La vivienda digna continúa siendo una deuda para miles de familias paraguayas que todavía viven sobre pisos de tierra y en condiciones de vulnerabilidad. Con ese escenario como punto de partida, Techo Paraguay puso en marcha su Colecta Nacional 2026, una movilización que este año amplía su alcance territorial y se propone recaudar G. 1.550 millones para construir 500 viviendas de emergencia y 20 proyectos de infraestructura comunitaria.
Claudia Neumann, directora ejecutiva de Techo Paraguay, explicó que la vivienda representa mucho más que una estructura física. “La vivienda que construimos en conjunto con voluntarios, nuestros aliados y las comunidades, transforma vidas”, señaló, al destacar que acceder a un hogar adecuado también abre oportunidades para el ejercicio de otros derechos y para el desarrollo de una vida digna.
La edición 2026 reúne a más de 6.000 jóvenes voluntarios durante las jornadas del 04 y 05 de septiembre. La movilización se extiende por Asunción y Gran Asunción, Alto Paraná, Caaguazú e Itapúa, y suma por primera vez al departamento de Concepción, convirtiéndose en la colecta de mayor alcance territorial realizada por la organización hasta ahora.
El objetivo es concreto: reunir los recursos necesarios para acompañar a 500 familias que actualmente viven en situación de pobreza y pobreza extrema. A esto se suma la construcción de 20 proyectos de infraestructura comunitaria, con los que Techo busca intervenir no solamente sobre las condiciones habitacionales, sino también sobre espacios de uso colectivo.
Dentro de esta movilización, Sudameris vuelve a ocupar un lugar central como banco oficial y aliado anual de Techo. María Irene Gavilán, gerente de División de Banca y Pymes de Sudameris, destacó el compromiso que existe dentro de la organización con la iniciativa y la participación de colaboradores en los distintos puntos del país.
“Estamos aquí en el lanzamiento oficial de la colecta Techo 2026”, expresó Gavilán, quien remarcó que la entidad acompaña la actividad desde su estructura interna y que el compromiso se extiende desde la Gerencia General hasta los funcionarios que participan de las acciones.
La presencia del banco no se limita a la jornada de recaudación. De acuerdo con lo señalado durante el lanzamiento, los equipos de Sudameris se encuentran desplegados en Concepción, Ciudad del Este, Coronel Oviedo, Encarnación y Asunción, acompañando los puntos de recaudación y acercándose a los clientes y a la ciudadanía.
Para Gavilán, la colecta también representa una oportunidad para agradecer a través de una acción concreta. “Esta causa cambia la vida de las personas. Todos merecen vivir en una casa digna y una donación, sea el monto que sea, ayuda a que esto sea una realidad”, sostuvo.
María Luisa Rossi, encargada de Marketing Estratégico y Alianzas Institucionales de Sudameris, también puso en valor el alcance de la campaña y la participación de los colaboradores del banco. La entidad acompaña los dos días de colecta con equipos presentes en las distintas localidades donde se desarrolla la iniciativa.
La historia detrás de una vivienda
Durante el lanzamiento, una historia particular permitió dimensionar qué hay detrás de cada vivienda construida. La actividad se realizó frente a una vivienda modelo en Distrito Perseverancia, un espacio que TECHO eligió como símbolo de las más de 9.700 viviendas construidas durante sus 18 años de trabajo en Paraguay.
Neumann destacó que una de las familias beneficiadas en una de las últimas construcciones tiene además un vínculo directo con el propio complejo donde se realizó el lanzamiento: uno de sus integrantes trabaja allí.
La experiencia, relatada por Gavilán, permitió mostrar una realidad que puede quedar escondida detrás de la dinámica cotidiana de una ciudad. La construcción de esa vivienda se realizó bajo condiciones particularmente difíciles, con lluvia y barro. Sin embargo, recordó que, pese a las dificultades, la familia mantuvo durante las dos jornadas una actitud marcada por la alegría y una sonrisa hacia los voluntarios.
Para la ejecutiva de Sudameris, esa experiencia dejó una huella que trasciende la construcción física de una casa. También permitió observar de cerca la necesidad habitacional que existe incluso en espacios urbanos donde conviven realidades económicas muy diferentes.
“Fíjense lo que estamos viviendo acá. Vean lo que tenemos, cuánta gente está necesitando una vivienda”, expresó Gavilán durante su intervención, al invitar a la ciudadanía a involucrarse en la campaña.
Una meta que busca sumar nuevas formas de donar
La colecta también incorpora mecanismos de donación pensados para adaptarse a los hábitos actuales. Además de las alcancías en los puntos de recaudación, la ciudadanía puede realizar aportes mediante códigos QR y transferencias bancarias.
En este proceso, Bancard acompaña la campaña con herramientas que buscan facilitar las donaciones digitales. La apuesta responde a una realidad cada vez más extendida: una mayor cantidad de personas utiliza el celular como principal herramienta para realizar pagos y transferencias.
Desde Sudameris, la invitación apunta a aprovechar esas alternativas para que el aporte pueda realizarse de manera sencilla, rápida y segura, independientemente del monto.
La organización también cuenta con el respaldo de Sudameris Seguros, que brinda cobertura a los más de 6.000 jóvenes voluntarios que participan durante las jornadas de la colecta.
Construir más que una vivienda
La campaña de este año parte de una cifra que permite dimensionar el trabajo realizado, pero también plantea el desafío de lo que todavía falta. Las más de 9.700 viviendas construidas por Techo durante 18 años representan una trayectoria, pero la existencia de familias que continúan viviendo sobre pisos de tierra demuestra que la necesidad permanece.
Para Neumann, cada vivienda es un punto de partida. La meta de 500 unidades para este año busca traducir la solidaridad en una intervención concreta junto a las familias y comunidades, mientras que los proyectos de infraestructura apuntan a generar espacios que puedan ser utilizados colectivamente.
En ese camino, la participación de empresas, voluntarios, organizaciones y ciudadanos se convierte en una pieza fundamental. La alianza sostenida entre Techo y Sudameris es parte de ese entramado, con una colaboración que se mantiene en el tiempo y que este año vuelve a desplegarse a escala nacional.
La colecta 2026 propone, finalmente, una idea sencilla pero de alto impacto: detrás de cada aporte existe la posibilidad de construir un espacio seguro para una familia. Y detrás de cada vivienda, la oportunidad de que el hogar sea algo más que cuatro paredes: un punto de partida para vivir con mayor dignidad y abrir nuevas posibilidades.

