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Crédito crece, pero el costo del dinero vuelve a subir: las señales del sistema financiero

El sistema bancario y financiero cerró agosto con un fuerte crecimiento del crédito y los depósitos del sector privado, pero, mientras los préstamos aumentaron 16,59% interanual y los depósitos 19,60%, la tasa activa en guaraníes subió a 15,96%, la morosidad alcanzó 2,85% y el volumen negociado en el mercado de valores acumuló una caída de 2,24% frente a agosto del 2025.

El sistema financiero continúa expandiéndose, aunque los datos de agosto muestran un escenario con avances importantes y señales que merecen atención. El crédito al sector privado mantiene un ritmo de crecimiento de dos dígitos y los depósitos también aumentan con fuerza, pero el costo promedio del financiamiento en moneda nacional volvió a subir y la morosidad registró un incremento tanto mensual como interanual.

De acuerdo con el Informe de Indicadores Financieros de agosto de 2026 del Banco Central del Paraguay (BCP), el saldo de los créditos concedidos por bancos y empresas financieras al sector privado aumentó 16,59% interanual. La expansión estuvo impulsada tanto por los préstamos en moneda nacional, que crecieron 12,85%, como por los denominados en moneda extranjera, con un incremento de 24,48%.

Los depósitos, por su parte, mostraron una dinámica todavía mayor. El saldo total de los depósitos del sector privado aumentó 19,60% interanual, con crecimientos de 19,24% en moneda nacional y 20,18% en moneda extranjera.

En términos simples, hay más dinero depositado en el sistema y también una mayor colocación de recursos hacia el sector privado. Sin embargo, detrás de ese crecimiento aparecen algunos indicadores que matizan la fotografía.

El crédito crece, pero no necesariamente se abarata

Uno de los puntos a seguir es el comportamiento de las tasas de interés. En moneda nacional, la tasa activa promedio ponderada —la que refleja el costo promedio de los créditos— se ubicó en 15,96% en agosto, con un aumento de 0,35 puntos porcentuales frente a julio y de 0,19 puntos respecto a agosto de 2025.

Al mismo tiempo, la tasa pasiva, correspondiente a lo que reciben los depositantes, se ubicó en 6,21%, bajando 0,06 puntos en el mes y 0,32 puntos en términos interanuales.

La tasa promedio para préstamos de consumo quedó en 21,54%, después de bajar 0,39 puntos en el mes, aunque todavía se encontraba 1,51 puntos por encima del nivel de un año atrás. En tarjetas de crédito, la tasa llegó a 19,55%, con un aumento mensual de 0,48 puntos y de 3,02 puntos interanuales.

Los préstamos de desarrollo alcanzaron 11,74%, con un aumento mensual de 0,62 puntos y de 2,27 puntos frente a agosto de 2025.

En contrapartida, el crédito comercial registró una tasa de 13,13%, 0,60 puntos por encima del mes anterior, pero 1,76 puntos por debajo del nivel de un año atrás. Para vivienda, la tasa promedio en moneda nacional fue de 9,27%, con una reducción mensual de 0,33 puntos.

Es decir, el crecimiento del crédito no se está dando en un escenario homogéneo de menores costos. Algunas líneas se abaratan, mientras otras registran incrementos importantes.

Otro dato que merece atención es el margen de intermediación financiera en moneda nacional, es decir, la diferencia entre las tasas promedio que cobran las entidades por sus préstamos y las que pagan por los depósitos. En agosto, este margen llegó a 9,75%, frente a 9,34% en julio y 9,24% un año atrás. Esto representa un aumento mensual de 0,41 puntos porcentuales y de 0,51 puntos en términos interanuales.

En el caso de los bancos, el margen alcanzó 9,53%, mientras que en las empresas financieras fue de 11,73%. En moneda extranjera, el escenario fue diferente. La tasa activa promedio se situó en 7,80%, subiendo 0,23 puntos en el mes, pero cayendo 0,32 puntos interanuales. La tasa pasiva fue de 3,62%, con una baja de 0,38 puntos frente a agosto de 2025.

El margen de intermediación en moneda extranjera se ubicó en 4,18%, por encima del 3,99% registrado en julio y del 4,12% de agosto de 2025.

Si hay un indicador que impide presentar el escenario como completamente positivo, es la morosidad. La cartera vencida de bancos y empresas financieras representó 2,85% en agosto, aumentando 0,13 puntos porcentuales frente a julio y 0,38 puntos frente a agosto de 2025.

El dato adquiere relevancia en un contexto de fuerte expansión del crédito. Más préstamos significan mayor financiamiento para hogares y empresas, pero también exigen capacidad de pago suficiente para evitar que ese crecimiento se transforme posteriormente en una presión sobre la calidad de las carteras. La morosidad, por tanto, aparece como uno de los puntos que deberán seguirse de cerca en los próximos meses.

