Asunción, 18 jun (EFE)- El gobierno de Paraguay oficializó este jueves el reajuste del 5 % del salario del mínimo, que a partir del 1 de julio ascenderá a 3.044.000 guaraníes mensuales (500,12 dólares al cambio actual), un monto que el presidente Santiago Peña defendió la víspera como «equilibrado», pese que a generó rechazo entre patrones y trabajadores.
El decreto 6225, que tiene fecha del 17 de junio, establece asimismo que el jornal mínimo queda establecido en 117.077 guaraníes o poco más de 19 dólares diarios.
El Código del Trabajo paraguayo establece la tasa de inflación interanual como base para el incremento del ingreso mínimo.
Este índice ascendió a 2,4 % entre mayo de 2025 y 2026, de acuerdo a los datos del Banco Central de Paraguay.
Esta jornada, el presidente del Centro de Importadores del Paraguay (Feprinco), Iván Dumot, dijo que el reajuste debió tomar en cuenta la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) como lo establece el Código del Trabajo.
«La verdad que esto es una demostración más de que la inseguridad jurídica es uno de los principales, sino la más importante debilidad de nuestro sistema, y la que realmente pone en ascuas la inversión privada», afirmó el empresario durante una entrevista con la radio Monumental.
En tanto que el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, coincidió con la postura de Dumot al señalar -el miércoles en ABC TV- que el debate no pasa por determinar si el aumento salarial «es mucho o poco», sino por el incumplimiento de la normativa vigente.
Trabajadores consideran insuficiente el incremento
El presidente de Paraguay, en el cargo desde agosto de 2023, tomó la decisión tras recibir un informe técnico del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), un organismo que reúne a representantes del Gobierno, de los empleadores y los trabajadores, y que el miércoles concluyó un mes de negociaciones sin llegar a un acuerdo sobre el reajuste salarial.
Ayer, Peña anticipó el rechazo empresarial a la medida, pero defendió que «la política pública tiene que enfocarse en el trabajador», que «le cuesta muchísimo llegar a fin de mes».
Pero los trabajadores consideraron insuficiente el incremento, que semanas atrás pidieron alcanzara al menos el 20 %, un porcentaje en línea con la pérdida de su poder adquisitivo, según los sindicatos.
«Esperábamos más, particularmente a mí me parece que es insuficiente porque la pérdida que tiene el trabajo es mucho más importante», indicó -en la radio Monumental- el vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores Auténtica (CUT-A), José Pineda. EFE
