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Hambre Cero incorpora a 721 Mipymes y genera negocios por G. 7.500 millones

El Programa Hambre Cero se convirtió en un nuevo canal comercial para cientos de micro, pequeñas y medianas empresas. Entre enero de 2024 y junio de 2026, un total de 721 Mipymes fueron vinculadas a la cadena de provisión, mientras que solo en los primeros seis meses de este año se incorporaron 182 nuevas firmas, según datos del Viceministerio de Mipymes.

Las empresas que ingresaron durante el primer semestre de 2026 registraron una facturación conjunta superior a G. 7.500 millones, reflejando el movimiento económico asociado a la provisión de bienes y servicios para la alimentación escolar. El dato muestra, además, cómo un programa de gran escala puede abrir espacios comerciales para empresas de menor tamaño, aunque el alcance de estos negocios dependerá de su capacidad para sostener la provisión y cumplir con las exigencias del mercado formal.

Dentro de las nuevas incorporaciones predominan las unidades de menor escala. De las 182 Mipymes incorporadas este año, 104 son microempresas, 63 pequeñas y 15 medianas. La composición evidencia que buena parte de las empresas que acceden a esta cadena corresponde a negocios que tradicionalmente enfrentan mayores dificultades para ingresar a mercados de gran volumen.

El encadenamiento también presenta una marcada concentración territorial. Alto Paraná reúne el 31% de las nuevas Mipymes vinculadas durante 2026, seguido por Central y Caaguazú. Esta distribución permite observar que el impacto comercial no se limita a Asunción y su área metropolitana, sino que alcanza a empresas instaladas en distintos puntos del país.

El modelo contempla la participación de Mipymes y productores de la agricultura familiar como proveedores de las empresas adjudicadas para la alimentación escolar. Para las unidades productivas, el acceso a este tipo de contratos representa una posibilidad de ampliar mercados, generar ingresos y avanzar en procesos de formalización, pero también supone asumir mayores exigencias en materia de capacidad productiva, calidad, cumplimiento y continuidad de abastecimiento.

Con 721 Mipymes vinculadas desde 2024, la cadena de Hambre Cero empieza a mostrar una dimensión empresarial que va más allá de la provisión de alimentos para las escuelas. El desafío estará en determinar cuánto de este movimiento puede convertirse en crecimiento sostenible para las empresas participantes y en una oportunidad permanente de acceso a mercados, especialmente para las micro y pequeñas firmas que concentran la mayor parte de las nuevas incorporaciones.

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