El crecimiento de la población en edad de trabajar coloca la generación de empleo como uno de los principales desafíos para la economía paraguaya.
Los datos oficiales muestran que la fuerza laboral continúa aumentando, mientras el país busca atraer inversiones, expandir la industria y generar puestos de trabajo principalmente para una población joven.
Paraguay atraviesa una etapa demográfica en la que la incorporación de nuevas personas al mercado laboral adquiere un peso creciente. El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) señala que alrededor de 100.000 personas ingresan cada año a la población económicamente activa, una dinámica que obliga a ampliar las oportunidades de empleo y constituye uno de los argumentos utilizados por la cartera para promover nuevas inversiones productivas.
La dimensión del desafío también puede observarse en los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En el primer trimestre de 2026, la fuerza de trabajo estuvo integrada por 3.382.433 personas, equivalentes al 72,4% de la población de 15 años y más. Frente al mismo periodo de 2025, esto representó un incremento de aproximadamente 115.808 personas.
El aumento de la oferta laboral estuvo acompañado por un crecimiento del empleo. En el mismo periodo, la población ocupada alcanzó 3.204.472 personas, unas 117.234 más que un año atrás. La tasa de ocupación pasó de 66,9% a 68,6%. El INE reportó además que una parte importante del incremento provino del sector secundario, con cerca de 76.272 personas adicionales, particularmente en las industrias manufactureras.
Sin embargo, el crecimiento de la ocupación no elimina la presión sobre el mercado laboral. En el primer trimestre del año se contabilizaron alrededor de 177.961 personas desocupadas, mientras que otras 131.483 estaban subocupadas. En conjunto, desocupación y subocupación alcanzaron a unas 309.444 personas.
Una población predominantemente joven
El componente demográfico vuelve especialmente relevante la capacidad de la economía para incorporar a quienes ingresan por primera vez al mercado laboral. Según las estimaciones y proyecciones de población del INE, Paraguay cuenta en 2026 con 6.460.159 habitantes. De ellos, 4.294.793 tienen entre 15 y 64 años, mientras que 1.593.122 son menores de 15 años. La edad mediana del país es de 29,4 años.
Los datos específicos sobre juventud muestran además la magnitud de esta población. El INE estima que en 2024 había alrededor de 1,5 millones de personas de entre 15 y 29 años, equivalente al 25,4% de la población considerada en la medición. De ese grupo, 977.232 personas formaban parte de la fuerza de trabajo y 870.542 estaban ocupadas.
La inserción laboral juvenil, no obstante, presenta diferencias importantes. El informe del INE sobre juventud señala que el 61,9% de los jóvenes forma parte de la fuerza de trabajo. La participación alcanza 65,9% en las zonas urbanas, frente a 52,2% en las rurales. También existe una marcada brecha por sexo: 72% de los hombres jóvenes participa de la fuerza laboral, frente al 51,7% de las mujeres.
Otro indicador que permite dimensionar las dificultades de inserción es el de jóvenes de 15 a 24 años que no estudian, no tienen empleo ni reciben capacitación. El INE registró para 2024 una proporción de 9,6% a nivel nacional, con una diferencia significativa entre hombres, 4,6%, y mujeres, 14,5%.
Industria como fuente de nuevos puestos de trabajo
En este escenario, la captación de inversiones productivas aparece vinculada directamente con la capacidad de generar nuevos puestos de trabajo. Los resultados del mercado laboral del primer trimestre de 2026 muestran que el sector secundario fue uno de los principales motores del aumento de la ocupación, con un crecimiento cercano a 76.272 trabajadores, especialmente en las industrias manufactureras.
El régimen de maquila constituye uno de los ejemplos concretos de expansión industrial y generación de empleo. Según datos del MIC, al cierre del primer semestre de 2026 las industrias maquiladoras empleaban a 36.052 personas, 1.923 más que un año antes, lo que representa un crecimiento interanual de 6%. Confecciones y textiles, autopartes y servicios concentraban la mayor cantidad de puestos.
Además, durante los primeros ocho meses de 2026 fueron aprobados 24 nuevos proyectos bajo el régimen de maquila, con una inversión estimada de US$ 56 millones y la previsión de generar más de 1.100 puestos de trabajo. Los proyectos abarcan sectores como confecciones, componentes industriales, plásticos, productos para animales, madera, alimentos y fabricación de cápsulas.
El movimiento no se limita a la maquila. En mayo, el Consejo de Inversiones aprobó 12 proyectos por US$ 42,6 millones, con una previsión de 390 nuevos puestos laborales. Las iniciativas incluyen biocombustibles, industria plástica, textiles, agroindustria, alimentos balanceados, productos sanitarios, electrónica e industria alimenticia.
Llevar inversiones hacia donde está la población
La generación de oportunidades también plantea una cuestión territorial. Los datos del INE muestran que la participación laboral juvenil es considerablemente menor en las zonas rurales que en las urbanas. Al mismo tiempo, el MIC trabaja en una nueva normativa para el desarrollo de parques industriales, con el objetivo declarado de descentralizar la actividad productiva y acercar las industrias a las comunidades del interior.
La propuesta contempla que los parques industriales estén vinculados con aspectos como infraestructura, acceso a energía, logística y disponibilidad de mano de obra. El MIC también plantea que los municipios con planificación territorial puedan competir por la instalación de nuevas inversiones.
En este contexto se inscribe la presentación realizada por el ministro Marco Riquelme ante empresarios argentinos de los sectores de alimentos y bebidas. Durante el encuentro, el titular del MIC planteó la generación de empleo como una prioridad dentro de la estrategia para atraer inversiones y destacó instrumentos como el régimen de maquila.
El desafío, medido en términos demográficos y laborales, es concreto: mientras la población en edad de trabajar mantiene una participación elevada y decenas de miles de personas se incorporan cada año a la fuerza laboral, la economía necesita ampliar la cantidad y diversidad de puestos disponibles.
Los datos más recientes del INE muestran que durante el primer trimestre de 2026 la fuerza de trabajo aumentó en más de 115.000 personas respecto al mismo periodo del año anterior.
Para el sector productivo, esto coloca la expansión de la industria, la diversificación de las inversiones y la descentralización territorial como variables directamente relacionadas con la capacidad de absorber la creciente oferta laboral. Los registros oficiales de 2026 muestran avances en manufactura, maquila e inversiones industriales, aunque el volumen de personas que cada año se incorpora a la fuerza de trabajo mantiene abierta la necesidad de ampliar las oportunidades de empleo.
