El mercado cambiario paraguayo continúa mostrando capacidad para sostener la cotización en torno a los G. 6.000 por dólar, un nivel que se ha consolidado como una referencia técnica y psicológica para los participantes del mercado.
Durante abril, el tipo de cambio llegó a perforar momentáneamente ese umbral, alcanzando mínimos de G. 5.977. Sin embargo, la creciente demanda de divisas por parte del sector corporativo para el pago de dividendos al exterior y la reposición de inventarios importados permitió restablecer el equilibrio, llevando al dólar a cerrar mayo en torno a los G. 6.010.
Según un reporte de Atlas Inversiones, históricamente el segundo semestre del año suele estar acompañado por una aceleración en la demanda de dólares, fenómeno que comienza a manifestarse nuevamente. No obstante, tanto el Banco Central del Paraguay como los principales exportadores mantienen una actitud activa respecto a la oferta de divisas, particularmente en el rango comprendido entre G. 6.200 y G. 6.400.
La firma señala que en esos niveles podría observarse una intensa disputa entre oferta y demanda durante los próximos meses. Asimismo, no se descarta el ingreso de capitales financieros atraídos por rendimientos superiores al 10% en instrumentos en moneda local, lo que podría generar flujos adicionales de dólares hacia el mercado cuando las cotizaciones se aproximen a dichos valores.
En el ámbito internacional, una eventual normalización del tránsito comercial a través del Estrecho de Ormuz podría contribuir a una reducción de los precios internacionales del petróleo, disminuyendo presiones inflacionarias globales y otorgando mayor flexibilidad a las autoridades monetarias de la región.
A nivel local, la liquidez en guaraníes continúa siendo uno de los factores más determinantes para la dinámica cambiaria. La entrada en vigencia de nuevas regulaciones prudenciales sobre posiciones de tesorería, sumada a la potencial absorción de recursos por parte de los bancos para financiar obligaciones del sector público con proveedores del Estado, mantiene relativamente restringida la disponibilidad de moneda local y limita la capacidad de profundización de posiciones en dólares, evitando la transferencia de precio de Política Monetaria a precios de mercado operado en pasivos y activos.
Desde una perspectiva técnica, Atlas Inversiones identifica soportes relevantes en los niveles de G. 5.900 y G. 5.850, mientras que las principales resistencias se ubican en G. 6.300 y G. 6.400.
El reporte destaca además que el guaraní acumula una apreciación cercana al 25% frente al dólar en los últimos doce meses, desempeño que supera ampliamente el fortalecimiento aproximado del 11% registrado por el real brasileño en igual período. Esta divergencia cambiaria comienza a plantear desafíos para la competitividad de diversos sectores exportadores paraguayos, al encarecer relativamente los costos de producción locales frente a los de sus principales competidores regionales.

