La entidad consolida la sostenibilidad como uno de los ejes de su estrategia y proyecta ampliar su oferta de soluciones financieras con impacto ambiental y social.
En la foto: Juan Carlos Carranza, gerente general de Banco Continental
La sostenibilidad pasó de ser un componente de responsabilidad social a convertirse en un factor estratégico para el negocio bancario. En ese escenario, Banco Continental presentó su primera Memoria de Sostenibilidad, un documento que resume más de 15 años de trabajo en materia ambiental, social y de gobernanza (ASG) y que marca la hoja de ruta con la que la entidad busca profundizar el desarrollo de soluciones financieras sostenibles en los próximos años.
El informe, elaborado bajo los estándares internacionales GRI 2021, reúne los principales avances del banco en materia económica, social y ambiental, pero también refleja cómo la sostenibilidad fue incorporándose gradualmente a la toma de decisiones del negocio, desde la evaluación de créditos hasta el diseño de nuevos productos y servicios financieros.
Más de una década de construcción
Durante la presentación, el gerente general de Banco Continental, Juan Carlos Carranza, explicó que la publicación de la memoria no representa el inicio del compromiso del banco con la sostenibilidad, sino la consolidación de un camino recorrido durante varios años.
“En 2009 arrancamos incorporando criterios ambientales y sociales al crédito. Fuimos impulsores de la creación de la Mesa de Finanzas Sostenibles, de la cual somos miembros fundadores. En 2020 fuimos el primer banco del país y de Latinoamérica en emitir bonos sostenibles y, en 2024, creamos nuestro Comité de Sostenibilidad, elevando los criterios ambientales, sociales y de gobernanza a un nivel estratégico dentro de la organización”, afirmó.
Ese recorrido también queda reflejado en la memoria, que destaca la incorporación temprana de criterios ambientales en la gestión crediticia, la emisión internacional de bonos sostenibles por US$ 300 millones y la creación del Comité de Sostenibilidad como parte del fortalecimiento de la gobernanza corporativa.
Una estrategia que trasciende los resultados financieros
Para la entidad, la sostenibilidad dejó de ser un área específica para convertirse en un eje transversal del negocio.
Carranza sostuvo que el crecimiento de una institución financiera ya no puede medirse únicamente por sus resultados económicos, sino también por el impacto que genera en la sociedad y en los sectores productivos.
Ese enfoque comienza a reflejarse en los números. Según la memoria, la cartera sostenible representa actualmente el 7% de la cartera activa total del banco y registró un crecimiento del 74% frente al año anterior, con 255 operaciones clasificadas bajo criterios de financiamiento sostenible.
La siguiente etapa de la estrategia
Tras la publicación de la memoria, el banco proyecta profundizar la integración de criterios ambientales y sociales mediante el desarrollo de nuevas soluciones financieras.
Carranza señaló que la digitalización constituye uno de los pilares de esa estrategia y destacó que la transformación tecnológica también forma parte de la agenda de sostenibilidad.
“Dentro de la sostenibilidad hay impactos sociales, ambientales y también la digitalización, que hoy es un punto muy importante”, indicó.
Como ejemplo mencionó la migración hacia tarjetas de crédito virtuales, iniciativa que permitió reducir el uso de plástico y avanzar hacia una experiencia bancaria completamente digital. De acuerdo con la memoria, el banco ya emitió cerca de 270.000 tarjetas virtuales, evitando la utilización de más de 1.300 kilogramos de PVC y reduciendo el impacto ambiental asociado a su fabricación y distribución.
Pymes, vivienda e inclusión financiera
Además de la sostenibilidad ambiental, la entidad considera que el acceso al financiamiento continúa siendo uno de los principales motores de desarrollo económico.
En ese sentido, Carranza destacó la participación del banco en todos los sectores productivos, aunque remarcó que las pequeñas y medianas empresas seguirán ocupando un lugar prioritario dentro de la estrategia.
“Somos muy activos participando en todos los sectores de la economía, pero ponemos mucho énfasis en las pequeñas y medianas empresas porque vemos que es uno de los sectores donde existe una mayor necesidad de asistencia financiera”, sostuvo.
Durante 2025, Banco Continental informó que concretó más de 7.000 préstamos destinados a construcción y refacción de viviendas, financió proyectos para mujeres emprendedoras mediante el Fondo de Garantías para Mujeres (FOGAMU) y otorgó créditos orientados a impulsar microemprendimientos y proyectos con impacto social y ambiental.
La entidad también resaltó el crecimiento de Conti Junior, un producto diseñado para promover la educación financiera desde edades tempranas mediante cuentas de ahorro para niños y adolescentes administradas bajo la supervisión de los padres.
Un compromiso que también fortalece su posicionamiento
Carranza sostuvo que este enfoque también acompaña el posicionamiento internacional alcanzado por la entidad en los últimos años.
“Tenemos una gran responsabilidad como institución. Estas calificaciones elevan aún más nuestro compromiso y nos llenan de orgullo como banco 100% paraguayo”, afirmó.
Actualmente, Banco Continental mantiene la máxima calificación local (AAApy) y el grado de inversión internacional otorgado por Moody’s, además de consolidarse como la única entidad financiera privada paraguaya con ese reconocimiento.
Con una cartera sostenible en expansión y una estrategia que busca integrar los criterios ambientales, sociales y de gobernanza en todas las áreas del negocio, la entidad apuesta a que la sostenibilidad deje de ser un diferencial para convertirse en una práctica habitual de la banca. Para el banco, el desafío ya no pasa únicamente por crecer, sino por hacerlo financiando proyectos capaces de generar valor económico, social y ambiental de largo plazo.
