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La red que sostiene la vida digital de los paraguayos

La transformación digital de Paraguay no ocurre por casualidad. Detrás de cada mensaje enviado, videollamada realizada, operación bancaria, compra en línea o trámite digital existe una infraestructura que conecta al país con el mundo y permite que la economía funcione cada día con mayor dinamismo.

Durante 34 años, Tigo ha acompañado esa evolución con una visión de largo plazo: construir una red capaz de responder a las necesidades de las personas, impulsar la competitividad del país y crear las condiciones necesarias para que Paraguay continúe consolidándose como un destino atractivo para la inversión y la innovación.

Hoy, más de 4 millones de clientes móviles utilizan diariamente una infraestructura que se ha convertido en una pieza fundamental de la vida moderna. Lo que antes era simplemente una red de telecomunicaciones, hoy es una plataforma sobre la que se apoyan el trabajo, la educación, los servicios financieros, el comercio electrónico, el entretenimiento y miles de actividades que forman parte de la vida cotidiana.

La conectividad dejó de ser solamente una herramienta de comunicación. Hoy es infraestructura para el desarrollo. Cuando una empresa evalúa invertir, crecer o instalar operaciones en un país, necesita la certeza de que podrá operar de manera confiable, conectada y segura. Paraguay ya cuenta con esas condiciones”, menciono Roberto Laratro, director general de Tigo Paraguay.

La fortaleza de esa infraestructura pocas veces es visible para quienes la utilizan. Detrás de ella existe una red nacional compuesta por más de 20.000 kilómetros de fibra óptica, un anillo de redundancia que conecta las principales ciudades del país y una arquitectura diseñada para ofrecer altos niveles de disponibilidad y resiliencia.

A esa infraestructura local se suma la conexión de Paraguay con las principales autopistas digitales de la región a través de 12 enlaces internacionales activos, integrados mediante rutas diversas y redundantes que fortalecen la conectividad nacional y reducen la dependencia de un único camino para el intercambio de datos.

Esta capacidad es especialmente relevante en una economía cada vez más digital. El consumo de datos móviles en Paraguay casi se cuadruplicó en apenas siete años, reflejando una transformación profunda en la forma en que las personas trabajan, aprenden, se comunican y acceden a servicios. Lejos de ser una tendencia pasajera, el crecimiento sostenido del tráfico de datos demuestra que la conectividad se ha convertido en una necesidad esencial para el desarrollo social y económico.

La realidad de los hogares también ilustra este cambio. Más de la mitad de los hogares paraguayos cuenta actualmente con entre cuatro y nueve dispositivos conectados de manera simultánea, mientras que cerca de un tercio supera los diez dispositivos. Smartphones, computadoras, televisores inteligentes, consolas y otros equipos forman parte de un ecosistema digital que demanda redes cada vez más robustas y preparadas para acompañar nuevos hábitos de consumo.

Pero la relevancia de esta infraestructura va mucho más allá de los usuarios individuales. La misma red que sostiene la vida digital de millones de paraguayos es también la que permite operar a organizaciones de todos los sectores productivos, desde comercios y servicios hasta industrias, entidades financieras y actividades vinculadas a la economía del conocimiento. Hoy, la conectividad es un factor tan estratégico para la competitividad como las rutas, los puertos o la energía.

Un componente clave de este ecosistema es el Data Center de Tigo Business, una infraestructura de clase mundial ubicada en Paraguay y certificada bajo estándares internacionales. Diseñado para alojar, procesar y proteger información crítica, constituye un pilar fundamental para la continuidad operativa de organizaciones que dependen de servicios digitales confiables y seguros.

“Las inversiones llegan donde existen condiciones para operar con confianza. Nuestro compromiso es seguir fortaleciendo una infraestructura que permita a Paraguay competir, atraer nuevas oportunidades y consolidar su posición en la economía digital regional”, aseguro el ejecutivo.

En un mundo donde las decisiones de inversión están cada vez más vinculadas a la disponibilidad de infraestructura tecnológica, la calidad de las redes adquiere una relevancia estratégica. La capacidad de conectarse con mercados internacionales, intercambiar información en tiempo real y garantizar continuidad operativa se ha convertido en un requisito indispensable para el crecimiento económico.

Por eso, hablar de conectividad ya no es hablar solamente de telecomunicaciones. Es hablar de productividad, innovación, competitividad y oportunidades. Es hablar de la capacidad de un país para integrarse a la economía global y generar las condiciones necesarias para atraer nuevas inversiones y desarrollar industrias de mayor valor agregado.

Después de 34 años acompañando la evolución tecnológica del país, Tigo continúa apostando por esa visión. Porque detrás de cada oportunidad digital existe una infraestructura que la hace posible. Una red silenciosa, pero esencial. Una red que conecta a Paraguay con el mundo y que, todos los días, sostiene la vida digital de los paraguayos.

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