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IPPSE advierte riesgo de déficit energético desde 2031

Un informe técnico elaborado por el Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE) advierte que Paraguay podría enfrentar un déficit de potencia y energía a partir del 2031 si no incorpora nuevas fuentes de generación para acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica.

El documento, denominado Requerimientos de Generación Eléctrica para cubrir la Demanda de Potencia y el Consumo de Energía del Paraguay – Riesgo de Crisis Energética 2026 – 2035, analiza la capacidad de las actuales fuentes de generación del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y concluye que el período comprendido entre 2028 y 2030 será determinante para iniciar la expansión del sistema.

Según el IPPSE, las centrales hidroeléctricas de Itaipú, Yacyretá, Acaray y el futuro aprovechamiento de Añá Cuá podrán abastecer la demanda únicamente durante ese periodo crítico, considerando un crecimiento anual proyectado del 8% en la demanda de potencia y del 10% en el consumo de energía. De mantenerse esa tendencia y sin nuevas incorporaciones, desde el año 2031 comenzarían a registrarse déficits para atender la demanda nacional.

El informe sostiene que la primera señal de alerta se presentaría en 2028, cuando sería necesario comenzar a sumar nueva capacidad de generación para preservar la reserva estratégica del sistema. En materia de energía, el escenario de advertencia se ubica en 2029, mientras que en ambos casos el límite de la capacidad disponible se alcanzaría en 2030.

Como parte del análisis, el IPPSE señala que actualmente Paraguay dispone de una potencia instalada total de 8.895 MW, aunque la potencia efectivamente disponible para planificación se reduce a 6.250 MW tras considerar márgenes de reserva y criterios de seguridad operativa. En cuanto a la energía, la disponibilidad para planificación alcanza 41.120 GWh por año.

El documento también indica que la demanda máxima del Sistema Interconectado Nacional alcanzó 5.752 MW en enero de 2026, superando la previsión realizada para este año. Asimismo, menciona que el consumo de energía continúa creciendo y cita datos públicos de la Ande que reportan un incremento acumulado del 21% durante el primer cuatrimestre de 2026 respecto al mismo período del año anterior.

Respecto a las cargas de alto consumo, el informe analiza el impacto de la criptominería y advierte que futuros proyectos electrointensivos, como centros de datos, podrían incrementar aún más las exigencias sobre el sistema eléctrico, por lo que recomienda incorporarlos a la planificación de largo plazo.

Entre sus conclusiones, el IPPSE sostiene que será necesario iniciar la incorporación gradual de nuevas fuentes de generación a partir de 2028 para mantener la seguridad del abastecimiento.

Como alternativa para el corto y mediano plazo, el informe menciona que la energía solar, acompañada por sistemas de almacenamiento mediante bancos de baterías, aparece como una de las opciones con plazos de implementación más compatibles con las necesidades previstas para la próxima década.

 

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