Paraguay requiere inversiones por US$ 15.175 millones entre 2025 y 2030 para cerrar brechas de infraestructura en transporte, agua y saneamiento, electricidad y telecomunicaciones, según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), incluidas en el informe Necesidades de inversión hasta 2030 para progresar hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El transporte concentra la mayor parte de los recursos requeridos, con US$ 6.170 millones, seguido de agua y saneamiento, que necesita US$ 4.194 millones. A su vez, el sector eléctrico demanda inversiones por US$ 2.450 millones, mientras que las telecomunicaciones requieren US$ 2.361 millones.
En conjunto, el transporte y el agua y saneamiento representan cerca del 68% de las necesidades de inversión identificadas por el organismo multilateral. Dentro del primer sector, la infraestructura vial concentra US$ 5.299 millones, lo que refleja el peso de las carreteras en los requerimientos de infraestructura económica del país.
Transporte y saneamiento concentran las mayores necesidades
La distribución de los recursos estimados por el BID evidencia la magnitud de las inversiones pendientes en infraestructura básica y conectividad. La atención de estas brechas comprende tanto la construcción y ampliación de obras como el mantenimiento y el reemplazo de infraestructura existente.
El organismo señala que estos recursos permitirían avanzar hacia las metas de acceso y calidad de los servicios contempladas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En materia de agua y saneamiento, el informe destaca que la cobertura de agua potable gestionada de manera segura en Paraguay alcanzaba el 64,4%. Este indicador muestra uno de los desafíos que enfrenta el país para ampliar el acceso a servicios esenciales y mejorar sus condiciones de infraestructura.
Por su parte, los requerimientos en transporte abarcan una porción significativa de las necesidades identificadas, con especial incidencia de la red vial. Las inversiones en este ámbito son relevantes para la conectividad territorial, el traslado de mercancías y el funcionamiento de las cadenas productivas.
La inversión pública prevé una recuperación gradual
En cuanto a las perspectivas fiscales, el estudio señala que la trayectoria actualizada prevé una recuperación gradual de la inversión pública. La adquisición neta de activos no financieros pasaría del 1,6% del producto interno bruto (PIB) en 2025 al 1,8% en 2026.
El BID sostiene que los aumentos sostenidos de la inversión en infraestructura pueden favorecer la actividad económica y contribuir al crecimiento en el mediano plazo. Sin embargo, las necesidades estimadas para Paraguay superan el esfuerzo de inversión contemplado en esa trayectoria fiscal, por lo que el cumplimiento de las metas requerirá recursos adicionales y una planificación de largo plazo.
Las estimaciones nacionales y regionales sitúan las necesidades de inversión en infraestructura entre el 4,6% y el 6% del PIB anual. Estos niveles dan cuenta de la magnitud del financiamiento requerido para ampliar la cobertura, mejorar la calidad de los servicios y reducir las brechas existentes.
Financiamiento y eficiencia, entre los principales desafíos
Alcanzar esos niveles de inversión plantea desafíos tanto para las cuentas públicas como para la asignación de los recursos disponibles. En ese contexto, el BID destaca la necesidad de priorizar proyectos, mejorar la eficiencia de la inversión pública y recurrir a mecanismos complementarios de financiamiento.
La dimensión de las necesidades identificadas también plantea la importancia de definir qué obras tendrán mayor impacto económico y social, así como de asegurar que los recursos destinados a infraestructura se traduzcan en servicios de mayor calidad y cobertura.
Con US$ 15.175 millones requeridos hasta 2030, Paraguay enfrenta el desafío de movilizar financiamiento suficiente para atender las brechas en transporte, agua y saneamiento, electricidad y telecomunicaciones. La capacidad de ejecutar proyectos, optimizar el gasto y complementar los recursos públicos será determinante para avanzar hacia los objetivos de infraestructura y desarrollo.
