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La industria forestal busca dar el salto: qué necesita Paraguay para competir en el mundo

Paraguay exportó alrededor de US$ 100 millones en productos forestales durante 2025, pero la oportunidad de crecimiento está en aumentar el valor agregado de cada metro cúbico. Tableros, muebles, componentes para la construcción y madera técnica figuran entre los segmentos con potencial para ampliar los negocios, atraer inversiones y ganar mercados internacionales.

En la foto: Diego Puente Yogovich, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (FEPAMA)

La industria forestal paraguaya tiene ante sí un desafío que va más allá de producir y exportar más madera: transformar un recurso competitivo en bienes industrializados capaces de generar mayores ingresos, diversificar las exportaciones y posicionar al país en cadenas internacionales de mayor valor. El sector considera que el potencial existe, pero advierte que aprovecharlo exige inversiones, tecnología, mano de obra especializada y mejores condiciones logísticas.

Diego Puente Yogovich, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (FEPAMA), sostiene que la actividad atraviesa un punto de inflexión. El cambio de una matriz históricamente vinculada al bosque nativo hacia otra sustentada en plantaciones forestales comerciales está modificando la base productiva, mientras el procesamiento primario gana terreno. Sin embargo, el avance hacia una industria capaz de fabricar productos terminados todavía está en sus primeras etapas.

El desafío consiste en capturar una mayor proporción del valor que se genera a lo largo de la cadena. En 2025, Paraguay exportó alrededor de US$ 100 millones en productos forestales, una cifra que, según Puente Yogovich, podría duplicarse o triplicarse si el país consigue desarrollar una oferta con mayor procesamiento industrial.

La meta no pasa necesariamente por incrementar en la misma proporción el volumen de madera exportada. La oportunidad está en vender productos cuyo precio por metro cúbico sea superior al de la materia prima o la madera con escasa transformación. Entre ellos figuran los tableros contrachapados, las molduras y los componentes destinados a la construcción y la fabricación de muebles, especialmente para mercados internacionales que demandan calidad, uniformidad y cumplimiento de estándares técnicos.

El negocio está en agregar valor

El crecimiento de las plantaciones forestales comerciales, particularmente de especies como el eucalipto, constituye uno de los elementos sobre los cuales el sector busca construir su expansión industrial. A esto se suma el costo competitivo de la energía, identificado por el titular de FEPAMA como una ventaja que podría contribuir al desarrollo de nuevas líneas de producción.

No obstante, disponer de materia prima y energía no garantiza por sí solo el ingreso a segmentos de mayor valor. Para avanzar hacia la fabricación de muebles y productos terminados, Puente Yogovich señala que las empresas deben mejorar la calidad del secado de la madera, incorporar diseños contemporáneos y adoptar procesos automatizados.

Estas capacidades resultan determinantes para competir en mercados donde no basta con ofrecer un producto a un precio atractivo. La calidad constante, las terminaciones, la precisión de las piezas y la capacidad de cumplir pedidos de gran volumen también condicionan las posibilidades de acceder a compradores internacionales.

Entre los rubros que podrían convertirse en nuevas fuentes de crecimiento menciona los tableros contrachapados, conocidos como plywood; los paneles de madera reconstituida, como MDF y MDP; y la madera técnica para la construcción, incluidas las vigas laminadas y los paneles de madera contralaminada, conocidos como CLT.

A esta lista se suman las piezas semielaboradas destinadas a grandes fabricantes internacionales de mobiliario. Este segmento ofrece una alternativa para que las empresas paraguayas se incorporen a cadenas de producción de mayor escala sin tener que desarrollar, desde el inicio, toda la estructura necesaria para comercializar una marca propia de muebles terminados.

La inversión que falta para dar el salto

La transición hacia una industria de mayor valor agregado requiere inversiones específicas en infraestructura y equipamiento. Según el presidente de FEPAMA, entre las prioridades se encuentran los secaderos modernos, la maquinaria de mecanizado de precisión, las líneas de finger-joint —que permiten unir piezas de madera para obtener componentes de mayor longitud— y los sistemas de prensado continuo.

