En el día de la primavera y de la juventud, los datos oficiales muestran que detrás de los 1,5 millones de paraguayos de entre 15 y 29 años existe una realidad marcada por la pobreza, el desempleo y una elevada informalidad laboral. Según los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE), 219.202 jóvenes, equivalentes al 14,4% de esta población, se encontraban en situación de pobreza monetaria.
La incidencia es diferente según el lugar de residencia. En el área rural, 21,2% de los jóvenes de 15 a 29 años estaba en situación de pobreza, frente al 12% en el área urbana. Por departamentos, las mayores tasas correspondieron a Caazapá (27,7%), Concepción (26,5%), Guairá (24,7%) y Paraguarí (24,5%). En Asunción y Central, los porcentajes fueron de 5,5% y 8,3%, respectivamente.
86.311 jóvenes desocupados
En el mercado laboral, la población juvenil de 15 a 29 años estaba compuesta por 1.003.903 personas dentro de la fuerza de trabajo. De ese total, 917.592 estaban ocupadas y 86.311 desocupadas.
Esto implica que la tasa de desocupación juvenil fue de aproximadamente 8,6% en 2025. A esto se suman 36.344 jóvenes subocupados por insuficiencia de tiempo de trabajo. En términos de toda la población juvenil, de 1.525.855 personas, alrededor de 6 de cada 10 estaban desocupadas, mientras que una parte importante se encontraba fuera de la fuerza laboral.
La situación laboral adquiere otra dimensión al observar la informalidad. El informe específico del INE sobre ocupación informal establece que, en 2025, la informalidad alcanzó al 89,4% de los ocupados de 15 a 19 años, pasó del 71,4% en 2022 al 68,2% en 2025 de quienes tenían entre 20 y 24 años y al 60% de los ocupados de 25 a 29 años.
Los datos muestran, por tanto, que la informalidad tiene mayor incidencia entre los trabajadores más jóvenes y disminuye a medida que aumenta la edad dentro del segmento de 15 a 29 años.
El INE define como ocupados informales, bajo esta medición, a los trabajadores independientes que no están inscriptos en el Registro Único de Contribuyentes (RUC) y a los trabajadores dependientes que no realizan aportes a un sistema de jubilación o pensión. La medición corresponde a ocupaciones no agropecuarias.
En paralelo, dentro de los 621.462 jóvenes ocupados asalariados, el INE registra que 37,3% realizaba aportes a un sistema de jubilación, mientras que el 62,7% no lo hacía. Este indicador no debe confundirse directamente con la tasa de informalidad, ya que corresponde específicamente a trabajadores asalariados y utiliza otra clasificación.
Ingresos y pobreza
El ingreso promedio mensual de los jóvenes ocupados alcanzó G. 2,605 millones en 2025. La diferencia por sexo también aparece en este indicador: el promedio fue de G. 2,804 millones para los hombres y G. 2,318 millones para las mujeres.
Así, las cifras de la EPHC 2025 muestran un mercado laboral juvenil en el que conviven una desocupación de 8,6%, elevados niveles de informalidad entre quienes logran insertarse laboralmente y 219.202 jóvenes en situación de pobreza monetaria. Estos indicadores permiten dimensionar las condiciones económicas que atraviesa la población de 15 a 29 años en Paraguay.
