El Índice de Precios del Productor (IPP) registró una variación mensual del 0,1% en julio del 2026, mostrando una mejora frente al -0,3% observado en junio. Con este resultado, el indicador acumuló una variación de -0,7% en los primeros siete meses del año, mientras que la tasa interanual se ubicó en -1,5%. El comportamiento refleja una recuperación mensual, aunque todavía con un nivel de precios al productor inferior al registrado un año atrás.
La comparación con junio permite dimensionar mejor el resultado. Al cierre del primer semestre, el IPP acumulaba una caída de 0,8% y una variación interanual de -1,8%. En julio, ambas tasas mejoraron levemente, hasta -0,7% y -1,5%, respectivamente. Es decir, el indicador avanzó en el margen, pero todavía no recuperó el terreno perdido durante los primeros meses del año.
La diferencia también es visible frente a julio del año 2025. En aquel momento, el IPP registraba una variación mensual de -0,2%, pero acumulaba un incremento de 2,0% y presentaba una tasa interanual de 4,6%. Este año, en cambio, el acumulado se encuentra en -0,7% y la variación interanual en -1,5%. El cambio no significa necesariamente una presión generalizada a la baja en todos los productos, sino un comportamiento diferente de los distintos componentes que conforman el índice.
Los productos nacionales mostraron una evolución más favorable durante julio. Esta agrupación registró un incremento mensual de 0,2%, luego de la caída de 0,3% observada en junio. Su variación acumulada pasó de -1,3% al cierre del primer semestre a -1,1% en julio, mientras que la tasa interanual se ubicó en 0,0%. En julio de 2025, estos indicadores eran considerablemente mayores: 3,6% acumulado y 7,0% interanual.
Dentro de los productos nacionales, varios sectores registraron aumentos de precios. Productos de la pesca subió 1,5%; productos de la silvicultura y explotación forestal, 1,1%; minerales, 0,8%; animales vivos y productos animales, 0,7%; y productos metálicos, maquinarias y equipos, 0,5%. En agricultura y horticultura el incremento fue de 0,1%, impulsado principalmente por frutas, con una suba de 4,0%, y semillas y frutos oleaginosos, con 1,6%.
El comportamiento no fue uniforme. La agrupación de alimentos, bebidas y tabaco, textiles y productos de cuero, que representa 23,60% de los productos nacionales, presentó una variación mensual de -0,1%. Dentro de este segmento incidieron las reducciones en carne y productos cárnicos (-0,8%), aceites y harinas de oleaginosas (-1,2%) y azúcar (-0,5%). Otros productos manufacturados también registraron una reducción de 0,4%.
En los productos importados, el comportamiento fue más contenido. La agrupación presentó una variación mensual de -0,1%, aunque también mejoró respecto al -0,4% de junio. En el acumulado del año pasó de 0,2% al cierre del primer semestre a 0,1% en julio, mientras que la tasa interanual se ubicó en -4,5%, frente al -5,6% de junio.
En este grupo se registraron bajas en alimentos, bebidas y tabaco, textiles y productos de cuero (-0,4%), productos metálicos, maquinarias y equipos (-0,1%), animales vivos y productos animales (-1,0%) y minerales (-0,2%). En contrapartida, productos de la agricultura y horticultura aumentó 1,1%, productos de la pesca 1,7% y otros productos manufacturados 0,4%.
El resultado general también muestra que la evolución de los precios no está siendo homogénea. Mientras los productos nacionales cerraron julio con una variación interanual de 0,0%, los importados registraron una caída de 4,5%. El informe señala que estos últimos continuaron teniendo una incidencia negativa predominante sobre el resultado interanual del IPP, principalmente por el comportamiento de productos metálicos, maquinarias y equipos; bienes transportables no metálicos; y alimentos, bebidas y tabaco, textiles y productos de cuero.
En perspectiva, julio deja un resultado de transición: el IPP dejó atrás la variación mensual negativa de junio y volvió a registrar un leve aumento, pero todavía mantiene un acumulado de -0,7% y una variación interanual de -1,5%. Además, el indicador acumula seis meses consecutivos con variaciones interanuales negativas.
La evolución de los próximos meses permitirá determinar si esta mejora mensual se sostiene y comienza a modificar el resultado acumulado del año.

