Paraguay cerró el año 2024 con US$ 10.395 millones en inversión directa, con Brasil, Estados Unidos, Países Bajos, Uruguay y España como principales inversores. El cierre del 2026 permitirá conocer si este mapa se mantuvo o si surgieron cambios en el origen y destino del capital extranjero.
El capital extranjero mantiene una presencia relevante en la economía paraguaya y, al cierre del 2024, dejó un saldo de inversión directa de US$ 10.395 millones, un 3,8% más que el año anterior. Detrás de esta cifra aparece un mapa de inversiones cada vez más diversificado, con capital proveniente de 68 países y una presencia particularmente fuerte de Brasil, Estados Unidos, Países Bajos, Uruguay y España.
Brasil encabezó el listado con una posición de US$ 1.518 millones, equivalente al 15% del total. Estados Unidos se ubicó en segundo lugar, con US$ 1.076 millones (10%), seguido de Países Bajos, con US$ 1.007 millones (10%); Uruguay, con US$ 762 millones (7%); y España, con US$ 656 millones (6%).
Cabe señalar que Chile, Panamá, Luxemburgo, Reino Unido, Suiza, México, Argentina y Colombia también mantienen posiciones dentro del stock de inversión directa. En total, el Banco Central del Paraguay registró inversiones provenientes de 68 países al cierre del 2024, frente a los 39 países identificados en 2008.
El movimiento registrado durante 2024 también muestra un crecimiento de los flujos. Paraguay recibió US$ 3.291 millones en entradas brutas de inversión directa y registró US$ 2.360 millones en salidas, dejando un flujo neto de US$ 931 millones, 15% superior al registrado en 2023.
El resultado estuvo explicado principalmente por la capitalización de empresas y la reinversión de utilidades, mientras que los préstamos netos tuvieron un efecto negativo que compensó parcialmente el resultado. Esto significa que una parte importante del crecimiento estuvo vinculada a empresas que ya operar en el país y que volvieron a colocar utilidades o ampliaron su capital.
Por sectores, comercio lideró los flujos netos de inversión directa durante 2024, seguido por servicios a las empresas, comunicaciones, producción de carne e intermediación financiera. También destacó el sector forestal.
En cuanto al stock acumulado, comercio concentra el 19% de la inversión directa, intermediación financiera el 16%, mientras que elaboración de aceites y transporte representan cada uno el 7%.
El dato de 2024 constituye una referencia importante, pero no necesariamente representa el mapa que tendrá Paraguay al cierre de este año. El comportamiento de las inversiones, las nuevas operaciones y las decisiones de las empresas ya instaladas pueden modificar tanto el volumen como el origen y la distribución sectorial del capital extranjero.
La evolución de los últimos años muestra que el stock de inversión directa pasó de US$ 8.614 millones en 2021 a US$ 9.146 millones en 2022, US$ 10.012 millones en 2023 y US$ 10.395 millones en 2024. En paralelo, la inversión directa elevó su peso dentro del PIB, del 10% en 2008 al 23% en 2024.
El contexto regional también vuelve relevante esa actualización. Mientras los flujos mundiales de inversión directa crecieron 3,7% en 2024, América del Sur registró una caída de 18,4%. Paraguay, en contraste, aumentó 15% su flujo neto respecto a 2023.
El próximo cierre permitirá, por tanto, pasar de esta fotografía a una comparación. Más que conocer únicamente cuánto capital extranjero tiene Paraguay, los nuevos datos permitirán observar quiénes están aumentando su exposición, quiénes pierden participación, qué sectores ganan atractivo y si el país continúa ampliando su base de inversores.
Para una economía que en 2024 ya registraba capital proveniente de 68 países, ese seguimiento resulta especialmente relevante. La composición de la inversión directa no es estática y su evolución puede ofrecer señales sobre los sectores que están captando capital, los mercados que mantienen confianza en Paraguay y los nuevos espacios que podrían ganar protagonismo en los próximos años.

