El Índice de Precios del Productor (IPP) registró en junio una variación mensual de -0,3%, inferior al 0,0% en 2025, con lo que acumuló una caída de -0,8% en el primer semestre del 2026, por debajo del 2,2%, según el informe del Banco Central del Paraguay (BCP).
En términos interanuales, el indicador se ubicó en -1,8%. Dicho comportamiento estuvo explicado principalmente por las disminuciones de precios en productos agrícolas, pecuarios, pesqueros y manufacturados, tanto de origen nacional e importado.
Por el lado de los productos nacionales, registró una variación mensual de -0,3%, acumulando una baja de -1,3% en los primeros seis meses del año y una variación interanual de 0,2%.
Las principales reducciones de precios se plasmaron en productos de la agricultura y horticultura (-1,9%), como las bajas en cereales, frutas, hortalizas y cultivos de plantas bebibles, además de los precios de animales vivos y productos animales (-0,3%), productos de la pesca (-1,2%), alimentos, bebidas y tabaco, textiles y productos de cuero (-0,1%), y otros productos manufacturados (-0,4%).
Disminuciones que estuvieron atenuadas por el aumento de 0,8% en la sección de minerales, por incremento de los precios de la piedra y la arena.
Por el lado de los productos importados, la variación mensual fue de -0,4%, con una variación acumulada de 0,2% y una caída interanual de -5,6%.
Dentro de este último grupo, sobresalieron las bajas en productos agrícolas y hortícolas, productos de la pesca, minerales, bienes transportables no metálicos, productos metálicos, maquinarias y equipos, y otros productos manufacturados.
En contraste, los animales vivos y productos animales registraron un aumento de 1,0%, impulsado por las aves de corral y otros productos pecuarios.
El resultado interanual negativo se explica principalmente por las incidencias de los productos agrícolas nacionales y de varias categorías de productos importados, especialmente maquinarias y equipos, bienes transportables no metálicos y alimentos procesados.
No obstante, este efecto fue atenuado por el comportamiento positivo de algunos productos nacionales, principalmente alimentos, productos forestales y bienes transportables no metálicos.
