertidumbre generada por situaciones internacionales y locales.
La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) registró operaciones por G. 13,3 billones (aproximadamente US$ 2.094 millones al cambio actual) en los primeros tres meses del 2026, con un incremento de 3,1% respecto al mismo periodo del año anterior, el cual se ralentizó significativamente desde el crecimiento de 17% con que había cerrado el 2025.
En marzo del 2026, las operaciones bursátiles sumaron G. 4 billones (unos US$ 671 millones), el monto más bajo del último año, y exhibieron una reducción de 11,7% en comparación con el volumen de marzo del 2025.
El ritmo de expansión interanual ya se venía desacelerando, pues pasó de arrancar el año con un crecimiento de 17,2% en enero a un incremento de solo 6% en febrero.
Al observar el comportamiento por mercados, se destaca que las emisiones de títulos tuvieron una pausa en el fuerte crecimiento que experimentaron durante los primeros dos meses del año. Tras niveles de expansión interanual de 210,4% en enero y 95,3% en febrero, marzo reportó una caída de 11,8%.
De esta manera, el trimestre cerró con un volumen de operaciones de G. 1,6 billones en el mercado primario de la BVA, con un incremento de 48,7% respecto al mismo periodo del año anterior, una marcada desaceleración desde el aumento de 121,5% registrado durante el bimestre de enero y febrero.
Si bien marzo reportó un monto de emisión de títulos superior al de enero (G. 539.817 millones vs. G. 359.470 millones), se lo compara contra un mes del 2025 en que se contaba con un dinamismo creciente, lo cual genera la mencionada retracción interanual. Febrero se mantiene así como el mes con mayor volumen de operaciones en este mercado, en lo que va del 2026, por un total de G. 769.734 millones.
La incursión de empresas en el mercado bursátil para la búsqueda de recursos destinados al financiamiento de sus proyectos cambió su dinámica. Las entidades financieras cedieron su liderazgo al sector público en el caso de las emisiones en guaraníes, y estuvieron ausentes en las incursiones en dólares durante marzo del 2026.
Tras haber marcado una concentración de 53% en las emisiones de bonos en guaraníes en febrero, las entidades financieras participaron del 28% en marzo, mientras que el sector público alcanzó el 49%. Por su parte, en dólares, el liderazgo pasó al comercio (41%), seguido del agropecuario (23%).
El mercado secundario, o la negociación de títulos ya previamente emitidos, registró un segundo mes consecutivo de reducción interanual. La caída se profundizó de 2,7% en febrero a 11,5% en marzo, tras haber aumentado 11,4% en enero.
El volumen acumulado en este mercado asciende a G. 11,7 billones al cierre del trimestre, con montos mensuales que descendieron de G. 4,3 billones en enero a G. 3,9 billones en febrero y G. 3,5 billones en marzo.
Las operaciones en guaraníes volvieron a ser mayoría en marzo del 2026, con una incidencia de 65%, mientras que las denominadas en dólares representaron el 35% restante.
Los bonos fueron los instrumentos más negociados, con una participación de 98,5%, seguidos por acciones (1,1%) y fondos de inversión (0,4%).
Impacto de la incertidumbre
El menor dinamismo del mercado bursátil en marzo se vincula con la cautela adoptada por los agentes económicos ante la incertidumbre global y local, según explicó César Paredes, presidente de CADIEM Fondos.
En el plano internacional, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán genera efectos aún difíciles de dimensionar, especialmente en aspectos como la logística y el costo del combustible.
A nivel local, el uso del término “economía de guerra” por parte del ex ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, sumado al atraso en pagos a proveedores del Estado y el contexto preelectoral, contribuyó a un ambiente de tensión económica.
“El mensaje de ‘economía de guerra’ hizo que quizás se frenen algunas inversiones relacionadas al sector público”, señaló Paredes, quien también indicó que se espera la liberación de pagos para reactivar obras y dinamizar la economía.
Asimismo, la menor participación de entidades bancarias en las emisiones se explica por la recuperación de la liquidez del sistema financiero, lo que reduce su necesidad de captar recursos en la Bolsa.
En los próximos meses se evaluará si esta desaceleración responde a una tendencia sostenida o a un efecto coyuntural derivado de los factores de incertidumbre, tras más de treinta meses consecutivos de crecimiento del mercado bursátil paraguayo.



