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S&P destaca el avance de Paraguay: “Hay una salud en el sistema financiero”

Paraguay atraviesa una etapa de fortalecimiento de sus fundamentos crediticios y de expansión de su sistema financiero, en un contexto marcado por el crecimiento económico, una mayor diversificación productiva, el aumento de la inversión y una evolución favorable de los principales indicadores bancarios.

Así lo señaló Henrique Sznirer, director asociado en el departamento de calificaciones globales para instituciones financieras de Sudamérica de S&P Global Ratings, durante la Segunda Convención Bancaria de Paraguay.

En la foto: Henrique Sznirer, director asociado en el departamento de calificaciones globales para instituciones financieras de Sudamérica de S&P Global Ratings

Sznirer destacó especialmente el camino recorrido por Paraguay hasta alcanzar el grado de inversión. El país se convirtió en el sexto de Latinoamérica en ingresar a este grupo, junto con Chile, Uruguay, Perú, Panamá y México. Según explicó, S&P elevó la calificación soberana de Paraguay a grado de inversión en diciembre del año pasado, luego de una serie de mejoras registradas durante los últimos años.

El camino de Paraguay hacia el grado de inversión estuvo acompañado, según el especialista, por un historial de políticas macroeconómicas favorables, una mayor resiliencia económica y un incremento de la confianza de los inversionistas.

Mejores fundamentos económicos

Sznirer explicó que, al comparar los principales factores crediticios de Paraguay de hace cinco años con la actualidad, se observa una mejora en prácticamente todos ellos.

En el componente institucional, Paraguay pasó de una evaluación de 5 en mayo del año 2020 a 4 actualmente, reflejando avances en la modernización de las políticas, la agenda de reformas y la capacidad de respuesta ante shocks.

También mejoró la evaluación económica, impulsada por el crecimiento sostenido del PIB, la inversión privada, el desarrollo de la manufactura y una mayor diversificación de la economía. Actualmente, este indicador también se ubica en 4, cercano al promedio de los países latinoamericanos.

El componente fiscal presenta, a su vez, una posición favorable frente a otros mercados de la región. Sznirer señaló que la deuda neta del gobierno se ubicaba en torno al 25% del PIB, por debajo de los niveles observados en países como Brasil, Colombia y Chile.

Además del nivel de deuda, S&P considera el compromiso fiscal y espera que esta posición se mantenga e incluso registre cierta mejora durante los próximos años.

Una economía más diversificada

Otro de los aspectos destacados por el representante de S&P fue la evolución de la estructura productiva paraguaya.

El sector primario representaba alrededor del 25% del PIB hace una década y actualmente ronda el 20%, mientras que la manufactura y otros sectores, como la maquila, fueron ganando participación.

Para Sznirer, esta transformación implica una economía menos susceptible a determinados shocks, especialmente aquellos vinculados con los precios de los commodities, factores climáticos y condiciones externas.

El crecimiento del PIB también aparece como uno de los principales elementos de la evolución económica. Según los datos presentados, Paraguay viene creciendo por encima del promedio latinoamericano desde aproximadamente 2011. En los últimos años, el crecimiento se ubicó entre 4,5% y 6,5%, mientras que el año pasado alcanzó alrededor del 6,5%.

A esto se suma una mayor inversión extranjera directa y una inflación que se ha mantenido estable, mientras que la tasa de interés se ubicó en torno al 5,5%, después de mantenerse cerca del 6% durante los últimos tres o cuatro años.

El sistema bancario gana escala

Al trasladar el análisis al sistema financiero, Sznirer destacó la expansión registrada por la banca paraguaya. De acuerdo con los datos presentados, el crecimiento del sistema se mantiene por encima del 10% en términos generales, tanto cuando se observa la evolución en guaraníes como en dólares.

El especialista explicó que, al convertir los datos de guaraníes a dólares, el crecimiento resulta algo menor debido a la apreciación de la moneda local. Sin embargo, la expansión del sistema continúa siendo significativa y está acompañada por condiciones económicas favorables y una mayor inclusión financiera.

