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El Niño pone en alerta al agro: la infraestructura vial aparece como el mayor desafío

El eventual retorno del fenómeno climático El Niño vuelve a instalar preocupaciones en el sector productivo paraguayo, aunque esta vez el principal desafío no estaría directamente en los cultivos, sino en la capacidad de la infraestructura vial para sostener el movimiento de la producción.

Así lo señaló el presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, quien advirtió que las lluvias intensas podrían provocar caminos intransitables, aislar comunidades del Chaco y dificultar el traslado de productos agrícolas y pecuarios.

En declaraciones a los Medios del Estado, Cristaldo explicó que el mayor riesgo está asociado a la logística. Según indicó, el deterioro de caminos y puentes podría retrasar o impedir el transporte de cosechas, especialmente de productos perecederos que requieren llegar rápidamente a los centros de distribución y comercialización.

El dirigente gremial precisó que existen zonas particularmente expuestas a los efectos del exceso de precipitaciones. Entre ellas mencionó los campos bajos destinados al cultivo de arroz, donde las inundaciones podrían afectar directamente las parcelas productivas. En tanto, en los campos altos, las lluvias persistentes podrían limitar el ingreso de maquinaria y complicar las tareas de manejo sanitario de los cultivos.

En el caso de la producción pecuaria, el impacto también estaría vinculado principalmente a las dificultades de acceso y transporte. La pérdida de transitabilidad en caminos rurales podría generar inconvenientes para el traslado de animales, insumos y alimentos, además de afectar la conectividad de establecimientos ubicados en zonas más aisladas.

Frente a este escenario, Cristaldo señaló que el sector productivo ya trabaja en medidas preventivas orientadas a mitigar los efectos de un posible episodio de El Niño. El objetivo, indicó, es reducir el impacto operativo de las lluvias intensas y mantener la continuidad de las actividades agrícolas y ganaderas, especialmente en las regiones con mayor vulnerabilidad.

Si bien el comportamiento definitivo del fenómeno dependerá de su evolución durante los próximos meses, desde la UGP consideran que la preparación anticipada y el estado de la infraestructura serán factores determinantes para minimizar las interrupciones en la cadena productiva y logística del país.

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