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Vanesa Cañete: “La industria tecnológica puede convertirse en un motor clave de empleo joven y divisas”

El desarrollo de software abre nuevas oportunidades para diversificar la economía y fortalecer las exportaciones de servicios. El desafío pasa ahora por ampliar la formación de talento para acompañar ese crecimiento.

En la foto: Vanesa Cañete, presidenta de la Cámara Paraguaya de la Industria del Software (Cisoft).

Mientras Paraguay avanza en la consolidación de sectores tradicionales como el agro, la industria y la construcción, la industria del software comienza a posicionarse como una de las grandes apuestas para diversificar la economía nacional. Además de impulsar la transformación digital de empresas de todos los tamaños, el sector abre oportunidades para generar empleo calificado, atraer inversiones y exportar servicios de alto valor agregado.

Para la presidenta de la Cámara Paraguaya de la Industria del Software (CISOFT), Vanesa Cañete, el potencial es claro. “La industria tecnológica puede convertirse en un motor clave de empleo joven y divisas”, afirma. No obstante, advierte que ese crecimiento dependerá de la capacidad del país para formar más profesionales especializados y responder a una demanda que desde hace años supera ampliamente la oferta disponible.

Una industria cada vez más estratégica

La tecnología dejó de ser un rubro específico para convertirse en un componente transversal de la economía. Empresas de todos los sectores incorporan soluciones digitales para mejorar su productividad, automatizar procesos y fortalecer su competitividad. En ese escenario, las desarrolladoras de software pasaron de atender necesidades puntuales a convertirse en aliados estratégicos de la transformación digital.

Desde Cisoft señalan que las principales oportunidades de negocio se concentran actualmente en la digitalización de las micro, pequeñas y medianas empresas, mediante soluciones de gestión, automatización y facturación electrónica. A ello se suma el crecimiento de proyectos para el sistema financiero y el comercio electrónico, sectores que continúan impulsando la demanda de innovación tecnológica.

La inteligencia artificial y la ciberseguridad aparecen además entre las áreas con mayor proyección. “En el mercado internacional, aunque el desarrollo a medida y el outsourcing mantienen su vigencia, se observa una tendencia marcada hacia el crecimiento de soluciones basadas en inteligencia artificial”, sostiene la presidenta del gremio.

Exportar conocimiento, el siguiente paso

Aunque Paraguay todavía se encuentra lejos de los niveles de exportación tecnológica de otros países de la región, el sector considera que existe una oportunidad concreta para posicionarse en ese mercado.

Actualmente, empresas paraguayas desarrollan soluciones para clientes de Argentina y Estados Unidos bajo esquemas de nearshoring, principalmente en proyectos vinculados con fintech y sistemas de gestión.

Sin embargo, Cañete sostiene que el desafío va mucho más allá de prestar servicios al exterior. “Tenemos un camino largo por recorrer. La exportación de servicios y propiedad intelectual paraguaya es fundamental no solo para el sector, sino para elevar la competitividad del país”, afirma.

Para lograrlo, considera indispensable fortalecer la marca del talento tecnológico paraguayo y profundizar la articulación entre el sector público y privado para acompañar la internacionalización de las empresas nacionales.

Ventajas competitivas que deben aprovecharse

Para la presidenta de Cisoft, Paraguay reúne condiciones que pueden convertirlo en un actor relevante dentro de la economía del conocimiento.

“Nuestras ventajas son concretas: energía eléctrica limpia y competitiva, costos operativos atractivos frente a otros mercados, uso extendido del dólar, además de un huso horario y una cercanía cultural que facilitan el trabajo con Estados Unidos, Canadá, Europa y la región”, destaca.

No obstante, advierte que esas fortalezas por sí solas no garantizan el crecimiento del sector. La posibilidad de consolidar una industria tecnológica exportadora dependerá, principalmente, de la formación de talento y de la capacidad de las empresas paraguayas para desarrollar soluciones con mayor valor agregado.

El talento, el principal desafío

Si existe un factor que hoy condiciona el crecimiento de la industria del software en Paraguay, ese es la disponibilidad de capital humano. Aunque la demanda de soluciones tecnológicas continúa en aumento, la falta de profesionales especializados limita la expansión de las empresas.

“Hoy el sector no da abasto. Tenemos alrededor de 150 egresados por año, cuando la demanda real se ubica entre 1.000 y 1.500 profesionales anuales”, afirma Vanesa Cañete. Esa brecha obliga a muchas compañías a competir por un número reducido de especialistas e incluso a buscar talento fuera del país.

Pese a ello, sostiene que el sector representa una de las mayores oportunidades laborales para los jóvenes. “Prácticamente existe desempleo cero para quienes cuentan con la preparación adecuada. La demanda continúa creciendo tanto en Paraguay como en el mercado internacional”, asegura.

Para revertir esta situación, Cisoft impulsa iniciativas con universidades, institutos técnicos y el Mitic para fortalecer la formación de nuevos profesionales. Al mismo tiempo, la industria demanda cada vez más especialistas en inteligencia artificial, análisis de datos, ciberseguridad y automatización.

Una apuesta de largo plazo

Para la presidenta de Cisoft, consolidar una industria tecnológica competitiva requerirá una estrategia que combine formación de talento, innovación, impulso a la exportación de servicios y una mayor articulación entre el sector público, la academia y las empresas.

“Necesitamos seguir construyendo un ecosistema que acompañe el desarrollo del sector. Eso implica trabajar en conjunto para formar más talento, fortalecer la transformación digital y posicionar a Paraguay como un proveedor confiable de servicios tecnológicos”, sostiene.

Finalmente, insiste en que el mayor desafío sigue siendo invertir en las personas. “No podemos exportar lo que no tenemos”, concluye, al remarcar que el talento será el factor decisivo para convertir a la industria tecnológica en uno de los principales motores de empleo, innovación y generación de divisas para el país.

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