Asunción se preparó para recibir a miles de atletas internacionales para el World Skate Games ASU 2026, y a la par una campaña de sensibilización puso el foco en quienes que se mueven sobre ruedas todos los días, pero no por elección: las personas en silla de ruedas.
Desde el 02 al 18 de octubre, el evento WSG ASU 2026 reúne en Asunción a atletas de distintas partes del mundo para competir en distintas disciplinas sobre ruedas y demostrar sus habilidades en el skate, el roller y el monopatín. Para recibirlos, la ciudad y las sedes del evento se adecuaron con espacios preparados para que los deportistas realicen sus presentaciones y las personas pudieran disfrutar del certamen en las gradas.
Sin embargo, fuera de estos espacios y a lo largo de la ciudad de Asunción, muchas personas en silla de ruedas se enfrentan día a día a veredas rotas, cordones sin rampas o rampas mal hechas, baches, alcantarillas abiertas, desniveles.
Además de sortear estos obstáculos de infraestructura, las personas en silla de ruedas deben enfrentarse a la inconsciencia ciudadana que utiliza los espacios de tránsito o las veredas como vertedero de basuras, escombros, o incluso como estacionamiento privado.
A partir de este contraste entre la preparación de la ciudad para un evento internacional y el desinterés hacia las necesidades diarias de los habitantes que requieren movilizarse por la ciudad, nació “Veredas Extremas”, una campaña de Inclu+ que busca visibilizar las barreras de infraestructura que dificultan la circulación y el uso de los espacios públicos.
La campaña aprovechó la presencia de los atletas internacionales del World Skate Games para promover una iniciativa de sensibilización ciudadana y promover una Asunción más accesible, inclusiva y segura para todas las personas.
La iniciativa invitó a 4 deportistas (2 de Bolivia, 1 de Estonia y 1 de Paraguay) de distintas disciplinas sobre ruedas a contribuir a la identificación y visibilización de obstáculos que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad, como veredas en mal estado, rampas inexistentes u obstruidas, desniveles y espacios de circulación inaccesibles.
La campaña fue desarrollada por la agencia creativa Ellaphant, de Ciudad del Este, en conjunto con Inclu+, la productora audiovisual The Crow y la casa de audio Suena Polenta.
Una cámara sobre ruedas

Mediante materiales audiovisuales registrados por Teo Urbieta, activista y director ejecutivo de Inclu+, se registraron las dificultades que atraviesan las personas en silla de ruedas que buscan transitar por la ciudad. Para esto, Urbieta utilizó una cámara en movimiento con la cual siguió a los atletas por distintos puntos de Asunción.
En cada pieza, Teo sigue a un skater, un roller o a un monopatinador mientras este avanza por la ciudad y supera un obstáculo: salta unas bolas, esquivar un bache o sube a un cordón, para luego evidenciar que él y otras personas que se mueven en silla de ruedas no pueden sortear estos obstáculos.
“Usamos el lenguaje visual urbano de los videos de estos deportes sobre ruedas para mostrar una realidad que muchas personas enfrentan todos los días. Para un atleta, saltar un cordón puede ser un truco sencillo. Para otras personas ese mismo cordón puede significar que el recorrido termina”, explicó Urbieta.
Según el director de Inclu+, las barreras de accesibilidad no afectan únicamente a las personas con discapacidad que utilizan silla de ruedas, también dificultan el desplazamiento de adultos mayores, personas que utilizan bastones o andadores, familias con carros de bebé y personas con movilidad reducida temporal.
“La accesibilidad es una condición necesaria para que todas las personas puedan desplazarse con autonomía, seguridad y dignidad. Una vereda accesible, una rampa bien diseñada o un espacio de circulación libre de obstáculos pueden marcar una diferencia significativa en la vida cotidiana de miles de personas”, señaló Teo Urbieta.
Larissa Areco mencionó por su parte, que desde Inclu+ entienden que la inclusión no depende solamente de las condiciones físicas de una ciudad, sino también de la conciencia y el compromiso de quienes la habitan. Por eso, aseguró, esta campaña no solo busca visibilizar las barreras existentes, sino promover cambios de comportamiento y recordar que las pequeñas acciones cotidianas pueden facilitar o impedir el desplazamiento de otras personas.
“Creemos que una ciudad accesible no beneficia solamente a las personas con discapacidad: beneficia a toda la sociedad. Construirla requiere infraestructura adecuada, políticas públicas comprometidas y una ciudadanía consciente de que el espacio público es de todos y la responsabilidad de cuidarlo también”, sostuvo Areco.
“Veredas Extremas” se difundió a través de videos y fotografías en las plataformas digitales de la marca Inclu+ y los perfiles de los atletas que se sumaron a la acción, buscando instalar una conversación necesaria sobre el derecho de todas las personas a utilizar los espacios públicos en igualdad de condiciones, y promoviendo el diseño de una ciudad que contemple la diversidad de sus habitantes.
Respetar las rampas, mantener libres las veredas, no bloquear los espacios de transferencia destinados a vehículos y comprender la importancia de una circulación accesible, son acciones concretas con las que toda la ciudadanía puede contribuir.
La campaña cierra con una idea simple: “Moverse no debería ser un deporte extremo”.
Conozca más
Inclu+ es una iniciativa que trabaja para visibilizar las barreras que enfrentan las personas con discapacidad y promover una sociedad más inclusiva en el ámbito laboral. Y a través de acciones de comunicación y concientización, busca poner en discusión las condiciones necesarias para que todas las personas puedan participar y desplazarse con autonomía.
Es una consultora liderada por personas con discapacidad, que trabaja para promover la inclusión y la accesibilidad, con especial énfasis en el ámbito laboral. A través de acciones de sensibilización, capacitación, comunicación y asesoramiento, busca identificar y eliminar barreras, impulsando entornos más accesibles e inclusivos, donde todas las personas puedan participar en igualdad de oportunidades, con autonomía y sin discriminación.
