La divisa estadounidense acumula una caída del 12,63% en 2026, mientras el mercado prevé una cotización de G. 5.905 para fin de año. La fortaleza cambiaria favorece a importadores, ayuda a contener la inflación y afecta la competitividad exportadora.
El guaraní continúa ganando terreno frente al dólar durante 2026, impulsado por el ingreso de divisas provenientes de las exportaciones agrícolas y el atractivo de las inversiones en moneda nacional. Con una apreciación acumulada del 12,63% en el mercado mayorista, el fortalecimiento de la moneda paraguaya genera efectos contrapuestos sobre la economía: mientras favorece la capacidad de compra de importadores y consumidores, reduce los ingresos en moneda local de las empresas que venden al exterior.
La evolución cambiaria también adquiere relevancia para el comportamiento de los precios. Un dólar más barato disminuye el costo en guaraníes de los productos importados y puede contribuir a moderar la inflación, especialmente en rubros cuya oferta depende del mercado internacional. Este efecto representa un factor de alivio frente a otras presiones sobre los precios, como el encarecimiento de los combustibles.
Importadores y consumidores, entre los beneficiados
La apreciación del guaraní mejora la capacidad de compra en dólares de las empresas que importan mercaderías, materias primas, maquinarias y bienes de consumo. Entre los productos que pueden verse favorecidos se encuentran los vehículos, electrodomésticos, artículos electrónicos y otros bienes durables adquiridos en el exterior.
Cuando los precios internacionales se mantienen estables, la reducción del tipo de cambio disminuye el costo de esas compras expresado en moneda nacional. Para las empresas importadoras, esto puede representar una oportunidad para mejorar sus márgenes, reducir costos o trasladar parte del ahorro a los precios de venta.
Los consumidores también pueden beneficiarse si esa reducción llega al mercado interno. No obstante, el efecto no es automático: los precios finales dependen, además del tipo de cambio, de los costos de transporte, los impuestos, los gastos de comercialización, los precios internacionales y las condiciones de competencia. Por ello, un dólar más bajo puede ayudar a contener la inflación, aunque no garantiza una reducción generalizada de los precios.
Exportadores: menos guaraníes por cada dólar
En la otra cara de la dinámica cambiaria se encuentran los exportadores, que enfrentan una menor conversión a moneda local de los ingresos obtenidos en el exterior. Cuando el dólar pierde valor frente al guaraní, cada dólar facturado representa menos guaraníes, mientras que los salarios, la logística y otros costos operativos locales pueden mantenerse en niveles similares.
Esta combinación puede reducir los márgenes de rentabilidad y dificultar la competitividad de las empresas paraguayas en los mercados internacionales. El desafío es particularmente relevante para las industrias manufactureras que deben competir con proveedores de otros países y sostener sus precios frente a compradores externos.
El impacto también alcanza a las cadenas agroexportadoras. Aunque un mayor volumen de ventas puede compensar parcialmente el efecto cambiario, exportar más no necesariamente se traduce en mayores ingresos en moneda nacional.
Un análisis de la Cámara Paraguaya de Exportadores (CAPEX) estimó que el efecto cambiario equivalió a US$ 2.342 millones en un período de 12 meses, cerca del 19% del valor exportado en el lapso analizado. En ese mismo período, el volumen exportado aumentó un 27%, pero los ingresos en guaraníes prácticamente no variaron: pasaron de G. 81,97 billones a G. 81,89 billones.
Las cifras evidencian cómo la evolución del tipo de cambio puede limitar el resultado económico de un mayor dinamismo exportador. Para las empresas que generan divisas, la cotización del dólar se convierte así en una variable determinante para la planificación financiera, la inversión y la expansión hacia nuevos mercados.
El mercado prevé un dólar de G. 5.905 para fin de año
Las expectativas también apuntan a una cotización menor a la prevista anteriormente. Según la Encuesta de Variables Económicas del Banco Central del Paraguay (BCP), el mercado proyecta que el dólar cierre 2026 en G. 5.905, por debajo de los G. 6.100 estimados en la encuesta de septiembre.
Para los últimos meses del año, las medianas de las expectativas sitúan la cotización en G. 5.815 para octubre y G. 5.850 para noviembre, antes de alcanzar G. 5.905 en diciembre. Estas proyecciones reflejan una revisión a la baja de las previsiones cambiarias, aunque no constituyen resultados garantizados y pueden modificarse según las condiciones económicas locales e internacionales.
Si la tendencia se mantiene, los importadores podrían continuar encontrando condiciones favorables para adquirir bienes e insumos del exterior, mientras que los exportadores seguirían enfrentando el desafío de sostener sus márgenes en un contexto de menores ingresos convertidos a guaraníes.
El fortalecimiento de la moneda paraguaya deja, por tanto, un balance con efectos diferenciados. Por un lado, puede contribuir a contener los precios y mejorar la capacidad de compra de los importadores; por otro, plantea exigencias para las empresas que generan divisas y compiten internacionalmente. La evolución del dólar será clave para determinar cómo se distribuyen estos beneficios y costos en la economía paraguaya durante el cierre del año.
Tipo de cambio: 1 dólar = 5.790 guaraníes (Jueves, 22 octubre 2026)
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