Con 136 años de trayectoria, Cervepar conmemora un nuevo aniversario poniendo en valor uno de los pilares que acompañó el desarrollo de la compañía desde sus orígenes: la calidad. Hoy, este compromiso se refleja en los procesos, la tecnología y los estándares aplicados a la elaboración de sus productos en Paraguay.
En la planta de Ypané, cada producto atraviesa un proceso en el que intervienen más de 1.300 controles de calidad. Estos controles permiten monitorear las distintas etapas de elaboración y verificar que cada una cumpla con los parámetros establecidos, desde el inicio de la producción hasta la obtención del producto final.
Esta metodología forma parte de un proceso de evolución constante que Cervepar impulsa desde sus orígenes. La historia de la compañía se remonta a 1890, con la constitución de Cervecería San Miguel, que años más tarde, tras ser adquirida por los hermanos Bosio, pasó a denominarse Cervecería Nacional. Desde entonces, la compañía ha atravesado distintas etapas de crecimiento, incorporando infraestructura, tecnología y nuevas capacidades productivas. En 1995, el traslado de la planta a Ypané marcó un nuevo hito en esta trayectoria, dando inicio a una etapa de transformación y fortalecimiento de su operación industrial.
Actualmente, desde Paraguay se elaboran marcas como Pilsen, Brahma, Bud 66, Skol, Ouro y Michelob Ultra, bajo los estándares de AB InBev, líder cervecero mundial. El portafolio se complementa además con marcas internacionales como Corona, Corona 0.0, Stella Artois, Stella Pure Gold y Patagonia, ampliando las opciones disponibles para los consumidores.
La calidad de la producción local también ha sido reconocida a nivel internacional. La planta de Ypané fue distinguida como la mejor cervecería de Sudamérica, mientras que el Centro de Distribución de Guarambaré obtuvo por segundo año consecutivo el reconocimiento como mejor centro de distribución de AB InBev en el mundo. Pilsen, por su parte, se convirtió en la primera marca paraguaya en ingresar al ranking de Brand Finance y actualmente llega al mercado español.
“Nos llena de orgullo saber que una compañía con raíces profundamente paraguayas puede producir hoy bajo estándares que se reconocen en todo el mundo. Eso es fruto de muchos años de trabajo y de una cultura que entiende la calidad como una construcción permanente. Nuestro compromiso es seguir mejorando y hacer que cada vez más productos hechos en Paraguay lleven con orgullo ese sello de calidad mundial”, señaló Guillermo Martínez, Gerente General de Cervepar.
Este compromiso se sostiene en una organización que actualmente cuenta con más de 1.200 colaboradores y genera impacto para más de 25.000 personas a través de su cadena de valor. A esto se suman inversiones y procesos de innovación, digitalización y sostenibilidad que acompañan la evolución de la operación.
La visión de calidad también alcanza la manera en que la compañía genera valor. En este sentido, Cervepar se convirtió en la primera gran industria del Paraguay en obtener la certificación como Empresa B, un reconocimiento a la compañía por su forma de hacer negocios, la cual cuenta con criterios de impacto social y ambiental a su gestión.
Con más de 130 años de historia, Cervepar continúa construyendo su trayectoria a partir de una premisa que atraviesa su evolución, una manera de trabajar que hoy se resume en un concepto que forma parte de su identidad: “Orgullo nacional, calidad mundial”.
