La población ocupada llegó a 3,29 millones de personas en el tercer trimestre de 2026, mientras que la tasa de desocupación descendió de 4,9% a 4,1%. El crecimiento del empleo estuvo impulsado principalmente por el comercio, restaurantes y hoteles, según los datos del INE.
El mercado laboral paraguayo registró un incremento de 66.149 personas ocupadas entre el tercer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC), divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con este resultado, la población ocupada alcanzó aproximadamente 3.290.206 personas, equivalente al 70% de la población de 15 años y más. La tasa de ocupación experimentó una mejora de 0,6 puntos porcentuales frente al 69,4% registrado un año antes.
Sin embargo, el crecimiento no se distribuyó de manera uniforme entre los sectores económicos. El principal impulso provino del sector terciario, particularmente de las actividades de comercio, restaurantes y hoteles, que registraron un aumento estadísticamente significativo en la incorporación de mano de obra.
Este comportamiento muestra que buena parte de la expansión del empleo estuvo vinculada a actividades de servicios y comercialización, mientras que los datos generales no permiten concluir, por sí solos, que se haya producido una mejora equivalente en la calidad de los puestos de trabajo o en las condiciones laborales.
En cuanto a la participación en el mercado laboral, la fuerza de trabajo estuvo integrada por aproximadamente 3.431.456 personas, lo que representa el 73% de la población de 15 años y más. Frente al tercer trimestre del 2025, la tasa se mantuvo sin variaciones, aunque en términos absolutos se incorporaron alrededor de 41.973 personas.
Al observar los resultados por sexo, la tasa de ocupación masculina pasó de 79,6% a 80,2%, mientras que la femenina aumentó de 59,3% a 59,9%. En ambos casos se registró una mejora de 0,6 puntos porcentuales, aunque persiste una brecha importante en el acceso al empleo: la participación laboral de los hombres continúa siendo considerablemente superior a la de las mujeres.
Menos desempleados, pero persiste la subocupación
Uno de los resultados más relevantes del informe fue la reducción de la tasa de desocupación, que pasó de 4,9% en el tercer trimestre de 2025 a 4,1% en igual periodo de 2026, una disminución de 0,8 puntos porcentuales.
En términos absolutos, el país registró aproximadamente 141.250 personas desocupadas, unas 24.176 menos que en el mismo periodo del año anterior. De ese total, 71.484 eran hombres, equivalentes al 50,6%, y 69.766 mujeres, que representaban el 49,4%.
La reducción estuvo explicada principalmente por el descenso de la desocupación femenina, cuya tasa cayó 1,6 puntos porcentuales, al pasar de 6,3% a 4,7%. No obstante, la desocupación no es el único indicador que permite evaluar la situación del mercado laboral. La subocupación por insuficiencia de tiempo de trabajo afectó a unas 143.181 personas, equivalentes al 4,2% de la fuerza de trabajo.
Este indicador prácticamente se mantuvo sin cambios frente al tercer trimestre de 2025, aunque en términos absolutos registró un incremento de aproximadamente 5.353 personas. Se trata de trabajadores que tienen una ocupación, pero trabajan menos horas de las que desean y están disponibles para trabajar más.
Por tanto, aunque la cantidad de personas ocupadas aumentó y la desocupación disminuyó, la persistencia de la subocupación constituye otro elemento que debe considerarse al analizar la evolución del empleo.
El gobierno destaca los resultados
Tras la publicación de las cifras, el presidente de la República, Santiago Peña, destacó la reducción de la tasa de desocupación y sostuvo que durante los tres años de su administración se generaron casi 260.000 nuevas ocupaciones.
El mandatario calificó el resultado como un récord histórico y señaló que el crecimiento también estaría acompañado de una mayor formalización laboral, con el consecuente acceso a la seguridad social y la jubilación.
Sin embargo, las cifras específicas del informe del INE sobre el tercer trimestre de 2026 muestran principalmente la evolución de la ocupación, la desocupación y la subocupación. Para dimensionar cuánto del crecimiento corresponde efectivamente a empleos formales, resulta necesario observar los indicadores específicos de formalidad y cobertura de seguridad social.
El balance del periodo deja así dos señales: por un lado, una expansión de la población ocupada y una reducción de la desocupación; por otro, una concentración del crecimiento en actividades terciarias y una subocupación que permanece prácticamente estable. Estos elementos permiten observar que la mejora de los indicadores generales no necesariamente refleja, por sí sola, una transformación estructural de las condiciones del mercado laboral paraguayo.
