La administración central cerró este primer semestre con un déficit fiscal equivalente al 1,2% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representa ₲ 4,7 billones (US$ 732,1 millones), según el informe de Situación Financiera (Situfin) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El resultado refleja un crecimiento moderado de los ingresos frente a un incremento más acelerado del gasto público, impulsado por compromisos sociales, adquisición de medicamentos y regularización de pagos pendientes.
Durante los primeros seis meses del año, los ingresos totales aumentaron apenas 0,5% en comparación con el mismo período de 2025.
El desempeño estuvo sostenido por un incremento del 2,1% en la recaudación tributaria, especialmente por impuestos internos, mientras que los ingresos no tributarios retrocedieron 5,2% debido, principalmente, a una reducción del 33% en los recursos provenientes de las entidades binacionales, afectadas por la apreciación del guaraní frente al dólar y por un mayor consumo interno de energía que redujo las compensaciones por cesión de electricidad.
En contraste, el gasto total creció 11,7%, impulsado por mayores desembolsos en bienes y servicios, remuneraciones y prestaciones sociales.
Entre los principales factores se destacó el proceso de regularización de pagos a proveedores farmacéuticos, que derivó en un aumento del 45,8% en la compra de medicamentos respecto al primer semestre del año pasado. También incidieron las mayores transferencias destinadas a programas sociales, jubilaciones y pensiones.
El informe señala que el 80% de la masa salarial financiada con ingresos tributarios se concentró en salud, educación y fuerzas públicas. Al mismo tiempo, las prestaciones sociales registraron un incremento de 17,6%, explicado por mayores desembolsos para el programa Hambre Cero, la pensión para adultos mayores y las jubilaciones.
En materia de inversión, la ejecución alcanzó ₲ 3 billones (USS 472,9 millones), equivalente al 0,7% del PIB, con un crecimiento acumulado del 3,3% respecto a junio del año 2025. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) fue el principal impulsor de este resultado, tras incrementar en 22,6% su nivel de inversión como consecuencia de la regularización de pagos a contratistas.
En términos anualizados, el déficit fiscal se ubicó en 2,6% del PIB, un nivel similar al registrado un año atrás, mientras que el déficit primario, que excluye el pago de intereses de la deuda pública, alcanzó el 0,9% del PIB.
El informe también incorpora la metodología del manual de estadísticas de las finanzas públicas 2001 del Fondo Monetario Internacional (FMI), que reclasifica determinadas operaciones financieras y centra el análisis en el concepto de préstamo o endeudamiento neto como referencia para medir el resultado fiscal.

