La cotización del dólar en Paraguay este martes cerró por debajo de los 5.900 guaraníes en el mercado mayorista, por primera vez desde hace ocho años. De esta manera, el billete verde acumula una depreciación del 12,34% frente a la divisa paraguaya en lo que va del año.
La divisa estadounidense se cotizó el 8 de septiembre en 5.899 guaraníes, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP). Esto supuso el nivel más bajo desde agosto de 2018 y contrasta con las cifras de abril de 2025, cuando el dólar superó la barrera de los 8.000 guaraníes.
La caída no es un fenómeno reciente; ya en mayo, el tipo de cambio había descendido a niveles que no se observaban desde hacía siete años, en un escenario caracterizado por un mayor flujo de divisas, el desempeño del sector exportador y una menor presión sobre la demanda de moneda extranjera.
Para junio, la tendencia se había profundizado. El dólar cerró el 03 de junio en G. 6.096, con una depreciación acumulada de 8,01% en lo que iba del 2026. En aquel momento, la fortaleza del guaraní ya comenzaba a marcar un escenario diferente para empresas, inversores y consumidores.
Entre los factores que explican el comportamiento del tipo de cambio aparecen tanto elementos internos como externos. La mayor disponibilidad de dólares derivada del ingreso de divisas y las condiciones del sector exportador contribuyen a ampliar la oferta en el mercado, mientras que el comportamiento internacional de la moneda estadounidense también incide sobre la cotización local.
El fortalecimiento del guaraní, sin embargo, no significa que todos los sectores de la economía reciban el mismo impacto. Para los importadores, un dólar más barato puede reducir el costo de adquisición de bienes e insumos del exterior. Para los exportadores, en cambio, una moneda local más fuerte puede representar una menor conversión de sus ingresos en dólares a guaraníes, afectando sus márgenes si los demás costos permanecen sin cambios.
En el caso de los consumidores, la relación tampoco es automática. La experiencia observada durante los primeros meses del año mostró que la caída del dólar no se trasladó de manera inmediata a los precios de productos de consumo masivo. Los valores de la canasta y otros bienes continuaron respondiendo a factores como costos internos, logística, márgenes comerciales y condiciones de oferta y demanda.
El escenario también tiene implicancias para el mercado financiero. Un tipo de cambio estable y un guaraní fortalecido modifican las decisiones de cobertura y la preferencia de los agentes entre activos denominados en moneda local y extranjera. A esto se suma el efecto sobre las tasas y las expectativas de los participantes del mercado.
Con el dólar ahora por debajo de los G. 5.900, el mercado cambiario paraguayo entra en una nueva etapa. La principal incógnita ya no pasa solamente por cuánto puede seguir bajando la divisa, sino por hasta qué punto esta fortaleza del guaraní logra trasladarse a la economía real, especialmente a los precios, la actividad empresarial y la competitividad de los sectores vinculados al comercio.
