El vicepresidente del Directorio del Banco GNB, Osvaldo Serafini, sostuvo que la transformación del sistema financiero no dependerá únicamente de mayores inversiones en tecnología, sino también de un cambio de mentalidad, el desarrollo del talento humano y la adaptación de los procesos. Afirmó además que el grado de inversión coloca a Paraguay en una posición de mayor visibilidad ante los mercados internacionales.
La creciente digitalización del sistema financiero paraguayo está profundizando la competencia entre las entidades y, al mismo tiempo, plantea el desafío de trasladar los avances tecnológicos a mejores servicios para los usuarios. Para Osvaldo Serafini, vicepresidente del Directorio del Banco GNB, la innovación debe avanzar de la mano de la seguridad y de una estrategia orientada al cliente.
“La digitalización financiera puede traer una competitividad importante. No hay que perder de vista que el objetivo final siempre es mejorar el servicio que prestamos al usuario, incorporando la innovación que existe hoy en el mundo y, sobre todo, con seguridad”, señaló.
Sin embargo, Serafini consideró que el principal cambio que enfrentará el sector no estará limitado a la incorporación de nuevas herramientas o a la modificación de los modelos tecnológicos de los bancos. A su criterio, la transformación será más profunda y estará vinculada con la forma en que las organizaciones interpretan y responden a un entorno que evoluciona a una velocidad cada vez mayor.
“Creo que lo que va a cambiar es el mindset. Las innovaciones tecnológicas financieras invitan a pensar de una manera diferente”, expresó. En ese sentido, advirtió que la aceleración tecnológica está acortando considerablemente los ciclos de transformación y obligará a las entidades a revisar con mayor rapidez sus decisiones de largo plazo.
“Los cambios que se dieron en los últimos 20 años podrían ser equivalentes a los que vamos a ver en los próximos tres o cuatro años. La velocidad definitivamente es más acelerada y eso tiene que invitarnos a ser más asertivos con las decisiones estratégicas que vamos tomando”, afirmó.
Este escenario abre, según Serafini, nuevas posibilidades para mejorar la eficiencia del sistema, alcanzar economías de escala y ampliar el acceso a los servicios financieros. No obstante, remarcó que una mayor inclusión deberá estar acompañada necesariamente por herramientas que permitan a los usuarios comprender y utilizar adecuadamente los productos disponibles.
En esa línea, sostuvo que el sector cuenta hoy con una visión más clara sobre las herramientas existentes y su potencial para ampliar el alcance de los servicios. “Tenemos un pensamiento claro de lo que está disponible, de lo que se puede hacer, de cómo se puede mejorar y de cómo alcanzar economías de escala que faciliten el acceso a más gente. Esa inclusión necesariamente tiene que venir acompañada de educación financiera”, puntualizó.
Paraguay gana visibilidad internacional
Además de la transformación tecnológica, Serafini destacó el posicionamiento que viene adquiriendo Paraguay dentro del escenario financiero internacional, particularmente tras alcanzar un segundo grado de inversión. A su criterio, este reconocimiento amplía la exposición del país frente a inversores y actores internacionales que comienzan a observar con mayor atención las condiciones de la economía paraguaya.
“Obtuvimos el segundo grado de inversión. Eso nos pone en una vidriera donde se encienden las luces y empiezan a vernos con ojos diferentes”, manifestó.
El ejecutivo señaló que entre los principales atributos del país se encuentran la estabilidad económica, las perspectivas de desarrollo sostenible y la solidez de sus principales indicadores macroeconómicos frente al contexto regional.
“Empiezan a ver el atractivo que ofrecemos como economía estable, con un desarrollo sostenible y una estabilidad macroeconómica realmente envidiable para lo que es la región”, sostuvo. Agregó que mantener esta trayectoria permitirá que el nuevo posicionamiento internacional se traduzca progresivamente en resultados concretos para la economía. “Más tarde o más temprano, si seguimos haciendo bien las cosas, esto va a tener sus frutos”, afirmó.
Tecnología, talento y procesos
De cara a las próximas inversiones del sistema bancario, Serafini señaló que la tecnología continuará absorbiendo una parte importante de los recursos, aunque aclaró que la transformación de las entidades no puede reducirse únicamente a infraestructura o herramientas digitales.
La inteligencia artificial es uno de los ámbitos donde esta necesidad se vuelve más evidente. Según explicó, la tecnología representa apenas una parte de los componentes necesarios para que su implementación genere resultados efectivos dentro de las organizaciones.
“Cuando uno empieza a hablar de inteligencia artificial en cualquiera de sus pilares, la tecnología es apenas un 30% de lo que se puede aplicar”, indicó.
Por ello, consideró que el desafío central estará en desarrollar las capacidades internas necesarias para aprovechar esas herramientas. “El desafío va a estar en el talento humano, en la capacitación, en los procesos, en la implementación, en asegurar esa implementación y en la llegada al público”, detalló.
Para Serafini, la combinación de estos factores marcará una nueva etapa para la banca paraguaya, en un contexto de aceleración tecnológica, mayor competencia y nuevas exigencias de los usuarios. “Estoy muy confiado en que próximamente vamos a ver cambios muy importantes en el sector”, concluyó.