La incorporación de estas tecnologías permitiría mejorar los procesos productivos y ampliar la capacidad de las empresas para fabricar componentes con dimensiones, resistencia y terminaciones homogéneas. Sin embargo, el acceso al financiamiento también representa una condición importante para concretar esa transformación.

Puente Yogovich plantea la necesidad de contar con créditos de mediano y largo plazo, adaptados a los ciclos de inversión y maduración propios del sector forestal. El desarrollo industrial exige desembolsos iniciales relevantes y la posibilidad de recuperar la inversión a lo largo del tiempo, por lo que las condiciones de financiamiento pueden incidir directamente en la decisión de ampliar o modernizar una planta.

Las oportunidades comerciales, por su parte, se distribuyen entre el mercado interno y el exterior. En Paraguay, la sustitución competitiva de productos importados y la demanda vinculada a la construcción habitacional podrían abrir espacio para una mayor producción nacional de bienes de madera procesada.

En el ámbito regional e internacional, el objetivo es convertirse en proveedor de partes y piezas para industrias de mayor escala, con mercados como Estados Unidos entre los destinos identificados por el dirigente empresarial.

Logística, escala y seguridad jurídica

El potencial de crecimiento convive con obstáculos estructurales. La mediterraneidad paraguaya y los costos logísticos asociados a la distancia de los puertos condicionan la competitividad de las exportaciones, especialmente frente a países que cuentan con una infraestructura de transporte más favorable.

A esto se suma la necesidad de alcanzar una escala fabril suficiente para abastecer grandes pedidos internacionales. La capacidad de responder a órdenes de mayor volumen, sin comprometer la calidad ni los plazos de entrega, es uno de los factores que determinarán cuánto podrá avanzar Paraguay en los segmentos industrializados.

La disponibilidad de trabajadores con formación técnica especializada también figura entre los desafíos. El sector necesita fortalecer las capacidades vinculadas al procesamiento, el mecanizado y los acabados, áreas en las que la precisión del trabajo incide directamente en el resultado comercial.

Para atraer nuevas inversiones, el titular de FEPAMA considera fundamentales la seguridad jurídica sobre la tenencia de la tierra, la agilización de los trámites de exportación y las certificaciones fitosanitarias, además de una infraestructura logística eficiente y líneas de crédito orientadas al fomento industrial.

Estas condiciones son relevantes para las empresas locales, pero también para potenciales inversores que evalúan desarrollar plantas de procesamiento o integrar sus operaciones con proveedores paraguayos.

Sostenibilidad como ventaja comercial

La trazabilidad y el origen responsable de la madera pueden convertirse en otros elementos de diferenciación para la oferta paraguaya. De acuerdo con Puente Yogovich, la sostenibilidad de las plantaciones forestales y una huella de carbono favorable ofrecen oportunidades frente a compradores internacionales que exigen garantías sobre la procedencia de los productos y el cumplimiento de criterios ambientales.

El aprovechamiento de esa ventaja, sin embargo, requiere que las empresas puedan demostrar el origen de la materia prima y cumplir con los estándares que exige cada mercado. La sostenibilidad debe traducirse en procesos verificables y en una oferta capaz de responder a las exigencias comerciales de los compradores.

El objetivo de fondo es que Paraguay no limite su participación en el negocio forestal a la provisión de materia prima, sino que avance hacia actividades industriales que permitan capturar una mayor parte del valor generado por el recurso forestal.

La posibilidad de duplicar o triplicar las exportaciones forestales, planteada por el titular de FEPAMA, depende de esa transformación. El camino combina disponibilidad de madera, energía competitiva, inversión productiva, tecnología y acceso a mercados. El reto será convertir esas condiciones en capacidad industrial efectiva y en productos que puedan competir por calidad, precio y escala.

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