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Emblemas privados suben los precios de los combustibles

Los precios de los combustibles comenzaron a registrar nuevos ajustes en algunas estaciones de servicio del sector privado, en un escenario marcado por el incremento de las cotizaciones internacionales. De acuerdo con Miguel Velázquez, directivo de la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios y Afines (Apesa), las primeras modificaciones rondan entre G. 600 y G. 700 por litro para el diésel, mientras que las naftas registran aumentos de entre G. 450 y G. 500.

En declaraciones al programa Espresso Informativo de La Tribu 650 AM, Velázquez señaló que los ajustes responden a la evolución de los precios internacionales y que el resto de los emblemas podría acompañar la actualización, aunque el momento y la magnitud dependen de las condiciones comerciales de cada empresa.

Según su estimación, considerando las cotizaciones internacionales, el diésel debería registrar un incremento de entre G. 1.000 y G. 1.200 por litro, aunque aclaró que las empresas también deben considerar la competencia y las condiciones del mercado local antes de trasladar completamente el aumento de sus costos al consumidor.

Cotización internacional

El precio de los combustibles en Paraguay está condicionado por las referencias internacionales, por lo que las variaciones de los mercados externos terminan repercutiendo en el mercado local.

Velázquez explicó que las estaciones y distribuidoras no necesariamente adquieren el producto al mismo precio. Las condiciones de crédito, los plazos de pago, el volumen disponible en stock y las necesidades de reposición pueden generar diferencias en los costos de cada empresa.

Aun así, la referencia internacional se mantiene como uno de los principales factores para determinar el precio de reposición.

El directivo señaló que las cotizaciones se mantienen elevadas desde julio y que el sector privado no había trasladado hasta ahora todo ese incremento a los precios finales. En este contexto, los ajustes actuales responden, según su explicación, a la necesidad de adecuar los valores de venta a los costos vigentes.

El origen del combustible tampoco modifica la referencia internacional, aunque puede incidir sobre los costos logísticos. Una empresa puede abastecerse desde diferentes mercados y recibir el producto en el Río Paraná, mientras que la cotización utilizada como referencia continúa vinculada a los mercados internacionales.

Competencia y participación de Petropar

La velocidad con la que cada emblema traslada los incrementos también influye sobre la dinámica del mercado. Paraguay consume aproximadamente entre 300 y 320 millones de litros de combustibles por mes, según los datos mencionados por Velázquez, volumen que se distribuye entre unas 23 empresas.

En este escenario, Petropar tiene un peso relevante debido a su política de precios. El emblema estatal suele mantener valores inferiores a los de parte del sector privado y, según Velázquez, en ocasiones demora el traslado de los aumentos.

Cuando existe una diferencia significativa entre los precios, una parte de los consumidores se desplaza hacia las estaciones de Petropar, afectando temporalmente la participación de las empresas privadas.

Como referencia, Velázquez mencionó que en abril Petropar habría incrementado su comercialización mensual desde un rango de 35 a 40 millones de litros hasta aproximadamente 80 millones de litros.

El directivo sostuvo que no existe un plazo establecido para que Petropar ajuste sus precios después de las modificaciones aplicadas por las empresas privadas. Recordó que, en anteriores episodios de subas, la respuesta se produjo con diferencias de tiempo que fueron desde aproximadamente una semana hasta 15 días.

Recuperar participación toma tiempo

La diferencia de precios puede generar un desplazamiento temporal de clientes hacia las estaciones que ofrecen valores más bajos. Sin embargo, el retorno de esos consumidores no necesariamente se produce de forma inmediata cuando los precios vuelven a equipararse.

Velázquez sostuvo que, para los operadores privados, recuperar el volumen perdido puede demandar tiempo debido a que los consumidores modifican sus hábitos de compra y no necesariamente regresan automáticamente a su estación habitual.

Este factor agrega presión a las empresas privadas al momento de definir cuánto del incremento internacional trasladar al precio final.

Respecto a la posibilidad de nuevos movimientos antes de fin de año, el directivo señaló que las cotizaciones internacionales pueden registrar tanto subas como bajas. No obstante, consideró que el escenario actual se caracteriza por precios internacionales elevados y fluctuaciones dentro de ese nivel.

Las variaciones tienen impacto directo sobre los costos de importación y reposición del combustible en Paraguay, un mercado que depende de las referencias externas para determinar sus precios.

Entre los actores que se benefician de las variaciones de las cotizaciones internacionales mencionó a las refinerías y productores de petróleo. También hizo referencia a la participación de Argentina y Brasil dentro de la actividad petrolera y energética regional.

Diferencias con Brasil

Otro elemento que podría influir en la comparación regional es la política de precios aplicada en Brasil. Velázquez señaló que el vecino país incorporó una segunda subvención al diésel, llevando el apoyo estatal a aproximadamente 2 reales por litro.

Según explicó, esta diferencia responde a decisiones de política interna de Brasil y genera condiciones distintas frente al mercado paraguayo.

En Paraguay, el directivo consideró que actualmente no existen condiciones similares para aplicar una medida equivalente y descartó una reducción del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) como mecanismo para compensar el impacto de las cotizaciones internacionales.

Aunque la estimación de Apesa apunta a una necesidad de ajuste de hasta G. 1.200 por litro en el diésel, los precios finales no dependen exclusivamente de la cotización internacional.

Las empresas deben considerar sus costos de adquisición y reposición, pero también el comportamiento de sus competidores y la capacidad del mercado para absorber nuevos incrementos.

Por ahora, los ajustes observados en algunas estaciones se encuentran por debajo de la estimación planteada por Velázquez: entre G. 600 y G. 700 por litro para el diésel y entre G. 450 y G. 500 para las naftas.

El comportamiento de las cotizaciones internacionales, las decisiones de las distribuidoras y la política de precios de Petropar serán factores determinantes para definir si estos ajustes se mantienen o si se producen nuevas modificaciones en las próximas semanas.

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