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Inversión de US$ 40 millones busca ampliar industria cárnica en San Pedro

Un proyecto privado prevé instalar un frigorífico en General Resquín, con una capacidad inicial de 200 animales diarios y una ampliación progresiva hasta 600. La inversión total superaría los US$ 40 millones y contempla la generación de hasta 300 empleos directos y 600 indirectos en una segunda etapa.

El proyecto, presentado este miércoles, contempla una primera etapa con una capacidad de faena de 200 animales por día, para posteriormente avanzar hasta un máximo de 600 animales diarios. El monto anunciado incluye tanto las obras civiles como el capital destinado a la compra de hacienda.

De acuerdo con el empresario responsable de la iniciativa, Enrique Junqueira, durante el primer año se prevé desembolsar alrededor de US$ 22 millones, con los que se pondría en funcionamiento la capacidad inicial de la planta. Para el segundo año se contempla una inversión adicional de aproximadamente US$ 20 millones, destinada a ampliar la infraestructura y la capacidad operativa.

Una apuesta por la industrialización

La iniciativa apunta a procesar parte de la producción ganadera generada en una zona con una importante presencia de ganado vacuno destinado a carne.

Junqueira señaló que el objetivo es desarrollar una planta moderna y orientada a los mercados internacionales a los que Paraguay tiene acceso. La apuesta, en ese sentido, no se limita a instalar capacidad de faena, sino a incorporar una industria con condiciones para operar dentro de una cadena exportadora.

El empresario sostuvo que el proyecto busca convertirse en un punto de partida para nuevas inversiones en San Pedro. Se trata, sin embargo, de una expectativa vinculada al desarrollo futuro de la zona, mientras que la inversión anunciada deberá atravesar las distintas etapas de construcción, puesta en marcha y ampliación previstas.

El proyecto también expone uno de los desafíos recurrentes del sector ganadero paraguayo: aumentar la capacidad de industrialización cerca de las zonas productivas y generar mayor actividad económica alrededor de la cadena cárnica.

Empleo como uno de los principales impactos

El plan contempla además una importante demanda de mano de obra.

Durante la construcción del frigorífico se prevé la contratación de unas 130 personas de San Pedro. Una vez que la planta entre en funcionamiento, la primera etapa contempla aproximadamente 150 empleos directos.

La segunda fase elevaría la cantidad de trabajadores directos a 300, mientras que se proyectan otros 600 empleos indirectos. De concretarse ambas etapas en los términos anunciados, la actividad vinculada al frigorífico podría involucrar laboralmente a cerca de 1.000 personas en el departamento.

La dimensión del impacto dependerá, no obstante, de que el proyecto avance conforme al cronograma previsto y alcance las capacidades anunciadas.

El desafío de convertir producción en valor

Para San Pedro, una inversión de estas características supone una oportunidad para ampliar la participación del departamento en una actividad que históricamente tiene un peso importante en su economía.

El gobernador del departamento, Freddy D’Ecclesiis, señaló que San Pedro concentra una importante cantidad de ganado vacuno destinado a exportación y consideró que existen condiciones para recibir nuevas industrias.

Más allá de las expectativas expresadas, la llegada de una planta frigorífica implica desafíos que van desde la disponibilidad de infraestructura y servicios hasta la logística, el abastecimiento constante de ganado y la capacidad de mantener estándares requeridos por los mercados internacionales.

En el plano empresarial, Junqueira indicó que el proyecto pretende apuntar a los mercados internacionales que actualmente están habilitados para la carne paraguaya.

Una inversión que busca escalar

El esquema planteado tiene una característica central: la capacidad inicial representa apenas un tercio de la capacidad máxima proyectada.

La planta comenzaría procesando 200 animales por día y, tras la segunda etapa, podría llegar a 600. La inversión también se distribuiría en ese proceso: US$ 22 millones inicialmente y otros US$ 20 millones posteriormente.

Esto coloca la ejecución de la segunda fase como un elemento clave para determinar el alcance final del proyecto. Si se concretan las ampliaciones anunciadas, San Pedro no solo incorporaría una nueva planta industrial, sino también una estructura capaz de generar un volumen considerablemente mayor de actividad alrededor de la cadena ganadera.

El proyecto se suma así a la discusión sobre cómo aprovechar la producción primaria para generar mayor valor agregado dentro del país. Para el departamento, el desafío será transformar la disponibilidad de materia prima en actividad industrial sostenible, empleo formal y una mayor participación en los mercados de exportación.

Por ahora, el anuncio pone sobre la mesa una inversión privada de más de US$ 40 millones, una capacidad final proyectada de 600 animales diarios y un potencial de hasta 900 empleos directos e indirectos. El siguiente paso será convertir las proyecciones anunciadas en infraestructura, producción y operaciones efectivas.

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