Miguel Vázquez, exdueño de ueno bank, se presentó en Tribunales para aguardar la audiencia de imposición de medidas cautelares ante el juez Rodrigo Estigarribia. El empresario fue imputado por el Ministerio Público por presuntos delitos económicos en el marco de la investigación sobre las operaciones crediticias de la entidad bancaria.
Su defensa adelantó que solicitará el arresto domiciliario, luego de que la Fiscalía planteara el pedido de prisión preventiva. Como respaldo, ofrecerá garantías personales y reales por un valor aproximado de US$ 4 millones, representadas principalmente por inmuebles, según explicó Álvaro Cáceres, uno de sus abogados.
El representante legal consideró injustificado el requerimiento fiscal y cuestionó las condiciones en las que se desarrolla el proceso. “Hay una desigualdad procesal”, sostuvo, al referirse al pedido de prisión preventiva contra su defendido.
Por su parte, Cristóbal Cáceres, también integrante del equipo jurídico, señaló que Vázquez se encontraba bien y que afrontaba una situación compleja. “Él está bien. Son situaciones difíciles que hay que afrontarlas”, manifestó, sin brindar mayores detalles sobre la estrategia de defensa.
La audiencia se realiza ante el juez Rodrigo Estigarribia, quien deberá analizar los requerimientos del Ministerio Público y los planteamientos de las defensas antes de resolver las medidas cautelares correspondientes. El caso forma parte de una investigación más amplia por presuntas irregularidades en el otorgamiento de préstamos de ueno bank. En total, son 27 las personas imputadas en la causa, entre ellas exdirectivos y otros involucrados en las operaciones bajo investigación.
La Fiscalía busca establecer las responsabilidades individuales y esclarecer las circunstancias en que se aprobaron y desembolsaron los créditos cuestionados. Las medidas solicitadas por las partes deberán resolverse en el ámbito judicial, mientras continúa el proceso investigativo.
