El sector pecuario afrontará entre octubre y diciembre cinco auditorías internacionales que pueden incidir directamente en la continuidad, renovación y ampliación de mercados para los productos de origen animal. Las inspecciones estarán a cargo de autoridades sanitarias de Chile, Taiwán, la Unión Europea, Egipto y Perú, con distintos objetivos que van desde la renovación de habilitaciones de frigoríficos hasta la eventual apertura de nuevos productos de exportación.
De acuerdo con la información del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), las evaluaciones se concentrarán en distintos eslabones de la cadena pecuaria y pondrán bajo revisión aspectos vinculados con establecimientos industriales, sanidad animal, trazabilidad, identificación y registro de animales, además del cumplimiento de requisitos exigidos por cada mercado.
Más allá de las habilitaciones puntuales, el calendario representa una instancia relevante para la industria frigorífica, ya que parte de las inspecciones estará relacionada con el mantenimiento de mercados a los que Paraguay ya accede, mientras que otras apuntan a ampliar la nómina de establecimientos habilitados o incorporar nuevos productos a la oferta exportable.
Una de las primeras evaluaciones estará a cargo de las autoridades sanitarias de Chile, que realizarán una inspección orientada a la renovación de la habilitación de los frigoríficos paraguayos que actualmente exportan carne bovina a ese mercado.
La revisión tiene importancia para los establecimientos que dependen de la continuidad de estas autorizaciones para mantener sus operaciones comerciales con Chile. En este caso, el foco estará puesto en las condiciones sanitarias exigidas para sostener la habilitación de las plantas.
Taiwán, por su parte, tendrá una agenda más amplia. La auditoría contempla la evaluación de nuevos frigoríficos paraguayos interesados en exportar carne bovina y porcina, además de la reinspección de establecimientos de ambas cadenas. El objetivo también está relacionado con el mantenimiento del mercado taiwanés, por lo que la evaluación no se limita a la posibilidad de sumar nuevas plantas, sino que incluye la revisión de establecimientos que ya forman parte del circuito exportador.
Para la industria, la incorporación de nuevos frigoríficos supone una posibilidad de ampliar la capacidad de colocación de productos paraguayos en ese destino, aunque la habilitación dependerá del cumplimiento de los requisitos establecidos por las autoridades sanitarias taiwanesas.
La auditoría de la Unión Europea tendrá un alcance particularmente relevante en materia sanitaria. Las autoridades europeas evaluarán el cumplimiento de los requisitos relacionados con la fiebre aftosa, además de los sistemas de identificación y registro de animales. La misión también contempla visitas a establecimientos ganaderos bovinos y a frigoríficos, dentro del proceso vinculado con la certificación de carne bovina fresca destinada al mercado europeo.
En este punto, la trazabilidad adquiere un peso central, debido a que permite seguir el recorrido de los animales y de los productos a lo largo de la cadena. Para Paraguay, la evaluación supone una revisión de los mecanismos utilizados para demostrar ante un mercado de alta exigencia que se cumplen las condiciones sanitarias requeridas.
En el caso de Egipto, la misión estará enfocada en la renovación de las licencias actualmente vigentes y en la posibilidad de incorporar más frigoríficos bovinos paraguayos a la nómina oficial de establecimientos habilitados por la autoridad sanitaria egipcia, conocida como GOVS.
Esto abre una oportunidad para ampliar la cantidad de plantas habilitadas para operar con ese destino, aunque nuevamente el acceso estará condicionado al resultado de la inspección y al cumplimiento de las exigencias sanitarias correspondientes.
La auditoría de Perú tendrá dos objetivos principales: ratificar la habilitación de los exportadores paraguayos de carne vacuna y avanzar en la habilitación, por primera vez, de envíos de harina de carne y hueso. La eventual incorporación de este producto permitiría ampliar la canasta de productos de origen animal que Paraguay puede colocar en ese mercado y no concentrar la relación comercial exclusivamente en la carne bovina.
Cinco auditorías y un mercado que exige mantener estándares
El calendario de inspecciones refleja una realidad relevante para el sector: el acceso a los mercados internacionales no depende únicamente de contar con producción exportable, sino también de sostener en el tiempo las condiciones sanitarias, de trazabilidad y de control exigidas por cada comprador.
Chile y Taiwán revisarán establecimientos y habilitaciones; la Unión Europea pondrá especial atención en sanidad animal y trazabilidad; Egipto analizará la renovación y ampliación de su nómina de frigoríficos; mientras que Perú evaluará tanto la continuidad de los exportadores de carne vacuna como la eventual incorporación de la harina de carne y hueso.
Por ello, el resultado de estas auditorías puede tener efectos concretos sobre la cantidad de frigoríficos habilitados, la continuidad de determinados destinos y la posibilidad de ampliar la oferta de productos paraguayos.
El desafío para la cadena pecuaria será demostrar que los sistemas de control y los establecimientos cumplen con requisitos que, en los mercados internacionales, funcionan como una condición de entrada y permanencia, más que como un elemento accesorio de la actividad exportadora.
