El reconocido conferencista colombiano conversó con PLUS en su paso por la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY 2026) y dejó en claro cuán importante es la mentalidad para lograr un negocio sobresaliente.
El estratega será parte clave del 2° Encuentro de Líderes Gerenciales “El Algoritmo Humano”, donde aportará su expertise tanto desde la gerencia de franquicias hasta por su trabajo con ejecutivos de América Latina.
En la foto: Ammiel Manevich, conferencista y CEO de Copiloto.
Antes de su esperada disertación como el conferencista internacional de la charla, el estratega internacional conversó con PLUS en su stand dentro de FEPY 2026. Con cortesía y carisma innegables, dio un adelanto de lo que podrán en la palestra: debates sobre cómo liderar, adaptarse y evolucionar en un contexto marcado por la aceleración tecnológica y la inteligencia artificial.
Casi al inicio, Manevich subrayó un eje fundamental, tanto en sus charlas como en su propia filosofía: La mentalidad lo es todo en el emprendimiento. En sus palabras, esta marca al emprendedor “el punto de partida y llegada”, puesto que determina cómo uno empieza y hasta dónde puede llegar. Afirmó que suele priorizarse otros aspectos cuando, finalmente, el factor diferencial es la mente.
“La idea puede ser muy buena y muy clara en el Excel y en los números, pero si el emprendedor no tiene la mentalidad adecuada para navegar ese emprendimiento y liderarlo, no va a llegar a ningún lado, por más espectacular que sea su idea”, destacó Manevich.
Uno de los puntos principales de su trabajo es acercar a negocios y empresas a insertarse en los mercados más competitivos; ante la consulta, describió las características que percibe de la mentalidad latinoamericana: miedo y perfeccionamiento tóxico.
En el primer aspecto, fue contundente: “Es imposible emprender sin miedo. Tenemos que naturalizar el miedo y avanzar pese a todo”. En lo segundo, y en consonancia con su pedido de acción, recordó a todo empresario que no existe un momento ideal para emprender y que, como excusa, uno alega que no tiene todas las condiciones para empezar.
En las grandes empresas, también
Aunque no pareciera, las empresas de mayor envergadura atraviesan por dificultades parecidas. Manevich explicó que lo que buscan en su asesoría para llegar al siguiente nivel, es generar un mayor intrapreneurship, que podríamos definir como “emprendimiento interno”.
El conferencista describió que los colaboradores son “encasillados” en roles estáticos y rígidos en horario y responsabilidades, lo que crea comodidad tanto para la empresa como para el empleado. Para combatir eso, propone que se tenga una actitud de emprendedor, ¿por qué? Porque el emprendedor trae consigo un deseo por encontrar soluciones. “Buscamos que todas las personas dentro de una empresa tengan esa mentalidad emprendedora y de iniciativa. Que se pregunten: ‘¿Cómo puedo aportar aquí? ‘, ‘¿Qué puedo hacer más allá de mi cargo? ‘, ‘¿Cómo puedo ser propositivo?’ Hemos visto grandes cambios cuando las empresas permiten que sus colaboradores tomen verdadera responsabilidad sobre sus posiciones”, destacó.
Soloprenuers: una realidad en la era de la IA
Los soloprenuers son personas quienes dirigen un negocio y realizan su trabajo solos, es decir, sin precisar de empleados. Si bien podríamos relacionar el concepto con negocios incipientes o pequeños emprendimientos, Manevich reveló una cifra para dimensionar el auge de este modelo: en un censo laboral de Estados Unidos, de 100 millones de personas económicamente activas en 2025, el 30% se consideran soloprenuers. “Esas 30 millones de personas producen cerca de 1.7 trillones de dólares”, señaló.
Para comprender esta relevancia, es preciso hablar de la inteligencia artificial. Con ella, junto al alcance de las redes sociales, es posible llegar a una audiencia masiva y ofrecer resultados acordes a la demanda. Para el 2033, se estima que los soloprenuers aumentan a 50 millones de personas. “Entonces, o nos montamos en este bus o nos deja”, sentenció.
Sin embargo, el desempleo y la precarización laboral son desafíos que se cruzan en el avance de la IA, donde este entorno de altísima competencia podría resultar complicado para muchos actores. En este sentido, el CEO de Copiloto manifestó que el solopreneurship es, ante todo, una oportunidad. “Muchas de estas empresas necesitarán tarde o temprano talento humano, la IA no va a reemplazarnos”, expresó, al tiempo que explicaba que es un buen blindaje laboral.
“Yo puedo mantener mi trabajo de 9 a 5 y tener mi negocio propio. Es una manera de complementar nuestras actividades laborales”, dijo.
Vencer el miedo: el desafío en Latinoamérica
Sobre la situación del continente, el experto apuntó a que la región ya no puede seguir aislada y desconectada con respecto a las potencias globales, ya que con la IA y las herramientas con las que se cuentan actualmente, es posible dar el esperado salto de calidad. Fue tajante: “No podemos seguir quedándonos atrás”.
Parte de ese cambio, como señaló previamente, vendrá de algo que llama “la mentalidad de abundancia” y qué tan impregnado esté en los líderes de esa revolución. Si no se piensa desde esta perspectiva, no es posible ver las oportunidades presentes en los retos y los cambios.
Para entenderlo mejor, Manevich citó un ejemplo personal: cuando montó su restaurante Amazónica, tenía 22 años y lo vendió a los 31. Llegó a tener ocho restaurantes y facturar más de tres millones de dólares. “Cuando le contaba a un estadounidense que había vendido mi empresa, la respuesta era una felicitación, una reacción de abundancia. Cuando se lo contaba a un colombiano, la reacción era: ‘¿Pero por qué? ‘ ‘¿Y te iba bien? ‘, esa diferencia refleja una mentalidad de escasez frente a una mentalidad de abundancia. Tenemos que hacer un esfuerzo mental para migrar hacia una mentalidad más abundante”, afirmó.
¿La clave del éxito?
Si no hubiera hecho esa venta, el “paisa” no hubiera llevado sus enseñanzas alrededor de América y, sobre todo, no sería una figura estelar de FEPY 2026. Tampoco habría fundado Copiloto: una plataforma donde, junto con otros expertos, Manevich propicia una comunidad de más de un millón de miembros para intercambiar ideas y elevar a los emprendedores a su máximo potencial.
Un mensaje clave que dejó en la charla fue que un emprendedor no se nace, se hace: “Uno puede aprender a emprender. Precisamente eso es lo que hacemos en Copiloto: ofrecer recursos educativos para que las personas aprendan a emprender. Si te llevo a una situación donde no existe empleo disponible, vas a tener que emprender. Todos podemos hacerlo”, reconoció.
No obstante, uno relaciona un negocio personal inevitablemente con el éxito, sin embargo, Ammiel profundizó sobre lo que comprendemos e incluso planteó -con bastante modestia- tener la fórmula “más cercana” que nos lleva a él: la autenticidad. Basándose en un estudio hecho en Nueva Zelanda sobre un grupo de jóvenes durante varios años, determinaron que los adultos más felices son los que vivían más alineados a sus valores, principios y pasiones: la inteligencia emocional ligada a la autenticidad y saberse auténtico.
“Por eso, la combinación entre una sed constante de conocimiento, el deseo de aprender a emprender y la autenticidad, es decir, tus valores, talentos y pasiones, es lo más parecido que existe a una fórmula del éxito”, finalizó.
