El complejo soja continúa consolidándose como uno de los principales pilares de la economía paraguaya, con un aporte anual promedio de alrededor de US$ 3.500 millones en divisas y una incidencia determinante en las exportaciones, la actividad industrial, el empleo y el desarrollo de sectores vinculados.
De acuerdo con datos del sector agroindustrial, entre 2020 y 2025 las exportaciones de poroto de soja y de productos industrializados derivados, como aceite, harina y cascarilla, generaron cerca de US$ 23.000 millones en ingresos de divisas para el país. Esta cifra representó entre el 30% y el 40% del total de las exportaciones paraguayas durante ese período, posicionando a la soja como el principal complejo exportador nacional.
Además de su impacto directo en el comercio exterior, la cadena de valor de la soja tiene un efecto multiplicador sobre diversas actividades económicas. La producción, industrialización y comercialización de la oleaginosa impulsan el desarrollo logístico, la actividad portuaria, el transporte, los servicios financieros y el comercio vinculado al sector.
Generación de empleo y dinamización económica
La agroindustria asociada a la soja también se destaca por su capacidad de generar y sostener puestos de trabajo. El sector emplea de forma directa e indirecta a miles de personas en plantas industriales, puertos, laboratorios y centros logísticos, además de impulsar una importante demanda de servicios de transporte, mantenimiento, provisión de insumos y comercio.
Según estimaciones del sector, la cadena de la soja aporta decenas de miles de empleos en todo el país, con una creciente necesidad de mano de obra especializada y calificada.
Agroindustria concentra más de US$ 7.300 millones
Dentro del complejo sojero, la agroindustria tuvo una participación relevante en la generación de divisas. En el período analizado ingresaron al país más de US$ 7.397,87 millones provenientes de productos industrializados, lo que representa el 32,25% del total generado por la cadena.
El volumen de recursos generado por el sector permite dimensionar su relevancia para la economía nacional. Como referencia, el Presupuesto General de Gastos de la Nación para 2026 asciende a aproximadamente US$ 18.995 millones, mientras que la deuda externa registrada hasta abril de este año alcanzó los US$ 21.384,3 millones.
Más de US$ 1.000 millones en inversiones
El crecimiento de la agroindustria también estuvo acompañado por un importante flujo de inversiones. Se estima que el sector supera los US$ 1.000 millones invertidos en infraestructura industrial, logística, puertos y tecnología.
Entre los proyectos de mayor impacto figura la planta de Pioneros del Chaco, que contribuyó a ampliar la capacidad instalada de procesamiento del país. Con esta incorporación, la capacidad industrial alcanza las 4,77 millones de toneladas anuales.
Además del valor agregado a la producción primaria, el desarrollo agroindustrial favorece la transferencia de tecnología, la capacitación de recursos humanos, la formalización de actividades económicas y el fortalecimiento de cadenas de valor regionales.
En este escenario, la agroindustria de la soja se consolida como uno de los sectores estratégicos para el crecimiento económico paraguayo, tanto por su aporte en divisas como por su capacidad de generar inversiones, empleo y desarrollo productivo.