Dentro de la cartera crediticia, dos segmentos muestran un crecimiento particularmente relevante: consumo y vivienda.

El crédito al consumo pasó de representar alrededor del 5% del PIB en 2017 a aproximadamente 10% actualmente, mientras que el crédito para vivienda aumentó desde 1,3% hasta cerca del 2,8% del PIB en el mismo periodo.

Según Sznirer, la evolución del consumo está relacionada con procesos de inclusión financiera, digitalización y crecimiento de los bancos. En el caso de la vivienda, mencionó el impacto de programas como Primera Vivienda y Che Róga Porã.

Todavía existe espacio para ampliar el crédito

A pesar del crecimiento registrado, Sznirer señaló que la participación del crédito a los hogares en Paraguay todavía se encuentra por debajo de la observada en otros países de la región. Actualmente, el crédito total a hogares representa aproximadamente 12% del PIB paraguayo, incluyendo cerca de 10% correspondiente al consumo y casi 3% a vivienda.

La comparación muestra un margen importante: en Brasil, el crédito a hogares representa alrededor del 34% del PIB y en Colombia cerca del 20%. En vivienda, Brasil alcanza aproximadamente 10%, Colombia 7% y Chile cerca del 33%.

La lectura de S&P es que Paraguay está avanzando, pero todavía cuenta con espacio para profundizar la intermediación financiera y ampliar el acceso al crédito.

La rentabilidad también forma parte de los indicadores positivos destacados por Sznirer. El retorno sobre el capital del sistema bancario paraguayo se ubicó en torno al 18% durante los últimos años y, en el primer semestre de 2026, se situó cerca del 15%, de acuerdo con los cálculos presentados.

En promedio, durante los últimos seis años la rentabilidad se mantuvo entre 15% y 16%, en línea con otros mercados latinoamericanos. “Es una rentabilidad adecuada y se compara bien con los otros países de Latinoamérica”, señaló el especialista, quien agregó que este desempeño también muestra “una salud en el sistema financiero”.

Sznirer también destacó los avances graduales registrados en materia de regulación y supervisión bancaria.

Entre ellos mencionó la implementación del ratio de cobertura de liquidez (LCR), que comenzó en mayo y avanza progresivamente hacia un requerimiento del 100%. También señaló la incorporación prevista de nuevas normas IFRS para el reporte bancario, la inclusión de instituciones de pago dentro de la supervisión del Banco Central del Paraguay y las actualizaciones vinculadas al gobierno corporativo.

En paralelo, explicó que existen procesos de convergencia hacia estándares internacionales que permitirán mejorar la comparabilidad de los estados financieros paraguayos con los de entidades de otros mercados.

Según Sznirer, contar con información financiera estandarizada facilitaría el análisis de los bancos paraguayos por parte de inversionistas extranjeros y podría brindarles mayor comodidad al comparar las entidades locales con bancos de otros países.

Un sistema con margen para seguir creciendo

Desde la perspectiva de S&P, el sistema bancario paraguayo presenta operaciones y productos más simples que mercados como Brasil, Estados Unidos o Chile, algo que también debe ser considerado al momento de analizar las necesidades regulatorias.

Entre los aspectos positivos, Sznirer destacó el dinamismo de la economía, impulsado por la inversión privada; los márgenes de los bancos; las pérdidas crediticias limitadas y recuperadas; la rentabilidad del sistema y más de una década de estabilidad financiera sin quiebras bancarias.

Al mismo tiempo, señaló oportunidades vinculadas con la profundización del mercado de capitales, la convergencia regulatoria y el desarrollo de la intermediación financiera.

En materia de inclusión financiera, también se refirió al nivel de informalidad de la economía paraguaya y explicó que una menor informalidad permitiría generar historiales financieros más completos, mejorar la evaluación y la fijación de precios del crédito y ampliar el acceso al financiamiento.

Para Sznirer, el proceso de evolución del sistema financiero paraguayo continúa acompañado por una economía que se ha diversificado, una mayor inversión y una banca que viene ampliando su escala y manteniendo niveles de rentabilidad adecuados.

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