Río de Janeiro, 5 abr (EFE).- El Economista Adriano Pires, nominado por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, para asumir la presidencia de la estatal petrolera Petrobras, desistió de la postulación por conflicto de intereses.
La noticia fue confirmada en la noche de este lunes por la compañía petrolera en un comunicado.
El nombre del economista se dio a conocer la semana pasada, luego de que el mandatario brasileño anunciara la destitución del general Joaquim Silva e Luna, actual presidente de la estatal, por su inconformidad con las continuas alzas en los precios de los combustibles que venia realizando Petrobras en el país.
En una carta enviada al Gobierno, Pires agradeció la postulación pero señaló que su nuevo cargo le impediría «conciliar su trabajo de consultor con el ejercicio de la presidencia de Petrobras».
El nombramiento de Pires debía confirmarse el próximo 13 de abril durante la reunión de accionistas de la compañía, en la que se iba a aprobar la renovación del Consejo Administrativo de la estatal.
Pese a que el Gobierno ya había anunciado previamente su decisión de renovar el Consejo, no estaba previsto un nuevo candidato a la presidencia de Petrobras, aunque versiones de prensa ya venían anunciando que Bolsonaro quería sustituir al presidente de la mayor empresa de Brasil.
Desde hace varias semanas el mandatario brasileño ha manifestado sur su insatisfacción por los constantes aumentos de los precios de los combustibles, que tienen a la inflación interanual en el 10,54 %, su mayor nivel en seis años, a solo seis meses de las elecciones presidenciales en Brasil.
Petrobras, una empresa controlada por el Estado pero con acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York y Madrid, aprobó desde hace varios años una política por la que define los precios de los combustibles en Brasil a partir de la cotización internacional del crudo.
Con el precio del petróleo por encima de los 100 dólares desde hace varias semanas por los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania, el valor de los combustibles también se disparó en Brasil, con un fuerte efecto negativo sobre la inflación.
En los once meses de gestión de Silva e Luna, el precio de la gasolina subió un 27 % en Brasil y el del diésel, el combustible más usado por los vehículos de carga y de transporte público, un 47 %.
Silva e Luna, un militar que contaba con total confianza de Bolsonaro, asumió la presidencia de la empresa en abril del año pasado debido igualmente a la insatisfacción del líder ultraderechista con su antecesor, el economista Roberto Castello Branco, que le daba prioridad a los intereses de los accionistas y no a los del Gobierno.
Pero como la empresa cotiza en bolsa, Bolsonaro no tiene poder para destituir automáticamente al presidente de Petrobras y por eso tiene que esperar que el Consejo de Administración se reúna y apruebe las decisiones del Gobierno, socio controlador de la compañía.
De acuerdo con el comunicado divulgado la víspera por Petrobras, hasta el momento, el Gobierno no ha anunciado oficialmente un nuevo nombre para reemplazar al general Silva e Luna. EFE
Foto: Agência Brasil
