Representantes del Ministerio de Agricultura (MAG) afirmaron que el fenómeno climatológico ya se encuentra en la región y sus efectos comenzarían a sentirse desde el inicio de la primavera hasta, incluso, el primer trimestre del 2027.
Se estima un evento fuerte, pero también aseguran que deben realizar un mayor seguimiento para cuantificarlo correctamente.
Edgar Mayeregger, director de gestión de riesgos de la cartera, conversó con PLUS sobre el posible impacto que podría ocasionar El Niño. Explicó que desde el ministerio lo tenían monitoreado desde el 2025 y que oficialmente se instaló en la región desde el mes pasado.
El Niño es un fenómeno climatológico que altera los patrones climáticos globales, debido al calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico en la línea ecuatorial. Debido a que su impacto se estima recién para los próximos meses, El Niño produciría un periodo de lluvias más intenso en el país.
Según el director, las principales alteraciones serán una temporada de precipitaciones más intenso y temperaturas por encima de los valores promedio, junto con un aumento de la humedad. “Eso es lo que se espera a partir de septiembre en adelante, incluso dependiendo de cómo evolucione, podría extenderse hasta marzo o abril del próximo año”, señaló.
Impacto en el agro
Mayeregger afirmó que El Niño trae consigo una ventaja competitiva si se lo compara con temporadas sin el fenómeno. Las condiciones climáticas suelen producir una mejora en la producción, fruto de la humedad y las buenas condiciones para el cultivo.
Sin embargo, uno de sus puntos negativos es el mayor control de plagas y, por ende, una mayor inversión fitosanitaria. El más importante, sin dudas, son las complicaciones que conllevan para la producción agropecuaria. “No se puede cosechar a tiempo debido a las lluvias; muchas veces, los granos vuelven a brotar dentro del cultivo, y eso genera pérdidas de producción”, destacó. Del mismo modo, añadió que cuando el clima es excesivamente húmedo, se producen pérdidas de calidad en el producto.
El rol del MAG
El experto también adelantó que estamos ante un posible “Niño fuerte”, no obstante, es muy pronto para saber sus posibles consecuencias. “Hoy se habla de esa posibilidad, pero no podremos determinar con precisión su intensidad hasta contar con más datos y observar cómo evoluciona en los próximos meses”, dijo.
Como el fenómeno afectaría a casi todo el país, a excepción de la zona oeste del Chaco, el Ministerio de Agricultura ya inició trabajos de capacitación y de recomendaciones a los productores.
En el caso de la producción extensiva, recomendó el uso de variedades resistentes, adelantar el periodo de sembrado, diversificar la producción para mitigar posibles pérdidas y trabajar con siembra directa.
En ganadería, dijo que se recomienda mantener animales fuera de las zonas inundables, evitar que permanezcan en lugares excesivamente húmedos donde aumentan las plagas y enfermedades, seleccionar áreas altas para el resguardo de los animales y evitar el sobrepastoreo. “Cuando hay demasiada lluvia, las pasturas se deterioran y pierden calidad para la alimentación animal”, explicó.
En el caso de la agricultura familiar, se promueve el aprovechamiento de las buenas condiciones para la cosecha de agua, el llenado de reservorios y la posibilidad de producir más. “También se enfatiza la importancia de las curvas de nivel para evitar erosión y mejorar la retención de agua, además de la siembra directa y otras prácticas. Ese conjunto de recomendaciones es lo que estamos impulsando actualmente”, enfatizó.
Ante posibles consecuencias más graves a raíz de El Niño, Mayeregger afirmó que el rol del extensionista del Ministerio de Agricultura es fundamental. “Los extensionistas están capacitados para manejar este tipo de situaciones. Nosotros los capacitamos y ellos son quienes transmiten la información en territorio”, manifestó, recalcando además que, ante posibles situaciones con consecuencias sociales, trabajan en conjunto con otras instituciones, como la Secretaría de Emergencia Nacional.
“Nosotros trabajamos sobre la parte agropecuaria y la Secretaría de Emergencia Nacional sobre el componente social”, finalizó.
