El mercado internacional comienza a dar señales positivas tras meses de precios deprimidos, impulsando nuevas expectativas para el rubro arrocero.
Aunque los rendimientos son dispares, el sector mantiene resultados dentro del promedio y proyecta una expansión sostenida en producción.
El sector arrocero paraguayo empieza a mostrar signos de recuperación, tanto en el avance de la cosecha como en la mejora gradual de los precios internacionales. Según el informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la campaña avanza con resultados moderadamente positivos, en un contexto de reactivación del comercio exterior.
De acuerdo con la UGP, la cosecha de arroz alcanza actualmente cerca del 70% de avance, con rendimientos que, si bien no igualan los niveles excepcionales del año anterior, se mantienen dentro de parámetros considerados normales para el sector.
Las proyecciones iniciales estiman un rendimiento promedio nacional en torno a los 6.400 kg por hectárea, aunque con marcada variabilidad entre productores. Mientras algunos alcanzan hasta 9.000 kg/ha, otros registran niveles cercanos a 5.000 kg/ha, reflejo de las diferencias en condiciones productivas y climáticas.
Uno de los factores más relevantes en esta coyuntura es la evolución de los precios internacionales. Brasil, principal destino del arroz paraguayo, comenzó a mostrar una leve recuperación en los valores, lo que mejora las perspectivas para el comercio exterior. En enero, el mercado operaba con bajo volumen y precios por debajo de los US$ 200 por tonelada de arroz en cáscara, pero hacia marzo se observa un repunte en la actividad comercial.
Este mayor dinamismo permite prever un flujo sostenido de exportaciones entre marzo y abril, impulsado además por una menor producción esperada en Brasil, que impacta en los niveles de stock y favorece la recuperación de precios en la región.
No obstante, el sector aún enfrenta desafíos estructurales. Entre ellos, se destacan la necesidad de avanzar en el desarrollo genético para mejorar la productividad y competitividad, así como los elevados costos logísticos hacia puertos de ultramar, que continúan afectando la inserción en mercados más lejanos.
Pese a estas limitaciones, desde la Unión de Gremios de la Producción (UGP) sostienen que las perspectivas son positivas, con expectativas de mejora gradual en la productividad y expansión del área sembrada, impulsadas por inversiones y proyectos de largo plazo que apuntan a consolidar el crecimiento del rubro.
