Taipéi, 27 may (EFE).- La Fiscalía taiwanesa sospecha que tres individuos introdujeron de contrabando en China al menos un cargamento de chips de inteligencia artificial (IA) de la empresa estadounidense Nvidia, después de haberlos exportado previamente a Japón, informó este miércoles la agencia Bloomberg.
La semana pasada, la Fiscalía del Distrito de Keelung, en el noreste de Taiwán, anunció la apertura de una investigación contra tres personas acusadas de exportar ilegalmente a China servidores fabricados por la estadounidense Super Micro y equipados con chips de Nvidia sujetos a controles de exportación de Estados Unidos.
El organismo judicial señaló que los tres acusados, que se encuentran bajo custodia, eran «plenamente conscientes» de que los servidores en cuestión estaban sujetos a «estrictos controles» de exportación y tenían «completamente prohibida su venta» a China, Hong Kong y Macao.
Según fuentes familiarizadas con el asunto y citadas por Bloomberg, las autoridades taiwanesas confiscaron alrededor de cincuenta servidores en el marco de esta causa, aunque al menos uno de los envíos ya había logrado pasar por la aduana de la isla.
Ese primer envío se habría dirigido a Japón antes de llegar a Hong Kong, un punto de tránsito habitual para el hardware que posteriormente se envía a China continental, y su introducción de contrabando habría tenido éxito, indicó Bloomberg.
El medio señala que esta investigación podría convertirse en el primer caso en el que la justicia pone el foco sobre una ruta de contrabando de chips de IA a través de Japón, un estrecho aliado de Estados Unidos, después de que otras pesquisas se hubieran centrado en el desvío de estos productos por países del sudeste asiático.
Esta investigación llega dos meses después de que la Justicia de EE.UU. acusara a tres personas relacionadas con Super Micro, entre ellas su cofundador, Yih-Shyan ‘Wally’ Liaw, por presuntamente violar las leyes de control de exportaciones.
Según la acusación estadounidense, los tres implicados conspiraron para enviar miles de millones de dólares en servidores con tecnología sensible, que incluyeron unidades de procesamiento gráfico (GPU), a clientes en China sin las licencias necesarias.
Estos equipos están sujetos a regulaciones de exportación desde 2022 y requieren licencias específicas del Departamento de Comercio para su envío al país asiático.
Entre 2024 y 2025, el plan habría permitido desviar aproximadamente 2.500 millones de dólares en servidores, incluidos más de quinientos millones de dólares en envíos realizados en pocas semanas entre abril y mayo de 2025, según el FBI. EFE