Liquidez sólida, pero rentabilidad menor a la de un año atrás

Los indicadores de solidez muestran, a su vez, una posición favorable en algunos frentes. La liquidez del sistema llegó a 31,33%, aumentando 0,22 puntos respecto a julio y 2,53 puntos frente a agosto de 2025. La solvencia se ubicó en 16,93%, con una disminución mensual de 0,14 puntos, aunque todavía 0,34 puntos por encima del nivel de un año atrás.

La rentabilidad sobre el patrimonio, sin embargo, ofrece una lectura menos favorable en la comparación anual. En agosto alcanzó 19,74%, superior en 0,83 puntos al resultado de julio, pero 2,47 puntos por debajo de agosto de 2025. Por tanto, aunque el sistema mantiene niveles importantes de liquidez y solvencia, la rentabilidad no repite el nivel observado un año atrás.

La otra señal que contrasta con el crecimiento del sistema crediticio aparece en el mercado de valores. En agosto se negociaron G. 4,238 billones, lo que representó una caída mensual de 33,03%. Al acumular los primeros ocho meses del año, el volumen negociado alcanzó G. 37,844 billones, un monto 2,24% inferior al registrado en el mismo período de 2025.

Sin embargo, tampoco aquí la historia es completamente negativa. La renta variable mostró un crecimiento interanual de 83,07%, al pasar de G. 225.599 millones acumulados a agosto de 2025 a G. 413.002 millones en igual período de 2026. La renta fija también aumentó 11,18%, hasta G. 12,334 billones. El retroceso del total estuvo principalmente relacionado con las operaciones de reporto, cuyo volumen acumulado cayó 8,46%, hasta G. 25,075 billones.

El mercado también mantiene una fuerte concentración en el segmento secundario. Del volumen acumulado a agosto, 85,89% correspondió al mercado secundario, equivalente a G. 32,504 billones, mientras que el mercado primario concentró 14,11%, por G. 5,340 billones.

El escenario monetario se mantiene estable

En materia de política monetaria, el Comité de Política Monetaria del BCP decidió mantener la tasa de política monetaria en 5,50% anual en su reunión del 21 de septiembre.

El organismo señaló que la actividad económica evolucionó favorablemente y mantuvo su proyección de crecimiento de 4,5% para 2026. El IMAEP registró una expansión interanual de 5,5% en julio, aunque al excluir agricultura y binacionales el crecimiento fue de 4,3%. El ECN, por su parte, aumentó 4,2%.

En materia de precios, el IPC no registró variación mensual en agosto. La inflación interanual fue de 1,5%, mientras que el índice sin alimentos ni energía llegó a 1,3%.

Estos datos contribuyen a explicar el mantenimiento de la TPM, aunque el comportamiento de las tasas que enfrentan consumidores y empresas muestra que la tasa de referencia no es el único factor que determina el costo final del crédito.

El escenario externo tampoco está completamente despejado. En Estados Unidos, la Reserva Federal elevó en septiembre el rango objetivo de la tasa de fondos federales a 3,75%-4,00%. El informe señala que la economía estadounidense continúa expandiéndose, pero también advierte que la inflación permanece elevada y que existe incertidumbre asociada, entre otros factores, a conflictos geopolíticos.

En Europa, el Banco Central Europeo aumentó sus tres tipos oficiales en 25 puntos básicos, llevando la facilidad de depósitos a 2,50%, la tasa de operaciones principales de financiación a 2,65% y la facilidad marginal de crédito a 2,90%. El BCE también identificó riesgos de mayor inflación y menor crecimiento vinculados a las tensiones en Medio Oriente.

En la región, Brasil redujo su tasa de política monetaria en 0,25 puntos hasta 13,75%, mientras Colombia la elevó a 12,25%. Perú y Chile mantuvieron sus tasas en 4,25% y 4,50%, respectivamente, y Uruguay conservó la suya en 5,75%.

Los indicadores de agosto muestran, en definitiva, un sistema financiero que sigue creciendo, pero que no está exento de tensiones.

El crédito al sector privado aumenta 16,59% y los depósitos 19,60%, mientras la liquidez y la solvencia permanecen en niveles relevantes. Al mismo tiempo, el costo promedio del crédito en guaraníes subió, el margen de intermediación se amplió, la morosidad escaló a 2,85% y la rentabilidad quedó por debajo de la registrada un año atrás.

En el mercado de valores, el comportamiento también fue mixto: la renta variable y la renta fija avanzaron en la comparación interanual, pero el volumen total acumulado retrocedió 2,24%.

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