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Flávio Bolsonaro sale de Brasil pese a orden judicial y agrava la crisis política

El senador brasileño Flávio Bolsonaro salió de Brasil rumbo a Estados Unidos dos días después de perder las elecciones presidenciales, pese a una orden judicial que le exigía entregar sus pasaportes y le prohibía abandonar el país. Su partida, reportada por medios internacionales el martes 27 de octubre, abre un nuevo frente de tensión institucional y agrava las controversias judiciales que rodean a la familia Bolsonaro.

Flávio viajó acompañado de su esposa Fernanda y sus hijas, Luíza y Carolina, según informaciones difundidas por medios brasileños. La administración estadounidense, encabezada por Donald Trump, confirmó que concederá visas al senador y a sus familiares, lo que permitirá su ingreso al país. La posibilidad de que solicite asilo político también comenzó a circular en medio de las repercusiones de su salida, aunque no se confirmó formalmente que haya presentado una solicitud.

El episodio genera cuestionamientos por el presunto incumplimiento de una disposición judicial y por las dificultades para establecer con precisión cómo abandonó el territorio brasileño. La salida se produjo después de que venciera el plazo de 24 horas fijado por el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes para la entrega de sus documentos de viaje. Tras no recibirlos, las autoridades dispusieron la anulación de sus pasaportes brasileños.

Una salida rodeada de versiones y contradicciones

El lunes, después de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario, Flávio había rechazado públicamente la posibilidad de abandonar Brasil. En esa ocasión, calificó de injustificada la medida judicial y aseguró que no tenía intención de salir del país.

Sin embargo, al día siguiente comenzaron a circular versiones sobre un posible vuelo privado desde el aeropuerto de Iguazú, en Argentina, en el que supuestamente figuraba el senador. El Gobierno argentino negó que hubiera ingresado a su territorio, mientras que las autoridades brasileñas verificaban los movimientos en los pasos fronterizos.

Según informaciones atribuidas a CNN, la referencia al vuelo desde Iguazú habría formado parte de una maniobra de distracción y la salida se habría producido desde otra ciudad argentina. Hasta el momento, la ruta exacta no quedó establecida públicamente.

La incertidumbre se extendió incluso entre sus aliados políticos. Flávio no había comunicado de manera clara su paradero y su equipo electoral manifestó sorpresa ante las versiones de su partida. La situación adquirió una dimensión internacional cuando se confirmó que Estados Unidos permitiría su ingreso junto con su familia.

Eduardo Bolsonaro también permanece en Estados Unidos

En territorio estadounidense se encuentra su hermano Eduardo Bolsonaro, exdiputado federal que reside allí desde febrero de 2025 y sobre quien pesa una orden de detención emitida por la Justicia brasileña.

Eduardo fue condenado a cuatro años y dos meses de prisión por el delito de coacción en el curso de un proceso judicial. El Supremo Tribunal Federal consideró probado que impulsó medidas de presión desde Estados Unidos, incluidas sanciones económicas, para interferir en el proceso que enfrentaba su padre. La condena quedó firme y se ordenó su ejecución, además de la anulación de sus pasaportes brasileños.

Su permanencia en Estados Unidos dificulta la ejecución de la pena, debido a la improbabilidad de que el Gobierno estadounidense acceda a una eventual solicitud de extradición. Eduardo cuenta con una autorización de residencia permanente, conocida como green card.

La coincidencia de ambos hermanos en Estados Unidos, en circunstancias vinculadas a procesos judiciales en Brasil, profundiza el conflicto político y judicial que enfrenta al entorno de Jair Bolsonaro con las autoridades del país.

Las investigaciones que rodean a Flávio

A diferencia de su hermano, Flávio no tiene una orden de detención vigente, pero permanece bajo investigación del Supremo Tribunal Federal. Su salida también adquiere relevancia por el posible impacto que tendrá la pérdida de su inmunidad parlamentaria, prevista para febrero, según los antecedentes del caso.

Uno de los expedientes, conocido como Dark Horse, examina presuntas irregularidades en el financiamiento de una película dedicada a Jair Bolsonaro. La investigación analiza posibles delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas, así como movimientos financieros relacionados con fondos vinculados al exbanquero Daniel Vorcaro y recursos públicos parlamentarios.

Vorcaro se encuentra detenido en el marco de una investigación por presunto fraude financiero. La revisión de los flujos de dinero busca determinar el origen y destino de los recursos investigados, sin que las acusaciones contra Flávio deban confundirse con una condena judicial.

El senador también es investigado en el caso Willer Tomaz, relacionado con sospechas de lavado de dinero e irregularidades financieras vinculadas a sociedades y plataformas de apuestas. Estas pesquisas forman parte de los procedimientos que las autoridades brasileñas mantienen abiertos.

Un conflicto que trasciende las fronteras

El caso se desarrolla en un escenario de fuertes tensiones entre Brasil y Estados Unidos. La administración de Donald Trump ha expresado respaldo al entorno de Jair Bolsonaro, mientras que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha cuestionado la posición de Washington frente a los procesos judiciales que afectan a la familia del exmandatario.

Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado de 2023. Su situación judicial constituye uno de los principales antecedentes del enfrentamiento entre sus aliados y el Supremo Tribunal Federal.

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