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La caída del dólar obliga al gobierno a negociar con los gremios empresariales

La apreciación del guaraní frente al dólar comienza a generar consecuencias sobre la rentabilidad de las empresas exportadoras, algunas de las cuales ya operan a pérdida, recurren a préstamos bancarios y utilizan sus reservas para sostener sus actividades. Ante este escenario, diez gremios empresariales se reunieron con el Equipo Económico Nacional (EEN) y acordaron conformar una mesa técnica para analizar alternativas frente al deterioro de la competitividad cambiaria.

El encuentro se realizó el jueves 29 de octubre en la sede del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en Asunción. Allí, representantes del sector privado expusieron las dificultades que enfrentan por la caída de la cotización del dólar y solicitaron analizar herramientas que permitan amortiguar el impacto sobre las actividades productivas y comerciales.

La preocupación central radica en el descalce entre los ingresos y los costos de las empresas. Mientras las exportadoras reciben sus pagos en dólares, buena parte de sus obligaciones operativas, salariales, tributarias y financieras deben cubrirse en guaraníes. Por lo tanto, cuando la moneda estadounidense pierde valor frente a la divisa local, las compañías reciben menos guaraníes por cada dólar exportado, aunque sus costos internos no necesariamente disminuyan en la misma proporción.

Sebastián González Morassi, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores (CAPEX), advirtió que el escenario ya está provocando pérdidas y que la falta de previsibilidad agrava las dificultades para planificar las operaciones.

Sebastián González, presidente de CAPEX

«Ya nos están generando pérdidas. Está difícil afrontar la situación con el tipo de cambio hoy en día y, si esto se sostiene en el tiempo, sin previsibilidad, la situación puede complicarse aún más», señaló.

El representante empresarial explicó que las compañías están realizando ajustes internos para reducir gastos, pero que estas medidas resultan insuficientes frente a la magnitud del deterioro cambiario. Según indicó, la pérdida de valor de los ingresos alcanza niveles cercanos al 30%, mientras que los márgenes de reducción de costos se ubican generalmente entre el 5% y el 10%.

«Uno puede ajustar más o menos entre el 5%, el 8% o el 10%, pero cuando hablamos de un 30% es demasiado grande. No se puede ajustar toda la estructura en esa proporción para soportar una situación como esta», sostuvo.

Empresas comienzan a abandonar mercados

Uno de los efectos más preocupantes es que la presión sobre los márgenes ya está modificando las decisiones comerciales de algunas compañías. De acuerdo con González Morassi, hay exportadores que comenzaron a revisar sus destinos y a dejar de operar en mercados donde las condiciones cambiarias ya no permiten obtener rentabilidad.

La situación implica un riesgo que va más allá de los resultados financieros de cada empresa. Perder mercados externos puede dificultar la continuidad de relaciones comerciales, reducir volúmenes de exportación y comprometer oportunidades de crecimiento que demandaron tiempo y recursos para consolidarse.

El titular de CAPEX señaló que algunas compañías buscan actualmente alcanzar el punto de equilibrio o reducir al mínimo las pérdidas, mientras descartan operaciones que generan resultados negativos.

También advirtió que varias empresas recurren a préstamos bancarios, financiamiento y reservas propias para mantener sus actividades. Esta dependencia de recursos financieros adicionales puede convertirse en un problema si la apreciación del guaraní se prolonga y las compañías agotan su capacidad para absorber las pérdidas.

Gobierno y sector privado buscan alternativas

Tras escuchar los planteamientos empresariales, el Equipo Económico Nacional presentó su análisis sobre el escenario macroeconómico y el ingreso de divisas asociado a las inversiones y a la obtención de los grados de inversión.

Según explicó González Morassi, ambas partes reconocieron la existencia de dificultades que requieren atención y acordaron avanzar en una mesa técnica para estudiar posibles soluciones. El objetivo es identificar herramientas que permitan reducir el impacto cambiario y ofrecer mayor previsibilidad a las empresas.

El dirigente aclaró que las alternativas no necesariamente implicarían una intervención directa del Banco Central del Paraguay (BCP). Sin embargo, todavía no se anunciaron medidas concretas, instrumentos definidos ni plazos para su eventual implementación.

Los representantes de los gremios mantendrán primero una reunión interna para coordinar sus planteamientos y posteriormente buscarán establecer una fecha para el inicio de los trabajos con las instituciones públicas.

En el encuentro participaron diez organizaciones empresariales: la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP), la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), la Cámara de Operadores de Terminales y Puertos Privados del Paraguay (Caterppa), el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM), la Asociación de Agentes Marítimos del Paraguay (Asamar) y CAPEX.

Por el sector público participaron representantes del MEF, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y el BCP.

La conformación de esta mesa abre una instancia de diálogo, pero no resuelve el problema que enfrenta el sector exportador. Mientras no se definan medidas y resultados concretos, las empresas deberán seguir absorbiendo el impacto de un tipo de cambio que reduce sus ingresos en moneda local, presiona sus márgenes y comienza a condicionar su permanencia en determinados mercados internacionales.

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