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Maquila crece 28% y supera los US$ 860 millones exportados en siete meses

El régimen de maquila atraviesa un 2026 de fuerte expansión, con exportaciones acumuladas por US$ 860 millones entre enero y julio, un crecimiento interanual del 28%.

El dato muestra una mayor capacidad de las industrias instaladas bajo este esquema para colocar producción en el exterior, aunque el desafío sigue siendo transformar ese crecimiento en una plataforma industrial cada vez más diversificada y con mayor valor agregado.

Solo en julio, las exportaciones alcanzaron US$ 143 millones, mientras que las operaciones de comercio exterior autorizadas bajo el régimen llegaron a 6.681, un 16% más que en el mismo mes del año anterior. El movimiento estuvo acompañado por la aprobación de 17 nuevos programas de maquila durante el mes, elevando a 42 los autorizados en lo que va de 2026.

En conjunto, estos nuevos proyectos contemplan inversiones por US$ 59 millones y una proyección de 1.946 puestos de trabajo. Más allá del monto, la incorporación de nuevos programas permite observar que el régimen continúa siendo utilizado como plataforma para instalar o ampliar operaciones productivas orientadas principalmente a la exportación, tanto por empresas nacionales como extranjeras.

La concentración sectorial sigue siendo importante. Autopartes, confecciones, manufacturas de aluminio, bebidas y líquidos alcohólicos explican el 70% de las exportaciones acumuladas hasta julio. Sin embargo, también aparecen con participación productos químico-farmacéuticos, plásticos y sus manufacturas y alimentos, entre otros rubros, lo que evidencia una matriz que va más allá de los segmentos tradicionalmente asociados a la maquila.

En términos geográficos, el régimen continúa concentrado en determinados polos productivos. El 90% de las empresas con programas aprobados se ubica en Alto Paraná, Central, Capital y Amambay. Esta concentración permite aprovechar infraestructura, logística y disponibilidad de mano de obra, pero también marca uno de los límites del modelo: la expansión de la maquila todavía no se distribuye de manera uniforme por el territorio nacional.

El principal mercado de destino también está claramente definido. El 78% de las exportaciones maquiladoras tuvo como destino países del Mercosur. El resto llegó a mercados como Países Bajos, Estados Unidos, Chile y Bolivia, mostrando que la producción bajo el régimen puede insertarse en cadenas comerciales que trascienden la región.

El empleo es otro de los indicadores que acompañan el crecimiento. A julio, las industrias maquiladoras registraban 38.905 empleos vinculados, 13% más que un año atrás. Confecciones, autopartes, servicios intangibles, plásticos y productos químico-farmacéuticos concentran el 70% de estos puestos, mientras que las mujeres representan el 45% del empleo vinculado al régimen.

Pero uno de los datos más interesantes está en la relación entre importaciones y exportaciones. Entre enero y julio, las industrias maquiladoras importaron US$ 464 millones en materias primas, insumos y otros bienes, un aumento del 16% interanual. Aun así, las exportaciones superaron a las importaciones en aproximadamente US$ 396 millones, dejando una balanza comercial favorable.

Esto permite dimensionar mejor el funcionamiento del régimen: la maquila depende de insumos que ingresan del exterior, pero el objetivo económico está en transformarlos localmente y volver a colocarlos en mercados internacionales con un valor superior. Por eso, el resultado no debería medirse únicamente por cuánto se importa o cuánto se exporta, sino por la capacidad de generar producción, empleo y encadenamientos industriales a partir de ese proceso.

El ritmo observado hasta julio coloca al sector ante una segunda mitad del año con espacio para seguir creciendo. La incorporación de nuevos programas, el aumento de las exportaciones y la expansión del empleo muestran que la maquila está ganando peso dentro de la estructura productiva paraguaya.

El siguiente desafío será determinar cuánto de ese crecimiento puede traducirse en mayor diversificación, más proveedores locales y productos con mayor contenido tecnológico y valor agregado.

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