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Moody’s alerta que la inteligencia artificial dejará de ser asistente para convertirse en competidor

La inteligencia artificial está atravesando una transformación que podría alterar profundamente el empleo profesional, los modelos de negocios y el riesgo crediticio global antes de 2030. Así lo advierte un nuevo informe de Moody’s Ratings, que sostiene que la IA dejó de ser únicamente una herramienta de apoyo para convertirse en un competidor directo en tareas intelectuales y operativas.

La calificadora internacional señala que los recientes avances en sistemas “agénticos” capaces de ejecutar tareas complejas de manera autónoma están acelerando la disrupción en sectores intensivos en conocimiento como software, finanzas, servicios legales, consultoría y análisis de datos.

“En lugar de colaborar con empleados de oficina como copiloto, la IA también se está convirtiendo en competidor y factor disruptivo”, afirma el documento.

Del copiloto al agente autónomo

Según Moody’s, la nueva generación de modelos de IA ya no se limita a sugerir contenido o automatizar tareas simples. Los sistemas actuales pueden coordinar flujos de trabajo completos, utilizar herramientas externas, analizar información, escribir código, corregir errores y tomar decisiones con mínima supervisión humana.

La ingeniería de software es uno de los primeros sectores donde el impacto ya resulta visible. Herramientas de programación impulsadas por IA evolucionaron rápidamente desde asistentes de autocompletado hasta agentes capaces de gestionar proyectos completos de desarrollo. Moody’s cita estudios que estiman mejoras de productividad de entre 25% y 55% en determinadas tareas de programación.

Pero la expansión va mucho más allá del software. El informe sostiene que las mismas capacidades ya se están trasladando a actividades legales, financieras y de marketing, incluyendo redacción de contratos, análisis de riesgos, generación de informes y procesamiento documental.

Escenarios más disruptivos para 2030

Moody’s actualizó sus proyecciones sobre el avance de la IA y elevó la probabilidad de escenarios más agresivos.

El escenario principal, al que ahora asigna un 70% de probabilidad, contempla una IA capaz de gestionar amplias áreas de la actividad empresarial, con efectos desiguales entre sectores y empresas.

Además, la agencia otorga un 20% de probabilidad a un escenario “equivalente al humano”, en el que la IA podría ejecutar la mayoría de las tareas intelectuales relevantes a un nivel comparable al de un empleado intermedio.

Incluso considera un 10% de probabilidad para un escenario de inteligencia artificial general (AGI), donde los sistemas superarían a los humanos en múltiples tareas cognitivas y operarían casi sin supervisión.

En la figura central del informe, Moody’s advierte que la urgencia de acción gerencial pasó de horizontes de tres a cinco años a apenas 12 a 18 meses.

Presión sobre empresas y empleo profesional

El reporte señala que la IA está reduciendo las barreras de entrada para desarrollar software y servicios especializados, debilitando ventajas históricas como datos propietarios o grandes estructuras corporativas.

Esto podría generar presión sobre márgenes, precios y modelos de ingresos en industrias basadas en trabajo intelectual estandarizado.

Moody’s considera que las empresas mejor posicionadas serán aquellas con plataformas profundamente integradas en operaciones críticas, fuertes barreras regulatorias o capacidad para rediseñar completamente sus procesos alrededor de la IA.

Los grandes ganadores

El informe sostiene que buena parte del valor económico se está trasladando hacia los proveedores de infraestructura y modelos de IA.

Los principales beneficiarios serían fabricantes de chips, centros de datos y gigantes tecnológicos vinculados a servicios en la nube. Moody’s destaca que Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft prevén invertir unos USD 650.000 millones en infraestructura relacionada con IA en 2026, frente a USD 410.000 millones en 2025.

Más eficiencia, pero también más riesgos

La calificadora advierte que la implementación acelerada de IA también aumentará riesgos operativos y cibernéticos.

El reporte sostiene que el uso masivo de código generado por IA podría ampliar la superficie de ataque para ciberdelincuentes y facilitar la creación de software malicioso.

Además, Moody’s alerta sobre una creciente dependencia de pocos proveedores globales de modelos fundacionales y servicios cloud, lo que podría generar riesgos sistémicos ante fallas o incidentes de seguridad.

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