El vicepresidente Pedro Alliana confirmó que Horacio Cartes le comunicó personalmente su decisión de reemplazarlo por el ministro Juan Carlos Baruja en la chapa presidencial del movimiento oficialista. Cuestionó el incumplimiento de los acuerdos internos, denunció imposiciones y afirmó que consultará con la dirigencia antes de definir su futuro político.
La disputa por la candidatura presidencial de 2028 abrió una nueva crisis dentro de Honor Colorado. El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, confirmó este martes que el titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, le comunicó personalmente que decidió modificar la chapa presidencial del movimiento y optar por el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, para encabezar el proyecto electoral.
Tras la reunión con el líder oficialista, Alliana ratificó que su precandidatura presidencial continúa vigente, aunque dejó abierta la posibilidad de competir fuera de Honor Colorado. Sus declaraciones exponen las diferencias internas sobre la definición de la chapa y el cumplimiento de los acuerdos políticos que, según sostuvo, habían respaldado su postulación.
“Mi candidatura hoy sigue firme”, confirmó el vicepresidente, quien también cuestionó que no se hayan respetado los tiempos que había solicitado para avanzar en las definiciones electorales.
Según relató, Cartes le comunicó que ya había tomado la decisión de modificar la propuesta y que se inclinaba por Baruja. El argumento que recibió, de acuerdo con su versión, fue la intención de conformar oficialmente una dupla presidencial con miras a las elecciones de 2028. “Él ya no quiso esperar”, expresó Alliana, al referirse a la decisión del titular de la ANR.
Alliana no descarta competir fuera del movimiento
Uno de los puntos más relevantes de la conferencia fue la posibilidad de que el vicepresidente continúe con su proyecto presidencial por fuera de Honor Colorado. Alliana no confirmó una ruptura definitiva, pero dejó abierta esa alternativa y señaló que necesita tiempo para evaluar los próximos pasos. Afirmó que consultará con su familia, sus amigos y la dirigencia que respaldó su precandidatura antes de tomar una decisión. El vicepresidente recordó que su postulación fue definida en una plenaria del movimiento, con participación de miles de dirigentes y referentes políticos. En ese contexto, sostuvo que no considera que su futuro electoral deba resolverse sin tener en cuenta a quienes acompañaron su proyecto.
La eventual salida de Alliana del movimiento abriría un escenario de competencia dentro del oficialismo colorado, con consecuencias para la organización de la chapa presidencial y la distribución de apoyos de cara a 2028. Sin embargo, hasta el momento, el vicepresidente no anunció una candidatura independiente ni formalizó su salida de Honor Colorado.
Alliana también afirmó que las diferencias internas no surgieron de manera repentina. Reconoció que la situación dentro de Honor Colorado no atravesaba un buen momento y sostuvo que existían desacuerdos sobre los plazos electorales y la posibilidad de elegir a su compañero de fórmula.
“Fui muy sincero con ustedes, con la ciudadanía, que la situación dentro del movimiento Honor Colorado no estaba bien”, manifestó. El vicepresidente señaló que había solicitado que se respetaran sus tiempos y los acuerdos previos, pero que sus planteamientos no fueron aceptados de la manera esperada.
En otro momento, cuestionó la posibilidad de que se impongan decisiones sobre su proyecto político. “Que me quieran imponer las cuestiones, no”, afirmó. También reivindicó su trayectoria dentro del Partido Colorado, que, según relató, comenzó en 2005 en Pilar, continuó con su gestión como gobernador de Ñeembucú y luego con la conformación de Honor Colorado en 2010.
“No hay que confundir la lealtad con la obsecuencia”
Las declaraciones de Alliana también dejaron al descubierto el desgaste de su relación política con Cartes, aunque el vicepresidente insistió en que mantuvo una conducta leal dentro del movimiento. “Nosotros hasta hace poco promovíamos la democracia dentro de Honor Colorado”, señaló, con énfasis en el tiempo verbal, al cuestionar el manejo de la definición de candidaturas.
En esa línea, afirmó que la lealtad política no debe confundirse con la aceptación automática de todas las decisiones de la conducción partidaria. La frase representa uno de los principales mensajes de su conferencia, en la que combinó reivindicaciones de su trayectoria con críticas a la forma en que se resolvió el cambio de chapa.
Alliana también sostuvo que, si llega a la Presidencia de la República, buscará ejercer el cargo con autonomía para tomar decisiones y conformar su gabinete. El vicepresidente reveló que Cartes también le habría ofrecido ocupar otros espacios, aunque aseguró que no dio una respuesta definitiva.
“Me voy a tomar mi tiempo para ir evaluando qué decisión tomaba, que iba a consultar con mis amigos, con mi familia y con la dirigencia”, relató sobre su respuesta al líder de Honor Colorado. De esta manera, Alliana evitó confirmar si aceptará una alternativa dentro del movimiento o si avanzará hacia una candidatura por fuera de la estructura oficialista.
La definición de la chapa presidencial queda así atravesada por dos posiciones: la decisión de Cartes de impulsar a Baruja y la insistencia de Alliana en mantener su precandidatura. El desenlace dependerá de las próximas conversaciones políticas y de la capacidad de cada sector para reunir respaldos.
Por ahora, el vicepresidente no se considera fuera de la carrera presidencial. Su advertencia sobre una eventual competencia por fuera de Honor Colorado, sumada a sus cuestionamientos sobre los acuerdos internos, eleva la tensión en el oficialismo y abre interrogantes sobre la unidad del movimiento de cara a las elecciones de 2028.
